El Presidente, en privado, dijo que el asesino es Ricardo Medina

Batlle maneja dos versiones sobre dónde enterraron a la nuera de Gelman

El semanario Brecha informó en su edición de ayer que Batlle «sabe positivamente que el capitán de la Metropolitana Ricardo Medina Blanco asesinó a María Claudia Irureta Goyena de Gelman, pero se reserva la información para no brindar a un argentino lo que le niega a los uruguayos». Según señala el semanario esa fue «la argumentación del presidente Batlle en conversaciones privadas, para mantener el secreto de lo ocurrido y preservar la identidad del asesino». Brecha, que basa su información en «varias fuentes», atribuye también a Batlle la frase «sabemos absolutamente todo lo que pasó, salvo dónde está enterrada».

El presidente Batlle, consultado ayer en el Edificio Libertad sobre la información de Brecha, declinó referirse al tema, pero no la desmintió.

LA REPUBLICA está en condiciones de informar que Batlle maneja además por lo menos dos versiones sobre dónde fueron enterrados los restos de María Claudia.

Ricardo Medina fue identificado como uno de los que entregó a la nieta de Gelman a su familia adoptiva en una canasta en enero de 1977.

Una historia todavía sin final

LA REPUBLICA ha informado largamente sobre la identificación de la nieta desaparecida de Juan Gelman, e incluso realizó una investigación de seis meses que, en conjunto con la desarrollada por el propio Gelman y su esposa Mara La Madrid y una tercera llevada adelante por Batlle, permitió encontrar y luego devolver su identidad a la muchacha de 23 años.

Cuando en mayo de 1999 Gelman se entrevistó con Elías Bluth y luego cuando en octubre de 1999 envió una carta a Julio María Sanguinetti sabía que su nuera estuvo secuestrada en Automotoras Orletti por lo menos hasta octubre de 1976 y que había sido trasladada a Montevideo.

Como ya informó LA REPUBLICA varios testimonios de prisioneros políticos e incluso de militares ubican a una joven mujer argentina embarazada a término (María Claudia) en la sede del SID, en Bulevar Artigas y Palmar, en noviembre de 1976.

Los mismos testimonios afirman que en el lugar clandestino de detención se pidió una ambulancia y que María Claudia fue trasladada al Hospital Militar donde dio a luz.

Posteriormente la joven muchacha fue trasladada nuevamente al SID, soldados y ex presos recuerdan haber visto pasar militares con biberones.

A fines de diciembre de 1976, como también lo informara LA REPUBLICA hace dos años, María Claudia y su pequeña hija fueron retiradas del SID por el coronel Juan Rodríguez Buratti y el capitán Ricardo Arab, a quienes se les atribuye la frase «a veces hay que hacer cosas embromadas».

Según la información desprendida de la investigación de LA REPUBLICA, María Claudia y su beba fueron trasladadas a una base clandestina de los servicios de Inteligencia, en la zona de Villa Dolores, que se denominaba Base Valparaíso y quedaba en la calle Francisco Rodrigo. Allí operaba una flota de taxis que trabajaba para los servicios de Inteligencia y María Claudia fue trasladada en un Mercedes Benz modelo 220.

En la noche del 14 de enero de 1977 la beba fue depositada en una canasta en la puerta de la casa de un oficial policial, ubicada en el barrio de Punta Carretas.

Quienes realizaron la entrega fueron el coronel Jorge «Pajarito» Silveira y el capitán de la Metropolitana Ricardo Medina, como también publicara LA REPUBLICA hace dos años.

Tanto Medina como el oficial policial que recibió a la beba y la crió como su propia hija mantuvieron luego del retorno a la democracia una estrecha relación con Millor. Medina trabajó en la secretaría parlamentaria de Millor y en las campañas electorales de éste y el oficial policial, hoy fallecido, fue designado en un importante cargo policial por el presidente Julio María Sanguinetti. La identificación de la identidad de la nieta de Gelman mediante las investigaciones y luego con un examen de ADN con un 99,9% de certeza dejó abierto el tema de lo sucedido con su madre. Gelman afirmó que fue traída solamente con el objetivo de tener a su hija, «como un envase».

¿Quién es Ricardo Medina?

Ricardo Medina era conocido en el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) como «El Rambo», aunque su apodo más conocido es «Conejo».

Medina operó en Orletti y en otro centros clandestinos de detención de Argentina bajo las órdenes directas de los oficiales José Nino Gavazzo y Manuel Cordero.

Medina operó también en coordinación con la banda paramilitar de Aníbal Gordon, en maniobras extorsivas y secuestros.

Posteriormente trabajó en Inteligencia policial, bajo las órdenes del inspector Víctor Castiglioni, trabajó en secuestros, torturas, escuchas clandestinas y vigilancia. Se desempeñó en Inteligencia policial hasta el fin de la dictadura y posteriormente, durante el primer gobierno de Sanguinetti, trabajó en el Ministerio del Interior en el contralor de las agencias de seguridad, aunque estaba directamente vinculado a una agencia. Sin embargo nunca abandonó los vínculos con su antiguo jefe Gavazzo. Prueba de ello es que fueron procesados juntos en 1995 por la falsificación de moneda extranjera.

Posteriormente se vinculó al senador Pablo Millor, tuvo responsabilidades en la parte financiera de las campañas y además trabajó en la secretaría del senador. Actualmente Medina tiene un local bailable en el kilómetro 30 de la Avenida Giannattasio poco antes del peaje. *

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