"Hay mucha pobreza"
Alejandra Rivero es flamante en la política y en el Parlamento. Resultó electa por la Lista 333 de Cerro Largo en las elecciones nacionales. Movimiento Nacionalista es el nombre de la agrupación que conduce. Promete trabajar duro por su departamento e intenta desde hace un tiempo quedar embarazada.
–¿Cree que el ser una figura nueva de la política la beneficia o la perjudica en la relación con sus pares?
–Sí, es cierto que soy nueva pero hasta ahora no he encontrado demasiados obstáculos. Uno siempre tiene ciertas expectativas ante lo nuevo pero me ha sorprendido gratamente el respaldo y el apoyo que me dan mis compañeros.
–Mucha gente puede preguntarse… ¿de dónde salió?
–Sí, también es cierto. Yo fui una revelación que nació cuando Serafín Bejérez quedó suspendido del Partido. En ese momento hubo que buscar una persona que encabezara su agrupación y la gente me eligió a mí. Nosotros somos muy compañeros y de ahí surgió mi nombre. A mí la gente me respaldó y acá estoy…
–¿Cuál fue el precio que usted tuvo que pagar por ese apoyo?
–En la vida nada cae de arriba. Cuando uno se fija metas, sabe que tiene que trabajar dejando a la familia y a los amigos pero hay que aprender a convivir con eso. Yo no tuve muchos problemas. Cuando Serafín, de la noche a la mañana, ocupó el cargo de intendente, yo lo apoyé en todo y estuve a su lado, como es el deber de cualquier esposa. Yo creo que también en esto hay aspectos amargos…
–Sin embargo, usted fue muy resistida por parte de cierta gente de Cerro Largo que le hizo una campaña en contra…
–La campaña que pasamos fue muy desagradable y muy dura, que llegó al punto de la degradación. Esa etapa fue muy dura y nos tocó la conciencia y la moral a los dos. Fue todo muy injusto. Hubo que aguantar y quitarle trascendencia. Creo que no se llega a nada con el agravio. Quedó demostrado que el pueblo entendió que lo que hicieron fue injusto.
–¿Por qué usted y Bejérez, que en una primera instancia se declararon independientes, ahora se acercan a las filas herreristas?
–A partir de la suspensión de Bejérez, decidimos ser independientes pero hubo un momento en que había que elegir y acatar la disciplina partidaria en ciertos lineamientos. Nosotros tenemos ciertas formas de ver a nuestro país y a nuestro departamento. Yo soy muy localista y tiro mucho para el bienestar de mi departamento. Puede pasar que exista un criterio diferente en algún momento dentro de la bancada pero por ahora no ha pasado.
–¿Cree que va a tener que pagar derecho de piso?
–No, yo no tengo que pagar nada. Todos los que estamos acá ya lo pagamos y lo que yo pasé en cuanto a la agresividad con que se manejó la campaña en Cerro Largo constituyó ese pago. No quiero volver a pagar nada. Creo que la bancada del Partido Nacional también lo ha creído, por el trato que me están dando..
–Muchos pueden pensar que ocupa su banca sólo por ser esposa de Bejérez.
–Nosotros, con Serafín, somos un equipo y la gente de Cerro Largo lo sabe. Siempre hemos trabajado en armonía. No es fácil para un matrimonio estar en la vida política. No es fácil conjugar nuestra vida privada con la actividad política. Esa situación ha fortalecido mucho a la pareja. Es obvio que el líder de la agrupación es él. El es el que tiene poder de convocatoria. La gente también tiene que aceptarte porque aunque estés casada con un líder, la gente te vota a vos.
–¿Qué piensa que puede hacer de positivo en cuanto a la labor parlamentaria? ¿Tiene propuestas concretas? ¿Cuáles son los temas que le interesan?
–Yo quiero hacer todo lo posible por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de mi departamento, porque hay mucha pobreza. A mí toda el área social me importa mucho y también me interesa lo relacionado con la situación ambiental. El medio ambiente es un punto fundamental, sobre todo ahora que Melo y Río Branco están sufriendo por la contaminación. Hay que cuidar la laguna Merín. Estas situaciones son críticas para nuestro departamento y tengo la esperanza de hacer todo lo posible para revertir esa situación. Yo nunca quise utilizar ese tema para no transformarlo en bandera política. Lo que digo es que me preocupa. De ahí a que pueda hacer algo es otro tema.
