"Se espera demasiado del Poder Judicial", afirmó el juez Guzmán
Mientras aguarda el pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de Chile, que este mes de noviembre resolverá si el general Augusto Pinochet es definitivamente calificado como «insano» o se lo puede encauzar judicialmente, el doctor Juan Guzmán, instructor de esa causa, viajó a Montevideo para participar de un seminario sobre ética y transparencia.
Guzmán intervendrá hoy en el seminario sobre «Control de prácticas abusivas en el nuevo milenio» que, organizado por «Uruguay Transparente», concluirá hoy en el Salón Rojo del Centro de Conferencias de la Intendencia Municipal de Montevideo.
El magistrado, que aceptó dialogar con LA REPUBLICA sobre diversos temas, destacó la importancia del encuentro y su relación con la ética profesional, un tema que será el centro de su intervención en el seminario, y en el que analizará la situación de Códigos, Tribunales y Leyes chilenas en particular.
«La ley y el orden»
–La relación entre la ética y la Justicia no resulta un tema menor en los tiempos que vivimos…
–Es un tema muy importante y creo que lamentablemente no se la ha dado realmente en el mundo la importancia que tiene. Yo creo que está muy bien puesto el título del encuentro, en el entendido de que el control de las prácticas abusivas va a tener que ser la preocupación del funcionario público, y en particular del juez, en el siglo que comenzó. El Poder Judicial hoy en día conoce de todo: se han judicializado aspectos éticos, políticos, y de toda índole, que trascienden lo estrictamente jurídico. Entonces, es un momento en el cual se espera demasiado del juez, que muchas veces está limitado y restringido. La letra de las Constituciones aseguran su independencia, pero en la práctica los propios sistemas no le permiten ejercerla como uno querría…
–Los Poderes Judiciales se enfrentan a la contradicción entre la ética y la presión política, entre otras… ¿eso coarta las posibilidades de hacer justicia?
–Evidentemente. Hay asuntos que a veces se denominan de una manera muy simpática, como «asuntos superiores de Estado» o «causales de Estado» en los que no corresponde a los tribunales intervenir. Hay temas en los que son los sectores políticos, legislativos o ejecutivos, quienes deben asumir su responsabilidad y adoptar las resoluciones que les corresponden. Se espera demasiado del Poder Judicial. Se judicializan los temas, cuando no se los quiere resolver por falta de la valentía necesaria. Entonces, se los entregan a los Poderes Judiciales…
«Atrapado sin salida»
–En su caso debió enfrentar con esa valentía el tan resonado enjuiciamiento a Pinochet en Chile. ¿Intentar hacer justicia en ese caso le implicó verse sometido a muchas presiones?
–Implica someterse, sin duda, a muchas presiones. Las ha habido. Aquí, todo juez que le hubiera tocado el caso, como me tocó a mí, debía actuar de la misma manera: acorde con el derecho y acorde con su conciencia.
Lo lamentable es que, a veces, los otros poderes den por sentado que pueden doblarle la mano a la Ley… Eso es, precisamente, uno de los temas que se trata en este encuentro de Montevideo: buscar que haya transparencia, que haya corrección, en estos países que seguimos llamando nuevos, cuando yo no lo somos tanto.
–Al parecer, una de las formas como tratan de eliminar esa «transparencia», quienes «quieren doblarle la mano a la Ley», es la de establecer artilugios legales o trabas laterales al Poder Judicial. ¿Definir a alguien como «insano» para evitar la ley –un ardid que ya había mostrado Jack Nicholson en «Atrapado sin salida»– todavía da réditos de impunidad?
–Usted ya me está llevando a un tema que está relacionado con la causa misma. Ahí yo ya no le puedo contestar, porque la causa está temporalmente en una Corte de Apelaciones que ha revocado una decisión mía en contra del sobreseimiento y en favor de seguir investigando al señor Pinochet. Así que debemos esperar qué es lo que se decide…
«Asuntos internos»
–¿Considera que la situación será «temporal»?
–Es temporal. Hay varias causales de sobreseimiento definitivo y otras causales para que la instrucción continúe.
–¿Ud. ha reclamado su competencia para seguir actuando en el caso que hoy tiene el Tribunal de Apelaciones?
–Yo soy juez instructor, no soy parte. Son los abogados los que deben y han recurrido la casación en el fondo, para que no surta efecto y será la Corte Suprema la que resolverá si hay que restituir la causa al estado de sumario o de la instrucción, para que sigan las actuaciones…
–¿Ud. habló sobre el problema que implica la judicialización de los temas políticos, pero qué ocurre cuando los otros poderes del Estado politizan los temas judiciales y crean leyes que impiden la acción la Justicia, como ha ocurrido con las leyes de punto final o de caducidad?
–Tengo entendido que en Uruguay, la Ley de Caducidad fue aprobada por el pueblo…
–Refrendada por mayoría, sí…
–…y creo que es un problema que les corresponde resolver a ustedes y cómo lo hagan es un asunto estrictamente local.
–Días atrás, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Mary Robinson, se pronunció en favor de rever esas leyes que impiden actuar a la Justicia…
–En eso yo le podría contestar en relación a las medidas que se han tomado en mi país para llegar a la transición total hacia una democracia plena, intentando obtener la paz social… Cada país es dueño de sus decisiones. *
Te recomendamos
autoconvocado
Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad