Sanguinetti celebró anoche derrota del régimen talibán
«La caída del régimen talibán tenemos que valorizarla en todo su contexto. No es esta una anécdota militar», dijo Sanguinetti durante un discurso pronunciado anoche en la Casa del Partido Colorado, en el marco de un acto que celebró un nuevo aniversario de la creación de la biblioteca Grauert.
«No se trata de celebrar una victoria militar, se trata de festejar un triunfo de la razón, de la verdadera paz», aseguró el ex mandatario para quien a este tipo de enemigo hay que «enfrentarlo y combatirlo».
Sanguinetti lamentó que se haya tenido que recurrir a las armas, pero explicó que «cuando se comete el acto de terrorismo no hay más remedio que enfrentar al terrorismo. Es lo que hace España y sin embargo España ha preservado su democracia, ha luchado contra el terrorismo ha llevado a la cárcel a todos los etarras, lo vemos todos los días, y sin embargo no por eso ha perdido la democracia sino que por el contrario la ha ratificado».
Manifestó que el régimen que cayó ignoraba «al 50% de la población del mundo. Un régimen que sostiene la inferioridad sustantiva de la mujer a la que reduce a la condición animal y a la que le niega el derecho de educarse en la escuela».
Para el líder colorado fue «una batalla entre la concepción humanista de la vida y esas legiones medievales , autoritarias, que en nombre de un equivocado dios pretenden imponerse a los hombres la esclavitud y la servidumbre».
Destacó la importancia de derrotar a este movimiento del «fundamentalismo islámico», ya que evitó su propagación. Si esto no hubiera ocurrido, dijo, Palestina, Jordania, Arabia Saudita estarían «amenazados». «El debate es si el mundo va a transitar hacia ese tipo de concepciones teocráticas en que se niegue la libertad de conciencia o por el contrario seguimos por la libertad democrática», agregó.
Sanguinetti reconoció que tras los atentados terroristas del 11 de setiembre las medidas «de seguridad serán más fuerte, sin duda, pero vuelvo a España: convive con la bomba, con el atentado, pero la democracia sigue cada día más fuerte. No nos va a cambiar la sustancia de la democracia, que nos molesten un poco más que se demore un poco más en los aeropuertos, y bueno».
Soportar la crisis
En un hecho inusual, Sanguinetti hizo referencia directa a la situación interna del país.
Sostuvo que el Uruguay «resiste» la «crisis con estabilidad. Los sueldos se pagan, las jubilaciones se pagan, la inflación es del 5%.
Hay mucha desocupación, pero seguimos manteniendo un país en equilibrio».
Afirmó que esto «es el resultado del esfuerzo que se hizo a lo largo de años para tener un país con investment grade, con reservas. A todos nos duele lo que sucede en Argentina que es el resultado de lo opuesto».
«Algunos dicen en Uruguay ‘¿para qué queremos reservas?, a mí qué me importa el investment grade’. ¿A no te importa?, el famoso investment grade es una nota de calificación, eso quiere decir que el país tiene crédito».
Sanguinetti exclamó que el nuevo desafío del país es lograr que dentro del difícil mundo de hoy un crecimiento, un desarrollo con «el mismo espíritu del Uruguay». *
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