Estimado Sr. Presidente:
Por Horacio Buscaglia
Me he enterado de que Juan Carlos Doyenart, director de Canal 5, ayer renunció a su cargo en el viaje de ida a San José y fue desrenunciado por usted en el viaje de vuelta.
Pese a que no me gustan muchas cosas de este señor, quiero felicitarlo por haber apoyado a este funcionario que tiene que lidiar con la perversa y paradojal ley que no le permite usar sus propios recursos para mejorar y/o hacer lo que se le cante con el organismo que dirige, prometiéndole darle la autonomía que todo medio de comunicación debe tener. Recuerdo que usted, Sr. Jorge Batlle, al investir al señor Doyenart en su cargo, habló de la necesidad de combatir la «aculturación y deformación» que producían los medios y de asegurar la independencia de ellos para cumplir con los preceptos de una sociedad libre y democrática.
Aplausos y besos para usted. (Si quiere sólo lo aplaudo, como usted prefiera).
Como reconozco su principista posición, señor Presidente, es que me atrevo a pensar que usted no se enteró de que en el departamento de Soriano hay una periodista llamada Silvana Rondán que ha sido separada de su cargo de Difusora Soriano, por haber hecho una crítica a su gestión. Y esto sucedió luego de la intervención del secretario del Comité Ejecutivo de la Lista 15 de Soriano, Sergio Guastavino, que presionó a la emisora ya que, «hechos como este propiciaron la caída de las instituciones democráticas». (¿Hechos como el que él realizó?)
Le escribo esta carta porque estoy seguro de que usted ni se enteró de todo esto, ya que de haberlo sabido sospecho que ya lo hubiera arreglado. Me resulta imposible creer que usted permita que un dirigente de su partido deje sin trabajo a una uruguaya por haberlo criticado a usted. No tengo dudas sobre su opinión sobre esto. Por eso, ahora que lo sabe, me puedo quedar tranquilo que lo va a solucionar.
Muchas gracias por su atención. *
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