V Congreso Federal discutirá hoy moción que habilita al Nuevo Espacio a iniciar el diálogo con otros partidos

Michelini convoca a construir una nueva mayoría "con los pies en la tierra"

MARCELO FALCA VICTOR H. ABELANDO

 

Michelini conversó con LA REPUBLICA en las horas previas al V Congreso Federal partidario, cuyos 500 miembros deberán considerar hoy –en el Club Aguada– la moción aprobada por la Mesa Ejecutiva Nacional de iniciar un diálogo con otras fuerzas políticas. De la entrevista, estos son los conceptos principales.

–¿Cuáles son las razones de construir ese espacio de diálogo para una nueva mayoría?

–En un país con la caída de producción que tiene, con los niveles de desempleo existentes, con la emigración en aumento, la política tiene que dar respuestas. Creo que ningún partido por sí solo puede desarrollar esa construcción de la esperanza. Blancos y colorados porque nos metieron en este brete, por otro lado, ni el FA ni el NE, por separado y por otras razones, tampoco están en condiciones de darla. Por eso la intención de buscar el diálogo para generar una nueva mayoría en el país.

Los ciudadanos esperan que los políticos hagamos algo bien importante, para no seguir con lo hecho por este gobierno. Más allá de la crisis, creo que el problema de la coalición de gobierno es que no nos puede sacar de ella.

La intención es entusiasmar la mayor cantidad de ciudadanos, notoriamente Ramírez (Juan Andrés) ha dicho que está en un proceso de discusión interna en el Partido Nacional. Entonces hay que convocarlo.

–Si la resolución de la convención es positiva, ¿se abocará de inmediato a realizar contactos con otras fuerzas?

–Creo que el NE una vez que termine la Convención deberá abocarse a discutir internamente las bases –a través de un documento interno– de este diálogo. No lo percibo en forma inmediata, sino a mediados del año que viene, a partir de que los partidos estén en condiciones de conversar.

–¿Y mientras eso se procesa?

–Una cosa es la perspectiva futura que demos a la gente, otra es ver si ya se pueden hacer cosas. Nosotros insistimos en un acuerdo a nivel nacional, de los cuatro partidos, por un año, que permita darle respuestas rápidas a la situación y desengancharnos, lo más posible, de la realidad argentina. Primero ponernos de acuerdo en el diagnóstico, de por qué estamos como estamos. Luego tratar de visualizar marzo de 2003 como objetivo y llegar a instrumentar algunas medidas que nos adelanten al escenario que queremos tener en esa fecha. Iniciativas que permitan incrementar la producción y con una situación de depreciación de la moneda levemente superior.

–¿Tiene el NE alguna iniciativa concreta al respecto?

–No nos queremos embarcar en la inflación de ideas. Compartamos el diagnóstico primero, para ver cuál es la enfermedad del paciente.

Debemos ponernos de acuerdo en algunas muletas, que no son buenas de mantener para siempre, pero que en términos coyunturales se pueden aceptar.

–¿No hay exceso de diagnósticos en el país?

–El problema no es que haya diagnósticos sino que no nos ponemos de acuerdo en ellos. Si el diagnóstico es que esto es coyuntural, quizás lo que hace el gobierno está bien. Pero si pensamos que esto es permanente (la situación brasileña está muy lejos de arreglarse y la argentina va para peor) entonces tenemos que hacer cosas.

Si un trabajador pierde el empleo y al mes vuelve a encontrarlo, seguramente tenga una actitud (con el despido) mucho más laxa y flexible, que si sabe que dentro de un año y medio recién lo obtendrá.

Si, como dice el NE, esto es permanente, la terapia es otra.

–Volviendo a la Convención, ¿teme que algún sector se excluya si se aprueba la moción a favor del diálogo?

–Pienso que la gran mayoría del partido, una vez que éste tomó una decisión, se abocará a trabajar en ella.

–¿Incluidos quienes ya anunciaron su oposición?

