Las razones de Yamandú
Canelones
Durante una entrevista realizada por LA REPUBLICA, Castro habló sobre los motivos que lo llevaron a abandonar su postulación a la comuna canaria. Aseguró que votará dentro del Partido Nacional, aunque pidió respeto por aquellos correligionarios que apoyarán al Partido Colorado. Respecto a la candidatura de Julia Pou, manifestó: «si alguien la hubiera impugnado, sería otra cosa».
–¿Por qué renunció a su candidatura municipal?
–Recibí la propuesta de ser candidato por intermedio del diputado Julio Lara, a quien el presidente Luis Alberto Lacalle le había sugerido mi nombre. En un principio yo no había aceptado, porque el candidato iba a ser Lara. Luego me dijeron que existía la posibilidad de hacer un acuerdo en el que entrarían las listas 2 de Walter Santoro, 33 de José Andújar, 903 del ex diputado Daniel Delgado Sicco y la 71 de Lara y el ex legislador Bernardino Ayala.
En una reunión entre dirigentes de esas listas se conformó un grupo para llevar una lista única, y creo que ese fue un error. Cuando se empezaron a manejar nombres para armar esa lista única a ediles, hubo algunos que se sintieron desplazados porque no estaban incluidos. Ahí empezamos a notar que esa gente no trabajaría o se desplazaría hacia otros sectores políticos.
Para ese entonces ya veíamos un corrimiento de ciertos dirigentes hacia el Partido Colorado. Al ver que la gente se estaba dispersando, me reuní nuevamente con Lara, Ayala y Delgado Sicco y resolvimos ir a hablar con Lacalle para plantearle la situación. Ahí tuve que decirle que bajo esas circunstancias no iba a presentar mi postulación. «No me gustaría que estuvieras en mi cuero», le dije.
A mi entender, cuando uno larga una candidatura debe observar qué posibilidades tiene, porque no podemos salir para hacer una aventura. Yo nunca ocupé cargos para figurar, y ahora no iba a decir «soy el candidato a la Intendencia» si veía que no tenía chances.
A mí nunca nadie me regaló nada, todo lo que he cosechado lo logré mediante el esfuerzo.
Una campaña electoral cuesta mucha plata, y ya venimos de una tercera. He tenido muy poca ayuda del Partido Nacional para las campañas, que siempre se han hecho con aportes de amigos. Afortunadamente he tenido algún amigo que ha ayudado, y las hicimos en base al esfuerzo.
–¿Cuánto dinero se precisa para llevar adelante la campaña municipal?
–Me animo a pronosticar que ésta será una campaña que, por lo menos, va a costar entre 300 y 400 mil dólares. Y yo no soy un hombre adinerado.
–¿El Directorio le daría algún apoyo económico?
–Recibí un ofrecimiento por parte del Directorio de 10 mil dólares. Viendo las cifras que se manejarán en el departamento, esa cantidad de dinero era muy exigua. Entonces veía que las cosas no se daban. Como le dije anteriormente, los lugares donde he estado me los gané por mi mérito propio, a mí nunca se me dio un cargo porque era fulano de tal. Pero hay gente a la que nunca hemos visto pasar una mala noche por el partido, y sin embargo ocupa cargos. Acá vemos que los «junta votos» no tienen la recompensa que deberían.
–Cuando aceptó ser candidato, ¿creyó que tenía posibilidades?
–En ese momento sí, hice una evaluación y creía que tenía grandes posibilidades de disputarle la intendencia al Partido Colorado y al Encuentro Progresista.
–¿Le genera temor una hipotética victoria del EP-FA en Canelones?
–No, aunque creo que estas elecciones son completamente distintas a las anteriores. Ya están elegidos los diputados, los senadores y el Presidente de la República, así que se optará por el mejor vecino. Por ese motivo habrá mucho voto extrapartidario, porque se votará a la persona y no al color.
Hay una señora muy frenteamplista que en octubre votó al Pepe Mujica, pero hace poco fue a casa a decirme que si yo era candidato me votaba. Y como ella hay un montón de gente que me lo ha manifestado.
–¿Está de acuerdo con que Julia Pou sea candidata por Canelones a pesar que vive en Montevideo?
–Sí. Además, acá nadie la impugnó. La Constitución dice que para ser candidato se precisa ser oriundo del departamento o tener una residencia de por lo menos tres años. A la señora Pou no la impugnaron, y ahora es candidata por el departamento. Si alguien la hubiera hecho, sería otra cosa.
–¿Comparte el estilo de conducción partidaria que lleva a cabo Lacalle?
–En cierta parte lo compartimos. Con el Presidente del Directorio tenemos una amistad muy vieja, nos conocemos desde 1958. El habrá tenido sus errores, pero no podemos negar que hizo un buen gobierno. Si nos ponemos a analizar, en toda colectividad hay buenos y malos; acá habrá existido alguno que se haya extraviado o pasado de rosca. Pero en general, el del Partido Nacional fue un buen gobierno.
–¿Qué opina de aquellos dirigentes blancos que votarán por el Partido Colorado?
–Son blancos que hay que respetar. Ellos piensan que los candidatos del Partido Colorado son mejores, porque van a elegir la mejor persona.
–¿Cuál es su futuro político?
–Somos blancos, vamos a trabajar por el Partido Nacional y después veremos. Si el partido me necesita, estaremos de acuerdo en ocupar el cargo que se crea conveniente. Y si en el partido piensan que no tenemos cabida, me iré para mi casa a descansar.
«Yo podría haber llegado a la Jefatura»
–¿Se le ha ofrecido ocupar algún cargo público?
–No.
–¿Hubiera aceptado volver a ser Jefe de Policía?
–Si se me hubiera ofrecido, tal vez sí.
–Cuando usted realizó el acuerdo con el Herrerismo canario, se manejó que si Lacalle ganaba la presidencia lo designaría nuevamente al mando de la Jefatura canaria. ¿Es cierto?
–Podría haber llegado a la Jefatura, y creo que me encontraba en condiciones de llevar a cabo una buena gestión.
–Al ganar Batlle, ¿hubo algún nuevo ofrecimiento?
–No. Escuché algún comentario por afuera, pero nunca tuve un ofrecimiento concreto.
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