Murias: "Que al menos me pidan disculpas y me devuelvan el dinero"

Inversor denunciará al Estado uruguayo ante Corte de La Haya

José M. Goicoechea

En entrevista con LA REPUBLICA cuestionó que esta operación se haya difundido en algunos medios de prensa con avisos oficiales y dijo haber comprobado que «el proceso penal uruguayo no da las garantías necesarias». Esta sería la segunda denuncia que el Estado uruguayo recibe en un Tribunal Internacional –la primera fue presentada por el empresario marroquí Stephane Benhamou– tras la venta del Banco Pan de Azúcar.

–¿Qué opinión le merece que el juez en lo Penal de 4º Turno, José Balcaldi, archivó su denuncia contra la CND a pedido de la fiscal Elsa Machado?

–La noticia de que la fiscal solicitó el archivo de mi denuncia, pedido al cual hizo lugar también el juez en lo penal, denuncia contra quienes me vendieron este predio engañándome, no me sorprende. Sin hablar de las personas que intervinieron en el expediente, debo decir que el proceso penal que utilizan en el Uruguay no da las garantías necesarias, menos frente a un extranjero. Y digo que no da garantías, porque los fiscales, que son los verdaderos dueños de la acción penal, no son independientes sino que son funcionarios del Poder Ejecutivo, seres humanos sujetos a presiones que puede ejercer el poder de turno, y vaya si en este juicio existieron.

–¿De qué modo evalúa todo el proceso penal por el cual se investigó la denuncia que usted presentó contra la CND y su entonces presidenta, Milka Barbato?

–En todo momento sentí que en lugar de investigar a los denunciados me investigaban a mí.

No interesó saber quién fue el responsable del aviso engañoso o de la nota enviada a UTE por la CND pidiendo una gestión para un barrio de 500 residencias, cómo luego la propia CND dice que sabía que ahí las mismas no se podían construir, quién se benefició con el millón de dólares extra que me hacen pagar por este predio que ahora no vale nada, no se investigan los aumentos de los patrimonios, ni siquiera se pidió una declaración jurada de bienes de ninguno de los denunciados, ya que tratándose de una denuncia relacionada a un tema económico parece obvio, más aun con los rumores que circulaban y que podían haber sido aclarados.

Sin embargo, resultó todo lo contrario, el investigado era yo, a ver si yo tenía o no plata como para pagar el predio.

–Sabiendo que en la esfera penal el caso ha sido archivado, ¿cuáles serán ahora sus pasos desde el punto legal?

–Por consejo de mi abogado (Gonzalo Vértiz), no voy a perder ni un solo minuto más en el tema penal, si son felices archivándolo, pues que lo hagan.

Pero mi lucha por justicia y por obtener el resarcimiento económico que me corresponde –sepa que a mí en este asunto ya me sacaron más de dos millones de dólares–, no sólo va a continuar sino que ahora se va a redoblar.

Por un lado ya comenzó el juicio tendiente a obtener la rescisión de contrato y el pago de los daños y perjuicios que me causaron, y además, estoy en condiciones de informarle a usted que voy a acudir a un Tribunal Internacional de Justicia a denunciar lo que ha sucedido aquí, porque creo que en un mundo cada vez más chico y globalizado, los Estados no pueden actuar como lo hizo Uruguay en este tema, defendiendo a capa y espada a funcionarios que, podríamos pensar bien, se equivocaron.

Pues bien, que pidan disculpas y devuelvan el dinero, eso es actuar correctamente, más en una relación Estado-inversor extranjero y no aferrarse a luchar contra éste con uñas y dientes.

–¿Ha mantenido alguna otra conversación con las nuevas autoridades de la CND después de haber presentado la denuncia?

–Si bien no he tenido ninguna conversación con las nuevas autoridades, por mi lado no la descarto, ya que por lo que se puede apreciar las cosas han cambiado, y sin dudas sería una buena señal para cualquier empresario que está siguiendo este tema, sobre todo en mi país, demostrar que el Estado uruguayo es tan serio y seguro como siempre lo conocimos. Y si en el pasado se cometió un error, subsanado el mismo aquí no ha pasado nada y volvamos a apostar en un país que tiene todo para ser un gran país.

Y tengo autoridad para hablar así de Uruguay ya que soy hijo de uruguayos y hace más de 25 años que desarrollo actividades comerciales e industriales con inversiones genuinas, pagando impuestos y dando trabajo a su gente, y estoy deseando que pase esta pesadilla para volver a invertir aquí.

–¿Siente que a usted se le ha ocasionado un perjuicio?

–Tenga usted la certeza que este tema me ha causado un daño enorme, económicamente por el dinero que perdí y por haber tenido que retirarme de los demás negocios que tenía en Uruguay, al menos hasta que todo esto se solucione.

Y moralmente porque usted se podrá imaginar lo que significa que una persona de 55 años, que nunca había tenido un problema judicial de esta envergadura, me tenga que enfrentar durante años a personas poderosas, en un país extranjero, sintiéndome totalmente despojado de mucho dinero que gané a través de años de sacrificio y trabajo, habiendo nacido en un hogar humilde, trabajando desde niño en todo tipo de tareas, no encontrando explicación para darle a mi familia de cómo fui engañado por el Estado uruguayo y viendo como contrapartida, que la funcionaria responsable del organismo que me causó este terrible perjuicio ahora es premiada con la vicepresidencia del Banco República.

 Desolado. El inversor Murias y su abogado pidieron ser recibidos en LA REPUBLICA. Foto: S. Pereyra

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