"Una espada de Damocles para Uruguay"
«Desde este punto de vista, acá hay una situación extremadamente débil desde el punto de vista de la competitividad y de la política cambiaria», enfatizó.
Couriel recordó: «Durante muchos años hemos planteado que no queríamos jamás llegar a una situación de esta naturaleza y ojalá no haya modificaciones bruscas y abruptas en el mercado de cambios uruguayos, ojalá no se vuelva a repetir la situación de la tablita, que sería extremadamente negativo para el país». «Estuvimos planteando, por lo menos en los últimos seis años, la necesidad de iniciar un proceso de mejora del tipo de cambio real, de manera gradual, para no afectar a los deudores en dólares».
Sin embargo, «no se hizo y Uruguay sigue pagando las consecuencia de estas situaciones»:
«Cuando el empalme de Cavallo obligó a modificar la banda cambiaria y aumentar el ritmo devaluatorio, la banda cambiaria no se aprovechó y el ritmo devaluatorio ya se está anunciando que el año que viene se va a volver a reducir». Calificó esta actitud como «errores garrafales de la política económica del Uruguay».
«Cuando Uruguay y Argentina culpan a Brasil porque se devalúa el real, es verdad, afecta a Argentina y Uruguay pero la responsabilidad de Argentina y Uruguay no es menor porque los brasileños desde ese punto de vista tienen razón: no son ellos quienes están devaluando, el mercado los está obligando y Argentina tiene un régimen de paridad de 1 x 1 que no quiere modificar y Uruguay se pegó a esa política cambiaria argentina que afecta sus posibilidades», sostuvo. Según Couriel, la afectación se da «en la rentabilidad, en la competividad, está afectando a los productores rurales, a los exportadores, a los industriales, a los trabajadores y es uno de los elementos claves y centrales del alto nivel de desocupación abierta que tiene el país».
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