Llegó Batlle: "Situación crítica, pero estamos mejor que Brasil y Argentina"
Batlle expresó que Uruguay vuelve a sostener la necesidad de conjuntamente con una buena negociación y conducta en materia de ortodoxia económica haya una apertura al comercio como único mecanismo para tener efectos positivos en las estructuras económicas. El helicóptero que transportó al máximo mandatario hasta la residencia presidencial de la avenida Joaquín Sauárez –luego de su gira por Estados Unidos–, arribó a la hora 12.00 de la víspera. Allí se procedió a realizar la ceremonia de cambio de mando. En una conferencia de prensa que se extendió por más de media hora, el jefe de Estado realizó una evaluación de su participación en la reunión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de su visita a la capital de los Estados Unidos y a la ciudad de Washington, y de su encuentro con el vicepresidente norteamericano, Richard Cheney. Batlle señaló que la reunión de ONU fue «importante» no sólo porque se realizó días después de los atentados contra el Pentágono y las Torres Gemelas, sino porque la participación de un número importante de jefes de gobierno supuso el nacimiento de un nuevo tiempo en las cuestiones internacionales.
Los hechos políticos que mantuvieron durante muchos años a las Naciones Unidas «limitadas» han desaparecido, indicó el máximo mandatario; y explicó que ello fue porque la bipolaridad del mundo desapareció «como consecuencia no sólo de los hechos económicos y políticos ocurridos en la URSS sino porque se ha creado una relación de amistad entre Estados Unidos y Rusia». Destacó que la ONU «ha vuelto a tomar enorme importancia, ya que los acontecimientos posteriores al 11 de setiembre y la forma de actuar de Collin Powell han mostrado un renacimiento de Naciones Unidas».
Según el mandatario, se puede deducir que varias cosas están pasando en el mundo y que más allá de la cuestión de la guerra en Afganistán hay varias señales claras: «Naciones Unidas vuelve a tener fuerza», afirmó.
Aseguró que el tema central del mundo en los próximos treinta años será «el aumento de la población». En ese sentido, indicó que «de los 6.400 millones de habitantes del planeta, sólo 1.110 millones viven en naciones desarrolladas, y el resto vive en países que tienen un grado de pobreza infinito o en países en vías de desarrollo». Vaticinó que dentro de cuarenta años la población mundial alcanzará «los 9.000 millones, de los cuales 8.000 vivirán en los países pobres».
Por tanto, la presión demográfica que se ejercerá sobre Europa «hará que la pobreza se transforme en un tema central para los organismos multinacionales». «Tanto el FMI como la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial no han desarrollado políticas debidamente articuladas», cuestionó Batlle. Agregó: «Cuando los países solicitamos préstamos o apoyos se nos plantean exigencias y recomendaciones de sana ortodoxia económica, pero que no se corresponden con soluciones similares en el ámbito comercial. Por tanto, tenemos limitantes en la inversión y no tenemos la capacidad de acceder a los mercados para colocar los productos». Por otro lado indicó que comparte las ideas sobre «la situación crítica de la economía uruguaya», y por ello ha tratado, pese a la situación económica de la región y el mundo, de tener «una economía que ha permitido al Uruguay mantener estabilidad». Calificó como «un milagro» el hecho de que nuestro país tenga la capacidad de colocar sus Bonos del Tesoro a 313 puntos.
«Todos estamos disgustados con que la economía uruguaya no crezca y la desocupación no descienda, pero estamos en un nivel mucho mejor que el de Argentina y Brasil», comparó. Resaltó que en Uruguay «nunca se había pensado que se pudiera bajar el precio de los combustibles, lo cual se realizó en dos oportunidades y podría continuar descendiendo».
Al mismo tiempo subrayó que nuestro país «ha podido aliviar todos los impuestos vinculados a la producción agropecuaria, y eliminado por primera vez el 100 por cien de los aportes patronales de la industria y del transporte». Asimismo, se mostró esperanzado en que el Parlamento apruebe el proyecto de reestructura de la Dirección General Impositiva y la generalización del IVA al 19 por ciento, con lo cual habrá «un descenso de la presión fiscal».
Afirmó que nuestro país «ha recuperado la presencia en el mercado cárnico», y anunció que habrá un veterinario permanente en Uruguay designado por el gobierno de los Estados Unidos, y que nuestro país tendrá un veterinario permanente ante el acuerdo comercial Nafta, para «adquirir la condición de país sin aftosa con vacunación». *
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