–¿Hace mucho que conoce a Serafín Bejérez?
–Hace cuatro años, a través de los caballos criollos, que es una pasión que compartimos, y hace dos que nos casamos.
–¿La diferencia de edad entre ustedes contribuyó en la relación o es un obstáculo que tienen que sortear para llevarse bien?
–Serafín me lleva dieciocho años pero siempre hemos congeniado muy bien en todos los aspectos. No somos idénticos, sino que cada uno tiene su personalidad, pero la diferencia de edad nunca fue un obstáculo. Somos muy comprensivos con el otro y tenemos las bases de nuestra relación muy bien plantadas…
–Cuando la llamé por teléfono para pactar la entrevista, Bejérez puso resistencia antes de aceptar el reportaje ¿Se sienten agredidos por los medios?
–Durante mi campaña política yo fui la que menos salió en la prensa. Creo que todos los medios deben ser más imparciales y objetivos. A nosotros nos ha pasado varias veces que nos han difamado sin tener los datos precisos. También ciertas personas públicas dijeron cosas que nos perjudicaron en nuestra moral y en nuestra credibilidad. Por suerte una gran mayoría sabe como somos. Creo que en una campaña política hay que ser imparcial y nosotros la hicimos, remando en contra de la prensa. Por eso tenemos ciertas resistencias con ese tema.
–Tal vez para muchos pueda resultar inexplicable que una persona que aparentemente tiene un presente sin problemas graves intente suicidarse…
–No, eso no fue así. Lo que me pasó no fue un intento de autoeliminación. (Piensa) Uno a veces viene con un bagaje de cosas de hace muchos años y llega un momento en que uno quiere descansar la mente pero nada más…
–Fue un arrebato de su parte…
–No sabría decirte si fue un arrebato. Es querer descansar la mente por unos días….
–Según la prensa usted intentó cortarse las venas…
–No fue un intento de suicidio, fue un accidente con un vaso…
–¿Qué accidente?
–Es que fue un accidente que yo no recuerdo mucho. Había llegado de recorrer los barrios y estaba muy cansada. Serafín en ese momento no estaba y me acosté a dormir. Yo seguí durmiendo.
–¿Había tomado algo?
–Yo no me acuerdo de nada pero dicen que sí…
–¿Alcohol o alguna pastilla….?
–No recuerdo haber tomado nada…
–¿Por qué se manejó en los medios que usted se había cortado las venas?
–Lo que pasó fue un accidente y no fue como se manejó en los medios de prensa…
–¿Es una mujer depresiva?
–No, yo no soy depresiva. Siempre en los momentos más difíciles la salgo a pelear…. Nunca tuve bajones depresivos ni nada que se le parezca.
–¿Teme que a partir de que trascendió este tema puedan percibirla como una mujer no del todo equilibrada?
–No, nada que ver, yo soy muy equilibrada. Creo que lo que pasó es sólo un tema personal. Yo soy pública pero quiero preservar mi vida privada y establecer el límite.
–¿A qué atribuye las versiones que dicen que su esposo la presiona y que la tiene controlada?
–Serafín es muy bueno conmigo. El siempre se está riendo y es muy amable. Sé que se han genera
do ciertos comentarios y no sé cuál es el motivo. Serafín es un hombre muy determinante, con un carácter definido y yo también pero nos llevamos muy bien. El es un gordo bueno y simpático…
–¿Cree que el procesamiento de su esposo por las presuntas amenazas de muerte a integrantes de su familia pueden haber contribuido a alimentar el rumor?
–No lo sé. Cuando sucedió todo eso, fue una discusión familiar que no llegó a mayores como dicen.
–Hubo amenaza de muerte…
–No, eso no fue así. Que alguien tenga carácter no significa que sea controlador o violento. Todo lo contrario. El es divino y es un hombre muy bueno, de un gran corazón.
–¿Quiere tener hijos con Bejérez?
–Sí, espero poder tener hijos con Serafín, porque hasta el momento lo he intentado pero no he podido.
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