El MSP en estado de alerta ante posible guerra biológica
El Ministerio de Salud Pública coordinará acciones con la Facultad de Medicina para prevenir efectos de una posible guerra bacteriológica.
El ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, explicó que la secretaría de Estado «no tiene una preparación en ese tema», por lo que debe recurrir al trabajo con otros organismos como la Facultad de Medicina.
El decano de esa Facultad, Luis Calegari, dijo a LA REPUBLICA que el centro de estudios «asesorará al MSP sobre cómo reaccionar ante un eventual ataque bacteriológico». Calegari coincidió con que «el terrorismo no tiene fronteras, aunque existen zonas con mayor riesgo que otro».
Consultado sobre el virus de la viruela –uno de los organismos que posiblemente podría ser utilizado en esa guerra, según expertos estadounidenses– Calegari dijo que «la población uruguaya menor a 30 años sería vulnerable al virus pues Uruguay dejó de vacunar a mediados de la década de 1970″. Admitió que «aunque ya se están produciendo vacunas en todo el mundo contra la viruela, no alcanzaría el tiempo para vacunar a toda una población».
Calegari subrayó que «a pesar de que Uruguay puede encontrarse entre uno de los países de las zonas de menos riesgo, no puede olvidarse lo sucedido en Argentina» (el atentado a la AMIA en 1994) y agregó que «puede existir una infección masiva en caso que la guerra bacteriológica se dé en otros países».
Calegari dijo que «la mortalidad por viruela es importante cuando la población está desprotegida». Relató además que «la guerra bacteriológica implica que muchos países han producido gérmenes con mayor virulencia». «Estamos muy preocupados por la posibilidad de una guerra bacteriológica», dijo a fines de setiembre el representante de la Organización Mundial de la Salud, William Cocksedge.
El jerarca se reunió en el Edificio Mercosur cuando se analizó el reglamento sanitario para los países de la región.
Agregó que la OMS está interesada en «que todos los ministros de salud estén armados y tengan todos los conocimientos necesarios para poder combatir el eventual caso de una guerra bacteriológica», señaló Cocksedge y apuntó que «la OMS trabaja actualmente en la obtención de la información de último momento».
Bioterrorismo
Pocos días después de los atentados del 11 de setiembre, comenzó a tomar forma la posibilidad de un ataque con bacterias.
En los últimos días aparecieron en el Estado de Florida (Estados Unidos) dos casos de ántrax (enfermedad infecciosa, contagiosa y potencialmente mortal), y las autoridades norteamericanas no descartaron que sea un ataque «bioterrorista».
Ante esta situación, el secretario de Salud de Florida, John Agwunobi, pidió a las personas que desde el 1º de agosto hayan pasado más de una hora en el edificio donde se registraron los dos casos, se sometan a un examen nasal.
En Nueva York, el alcalde Rudolph Giulliani dijo que «el plan preventivo lo tenemos en marcha desde hace unos tres años pero lo hemos intensificado y hemos puesto más cuidado».
El FBI ha señalado que los terroristas que atacaron Estados Unidos el 11 de setiembre –algunos de cuales vivieron en Miami– hicieron averiguaciones en el área sobre el alquiler y el uso de aviones fumigadores, por medio de los cuales pueden ser esparcidos en el aire contaminantes biológicos. *
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