Inquieta situación de financiera Credicard
El escándalo se desató en octubre del año pasado, cuando Credicard pasó a ser administrada por sus acreedores debido a la morosidad en el pago de deudas por compras a crédito que superaba (en aquel entonces) los 18 millones de dólares. El acuerdo entre los acreedores también incluía el control de Credicard San José Ltda, una colateral de la anterior, dedicada a operaciones de financiamiento de compras mediante créditos hace más de tres décadas.
Fuentes vinculadas a los bancos señalaron ayer a LA REPUBLICA que Credicard SA incumplió el acuerdo al que había llegado con Surinvest y Santander para el progresivo pago de los adeudos, a medida que accedía al cobro de los vales y/o conformes. Ese supuesto incumplimiento tiene como consecuencia –según las fuentes– que muchos de los 58.448 de los documentos en poder de los bancos no fueron cancelados, a pesar de su cobro por parte de Credicard SA.
Ese fue el motivo, según los informantes, de la publicación del aviso en la prensa, que alertaba que los pagos de estas obligaciones «deberán ser únicamente efectuados en la red de cobranzas Abitab. Se advierte que cualquier pago efectuado a personas no autorizadas o en lugar distinto al indicado en este aviso, no tendrá efectos liberatorios», añade la notificación.
Esta situación fue constatada por una auditoría independiente contratada por los acreedores, que llegó a la conclusión de que Credicard «incumplía» con el acuerdo suscrito el pasado año. Las mismas fuentes admitieron que la deuda continúa siendo millonaria en dólares, aunque aclararon que no llega al monto que se manejó al inicio de la crisis.
Hasta fines de abril
En cambio, el principal de Credicard SA Héctor Pérez Piera negó que exista una nueva situación crítica en la financiera. Aseguró que existe plenamente vigente un «convenio de espera» con los bancos acreedores que vence recién el 29 de abril. Hasta esa fecha, aseveró Pérez Piera a LA REPUBLICA, Credicard tiene tiempo de saldar sus deudas. «No hay incumplimiento de pago» con los bancos, reafirmó Pérez Piera, quien mantuvo su actividad política hasta el mes de octubre, fecha en la que presentó renuncia a su cargo de presidente del Nuevo Espacio.
No obstante, reconoció que el dinero que se ha podido cobrar en los últimos meses no se volcó en su totalidad a la cancelación de la deuda, debido a que parte de él debió destinarse a la operativa de la financiera. Si Credicard dispone de la cobranza para solventar sus gastos operativos, comentó Pérez Piera, «los bancos saben» que no podrá volcar todo el dinero para el pago de las deudas.
Por otra parte, el principal de la financiera sostuvo que Credicard cuenta con activos por más de 1,2 millones de dólares y que continúa con un ritmo «firme» de trabajo, en un contexto de «aumento» del nivel de ventas por vía crediticia. Además, dijo desconocer los motivos por los que los auditores independientes –«contratados por los bancos por cuenta de Credicard»– «presumen la inviabilidad o el incumplimiento» de la financiera con sus obligaciones.
Consultado sobre las razones que para él tendrían los bancos para publicar el aviso a los deudores de Credicard, Pérez Piera se limitó a responder: «No puedo juzgar intenciones».
Compartí tu opinión con toda la comunidad