–En el partido no hay excluidos, en la Mesa Ejecutiva están todos.

–¿Los convocaría en el caso de que se fueran?

–El partido tiene su orgánica y hay que respetarla. No creo que nadie vaya a retirarse de la misma. Si alguien no quiere discutir el proceso del diálogo, no lo vamos a obligar.

–¿En algún momento, pensó en un retorno al FA?

–No. Nos sentimos un partido absolutamente independiente, con sus legisladores y su electorado. La pregunta que hacemos es: ¿es posible ofrecerle al país una cosa distinta, por ejemplo, como lo hicieron en Chile? La concertación son varios partidos que están juntos, pero, no revueltos, mantienen su identidad, su electorado, sus legisladores.

Tienen un programa común, pero conservan su independencia y nadie ejerce autoridad sobre el otro.

Lo que pretendemos hacer es darle una perspectiva al país, sabiendo que ningún partido puede dársela solo. No planteamos una alianza, procuramos un camino estratégico para darle al país una perspectiva, a partir de aceptar que otras fuerzas pueden colaborar por el cambio, tanto como nosotros. Lo que hay que hacer es auscultar antes de las instancias electorales un acuerdo programático, que preservando la independencia de los partidos, son capaces de llevar adelante, como en Chile, una propuesta muy, muy pesada, a prueba de balas. Por tanto, no creo que vayamos a una disolución o absorción por otros.

–¿Cómo ve el sistema político?

–Además de la crisis económica y social hay un empate político. La perspectiva futura es que esto se termine realimentando.

En algún momento hay que desempatarlo. No considero que blancos y colorados sean absolutamente responsables de la crisis, pero el gran problema que tienen es que no pueden sacarnos de ella. Quien nos puede sacar es una nueva mayoría, con los pies en la tierra sin perder los sueños y las ilusiones, que le permita al país generar una energía adicional para hacer algunos de los cambios que se necesitan y que no hay consenso político para hacerlos. El gobierno tiene mayoría pero no lo hace. Estamos casi en el inmovilismo.

–¿Tuvo expectativas diferentes con Batlle?

–El relacionamiento de Batlle con los ciudadanos es mejor. Pero lo cierto es que sus socios no le dejan hacer muchas cosas.

–Por ejemplo hizo una crítica muy dura del nombramiento de los directores de los entes autónomos, pero los nombró al viejo estilo. Quiere decir que el mismo está atado.

–¿Cree que la coalición de gobierno representa intereses diferentes a los de la oposición o son incapacidades técnicas las que llevan a las políticas que usted critica?

–Creo que es una suma muy variada de cosas, pero notoriamente no es un problema de capacidad. El sustento político de la coalición de gobierno obliga constantemente a hacer concesiones que desvirtúan algunas de las cosas, que incluso la capacidad técnica indicaría.

–¿Comparte la opinión de que al presidente Jorge Batlle le hace falta equipo?

–Creo que le falta equipo y pienso que el triunvirato (Batlle, Sanguinetti y Lacalle) no siempre concuerda hacia dónde ir.

–¿Como ve la actitud de la clase política uruguaya frente a los atentados terroristas del martes 11 de setiembre?

–La condena al terrorismo ha sido unánime. Creo que los terroristas han hecho un favor a la derecha más dura del mundo, permitiendo contraponer la seguridad a las libertades que tanto esfuerzo, en el mundo, costaron a miles de hombres y mujeres.

Naturalmente ese análisis se traslada a Uruguay. Ahora tratar de con eso confrontar y enardecer al país, me parece muy poco sabio.

Los cuatro partidos condenamos el terrorismo enfáticamente, eso fue muy claro y muy bueno. Nadie cuestiona que se hagan esfuerzos
a nivel internacional para terminar con él. Por supuesto, alguno decimos: «Dentro de la ley y el derecho».

De lo contrario terminamos como ellos. De nada sirve que ahora comiencen a morir civiles no occidentales sino musulmanes , que tienen tanto derecho a la vida como nosotros. *

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