La columna de Sherlock
Una difícil tarea para el Foro
–Realmente no sé cómo la gente de ANEP explicará la contratación de una abogada, por 2.466 dólares por mes, con el fin de presentar un informe sobre el «subproducto de Lenguas Extranjeras para el Mercaef».
Sherlock trataba de calmar a su interlocutor, más que indignado, por lo que había escuchado sobre algunos contratos de obra firmados este año por ANEP.
–Pero, mi amigo, enojarse le va hacer mal…
–Mire otro –dijo el hombre sin escuchar el consejo de nuestro sabueso– se contrató un arquitecto, cuando ANEP tiene un departamento especializado para esos menesteres, por 2.000 dólares, «para desarrollar la tarea de rehabilitar dos aulas y una cocina en la Escuela N° 31 de Salto».
–Es que hay mucha desocupación entre los profesionales universitarios…
–¡No haga chistes!, esto no puede ser. Son 560 los contratos de obra y servicios, algunos de los cuales se van concatenando y otros, se ha comprobado, se superponen.
–¿No me diga?
–Además, si quiere, le doy algunos datos sobre la recaudación del impuesto de primaria correspondiente al ejercicio 1999.
–Bueno.
–Le digo simplemente que no se han entregado alrededor del 40 por ciento de los comprobantes…
–Pero, ¿eso quién lo dice?
–El Tribunal de Cuentas.
–Entonces, mi amigo, me parece que será difícil la tarea del diputado Nahum Bergstein, que será uno de los propulsores del «no revisionismo» sobre lo actuado por ANEP.
–Le sigo contando. El tema de las computadoras…
El hombre estaba rojo, una artería se le hinchaba en la sien derecha, con golpes convulsivos que alarmaron a Sherlock. Le hicieron pensar lo peor…
–Eso lo dejamos para otro día –dijo nuestro sabueso tratando de calmar al informante– ahora me tengo que ir.
La indignación del informante parecía seguir en aumento.
–¿Es que no me quiere escuchar?
–La seguimos otro día… ¿no le parece?, reiteró nuestro periodista comenzando a alejarse.
Cuando nuestro sabueso ya estaba a unos metros comprobó que el hombre seguía hablando solo.
La explotación de los satélites
–El director de la Unión Reguladora de Servicios de Comunicaciones afirmó al Parlamento que los decretos que autorizan a empresas privadas la explotación de dos satélites, los únicos que puede colocar Uruguay, con su bandera, en el ya congestionado espacio, se basaron en una resolución del Tribunal de Cuentas.
–Sí, lo dijo con todas las palabras…
–Por ello la gente del Tribunal de Cuentas está enojada. Ni autorizaron nada ni están de acuerdo que las dos órbitas de satélites de bandera nacional sean explotadas por empresas privadas que, al instalarse en una zona franca, ni siquiera pagarán ningún tipo de impuesto.
–Pero, ¿cuál fue en concreto la resolución del Tribunal de Cuentas?
–Es un apretado escrito de ocho páginas donde se sostiene que «en mérito a los nuevos elementos aportados por la Dirección Nacional de Comunicaciones se concluye que la operativa a ejecutarse no se enmarca dentro de las normas de la Constitución de la República que prevén la intervención preceptiva de este cuerpo.
–Entonces, de donde saca el director de la Ursec Fernando Pérez Tabó que la decisión del Poder Ejecutivo se basa en una resolución del Tribunal de Cuentas.
–Además, si me permite, le leo el considerando 6º de dicha resolución: «El decreto ley 14.235 de creación de Antel, establece la competencia exclusiva de ese organismo en la prestación del servicio de telefonía.
En el caso de que Antel contrate capacidad satelital para su tráfico internacional, sería este organismo quien prestaría dicho servicio, y no por eso se puede concluir que el servicio lo prestará la empresa privada que se haría cargo de la explotación de los satélites.
–¡Oscuro e intrincado! Este tema dará para más, ¿verdad?
–Eso está bien claro dijo el hombre. *
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