Un shock fiscal redistributivo de carácter progresivo plantea la CTA
Durante la exposición que el sindicalista y economista argentino realizó en el encuentro auspiciado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) anunció que en las próximas horas se dará a conocer una encuesta en su país que revelará la existencia de un 20% de desocupados. Agregó que en los últimos 25 años se pasó de una población de 22 millones con dos millones de personas que vivían bajo la línea de pobreza a 37 millones y14 millones de pobres.
Lozano denunció que hoy no tienen un diálogo social y se ha implantado la ilegalización de los derechos de los trabajadores. Argentina tiene sindicalistas presos y otro sufren procesos judiciales por reclamar estabilidad laboral o rechazar rebajas salariales.
Explicó el gremialista que en los últimos años las autoridades de su país han tomado dinero del exterior a bajos intereses y lo han colocado a altos intereses en Argentina. Y las ganancias que se obtienen por este esquema básico de manejo del dinero vuelven al extranjero. Por tal razón «nos encontramos hoy con que la deuda externa de la Argentina fue la que permitió que las grandes empresas privadas obtuvieran grandes ganancias». Agregó, además, que se ha caído en una «deuda dependiente» ya que compra más de lo que vende y mientras crecía un 4% su deuda llegaba al 11%.
Propuesta
Lozano señaló que la propuesta que impulsa la CTA tiene como ejes fundamentales la modificación de la distribución de los ingresos y la profundización de la democracia.
En el documento elaborado por el Instituto de Estudios y Formación de la CTA, que diera a conocer el sindicalista, se concluye proponiendo un esquema que combina un shock fiscal redistributivo, que por su carácter progresivo tiende a impactar sobre los niveles de consumo. Esto abre la oportunidad de replantear el patrón de consumo local otorgándole mayor entidad al mercado interno de demanda masiva.
Se agrega que es necesario aprovechar la recomposición de la demanda para repensar una estrategia productiva a escala regional, entendiendo la ampliación del espacio económico no sólo como plataforma para exportar sino también como aprovechamiento del mercado interno de demanda masiva en el marco de la región. En este sentido entendemos que la escala ampliada no puede ser vista como un juego de suma cero, donde un país gana a expensas del otro, sino como el resultado de estrategias de complementación y de un proceso de agregación regional que incrementa la soberanía estatal sobre la política económica.
Sostiene el material dado a conocer por Lozano que el shock redistributivo que aquí se plantea no sólo se funda en criterios estrictos de justicia –asociados a replantear el cuadro de ganadores, y perdedores que desde hace más de dos décadas exhibe la economía argentina– sino que se presenta como la única estrategia compatible con una propuesta de compromiso social y profundización democrática.
Más adelante se sostiene que «más allá de juicios de valor, las políticas de oferta propias del paradigma neoliberal lanzadas con la excusa de afrontar los excesos de demanda e inflación teminaron agravando los problemas estructurales de la economía argentina como son una mala inserción internacional, desestructuración productiva, comportamientos rentísticos del capital, tendencias a la polarización en la distribución del ingreso y una insuficiencia dinámica para la extensión sostenida del proceso de salarización formal. Hoy, en condiciones locales e internacionales de insuficiencia de demanda y de atisbos de deflación, parece lógico y recomendable comenzar a hablar de políticas que reconfiguren, expandan y diversifiquen la demanda».*
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