Comisión para la Paz: un año con luces y sombras
Los integrantes de la Comisión –Nicolás Cotugno, José D´Elía, Jorge Osorio, Gonzalo Fernández y Carlos Ramela– entregarán al presidente Batlle un informe con el «estado de situación» del trabajo del grupo.
Hasta el momento, y según lo expresado por los voceros del grupo, al momento la Comisión tiene resuelto 14 casos.
Si bien la Comisión cumple hoy un año de trabajo, su gestación se remonta al 1º de marzo de 2000, día en el que al asumir como presidente ante la Asamblea General legislativa, Batlle puso el tema como uno de los puntos a resolver durante su gestión. «Como lo hemos hecho hasta ahora, en los próximos cinco años, llegaremos a todos los sectores de nuestra nación para escuchar, para informar, para dialogar y sostener, con la firmeza y claridad con que lo hemos hecho siempre, nuestras ideas y puntos de vista, en procura de los entendimientos y los acuerdos que aseguren la armonía de los uruguayos y sellen, para siempre la paz entre los uruguayos. Esa es nuestra obligación. Si tantas cosas hemos pasado y tantas hemos sufrido y nadie de nosotros puede decir que alguien es culpable o que alguien es inocente, esto no es resultado de un mundo maniqueo, de malos contra buenos: sino que todos estamos dentro de la misma historia, es a todos nosotros que nos corresponde como responsabilidad primera sellar para siempre la paz entre los uruguayos».
Tras este anuncio y en los siguientes cinco meses, Batlle comenzó con su entorno a explorar la forma en que se buscaría una solución al tema de los desaparecidos durante la dictadura militar. La solución aplicada fue la creación de una Comisión integrada por seis personas que en un primer momento tuvo cuatro meses de trabajo.
La instalación del grupo de trabajo se realiza en un clima de amplio respaldo en el que mucho tuvo que ver la identificación de la nieta desaparecida del poeta Juan Gelman, comunicada por Batlle el 31 de marzo, en base a tres investigaciones paralelas: la del propio Gelman y su esposa Mara La Madrid; una de Presidencia de la República y una de LA REPUBLICA.
El grupo fue instalado el 9 de agosto del año pasado en la sala presidencial del Edificio Independencia. Según la resolución del presidente Batlle, el gobierno uruguayo «entiende necesario para consolidar la pacificación nacional y sellar para siempre la paz entre los uruguayos, dar los pasos posibles para determinar la situación de los detenidos-desaparecidos. Ello constituye una obligación ética del Estado y una tarea imprescindible para preservar la memoria histórica, que permitirá, además, generar las condiciones necesarias para aprobar, en su momento, las medidas legales que correspondan para reparar las situaciones que se constaten».
Casi un mes después y en el marco de una serie de informaciones que la Comisión fue recabando, el gobierno argentino entregó al grupo datos sobre 153 uruguayos desaparecidos en Argentina.
Durante 2000 la Comisión y el presidente Batlle colaboraron para que Andrea Hernández Hobbas, una joven uruguaya que recuperó su identidad poco tiempo antes, tuviera documentación uruguaya.
Sin embargo, el comienzo del año 2001 no fue auspicioso.
Una semana después de iniciado el año, moría María Almeida de Quinteros «Tota» sin saber qué ocurrió con su hija Elena, secuestrada en 1976.
Casi tres semanas después, el 25 y en horas de la tarde el integrante de la Comisión Luis Pérez Aguirre moría a consecuencia de un accidente. Su lugar fue ocupado por Jorge Osorio en abril.
En el mes previo al aniversario de la Comisión, la solicitud de captura para cuatro oficiales retirados por parte de la Justicia argentina y la negativa del gobierno uruguayo, generó discrepancias en el seno de la Comisión, particularmente de José D´Elía y malestar en la Asociación de Familiares de Desaparecidos. Pese a estas situaciones, en todo momento, tanto los familiares como los representantes del espectro político respaldaron la función del grupo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad