Dirección de la central sindica se constituirá en dos semanas
El Congreso del PIT-CNT aprobó anoche que sean 41 los dirigentes que integren en el futuro su Mesa Representativa, pero la decisión determinó que ocho sindicatos resolvieran retirar sus candidatos y no participar del órgano de dirección de la central de trabajadores.
A las doce de la noche se decidió pasar a un cuarto intermedio de quince días y quedó constituida una Mesa Representativa provisoria, compuesta por los 33 sindicatos que mantuvieron su postulación. Durante el intermedio se procurará llegar a un acuerdo con los gremios automarginados de la dirección sindical, y en particular con el Sindicato Unico Nacional de la Construcción y Afines (Sunca) que además de retirar sus delegados expresó su decisión de no participar de la Mesa Representativa.
El Sunca, las Asociaciones de la Prensa (APU) y de Bancarios (AEBU), los sindicatos de UTE (AUTE) y Pluna, y las federaciones del Caucho y Magisterio (FUM), fueron los que se autoexcluyeron del órgano de dirección de la central de trabajadores.
La posibilidad de un acuerdo en las próximas dos semanas también se verá dificultada por un anuncio realizado por la dirección del Sindicato de Artes Gráficas que advirtió sobre su decisión de retirarse de la Representativa si luego del intermedio se llegase a reducir el número de miembros aprobado.
Una Mesa servida para 42
El número de integrantes de la Mesa del PIT-CNT se constituyó en uno de los temas que generó mayor discusión, cuando ya se cerraba el Congreso iniciado el pasado viernes en la sede del Platense Patín Club, ubicado en la calle Manuel Víctor Haedo.
Durante las sesiones de los dos primeros días los sindicalistas uruguayos habían llegado a una serie de acuerdos en materia de reclamos al gobierno y en su crítica a la política económica que implementa la administración Jorge Batlle.
A la cantidad de miembros de la Mesa Representativa siguió la discusión de qué candidatos y qué miembros debían conformarla. Fue entonces que surgió un nuevo conflicto interno en el Congreso del PIT-CNT: el Sunca retiró su candidatura a integrar el organismo rector y otros gremios siguieron su ejemplo. La integración de la Mesa Representativa confrontó tres mociones dentro del Congreso del PIT-CNT.
Una propuesta –auspiciada por el sindicato de Pluna y AUTE, y apoyada por AEBU y el Sunca, entre otros– planteaba una composición de sólo 27 gremios. En el otro extremo estaban Afutu, el sindicato del Gas, los marítimos (Sutma) y los gráficos (SAG), quienes proponían medio centenar de miembros; cifra que se redujo a 41, cuando sólo esa cantidad de sindicatos se postuló al órgano de dirección.
La diferencia de criterios intentó subsanarse con una moción, impulsada por el sindicato portuario (Suanp) que propuso la cifra intermedia de 35 integrantes para la Mesa del PIT-CNT.
La moción de 27 miembros apenas obtuvo 97 votos. La de 35 gremios, pese a que fue solicitada por dos veces una reconsideración de la votación, sólo alcanzó los 200 votos.
Terminó imponiéndose la iniciativa de 41 delegados con 224 votos.
Todas las propuestas sumaban además una silla para un representante de los trabajadores rurales. Al momento de la votación había un quórum de 618 personas.
Ocho gremios sin candidatos
El presidente del gremio de la construcción, Jorge Mesa, fue el encargado de fundamentar ante el plenario la postura del gremio. Señaló que sin retirarse del Congreso, ni constituir una escisión del movimiento sindical, la delegación del Sunca había resuelto por unanimidad retirarse indeclinablemente de la Mesa Representativa. De inmediato, el delegado de la Asociación de la Prensa del Uruguay (APU), Manuel Méndez, anunció el retiro de sus candidatos. Otro tanto hicieron, casi en bloque, los dirigentes de AEBU, AUTE, Pluna y la Federación del Caucho.
A ellos se sumaron poco después el Congreso Obrero Textil (COT) y los maestros (FUM). La mayoría de estos gremios era la que impulsaba que la Mesa Representativa no debía tener más que 27 integrantes, argumentando que la dirección sindical debía ser dirigida por sindicatos que fueran verdaderamente representativos y «no sellos dominados por pequeños grupos que votan paros y movilizaciones pero luego no aportan fuerza de trabajadores», según dijó uno de los dirigentes a LA REPUBLICA. Cuando se aprobó una integración de 41 miembros en la Mesa Representativa, había 87 candidatos de 41 gremios propuestos para integrarla. Estatutariamente debía procederse a una votación secreta, pero para evitar que algún sindicato con mayor cantidad de delegados terminase imponiendo más de un representante, la mayoría de los gremios redujo inicialmente sus candidatos a una sola nominación. Sólo AEBU mantuvo su doble candidatura hasta pasadas las 22 horas de anoche, cuando se supo de la posición adoptada por el Sunca y los demás gremios decidieron retirar sus candidatos a integrar la Mesa Representativa.
Las «corrientes históricas»
El VII Congreso de la central única de los trabajadores uruguayos volvió a posponer una reforma estatutaria que algunos sectores gremiales impulsan desde hace más de un decenio pero, a diferencia de congresos anteriores, se lograron acuerdos en materia programática y estratégica.
De todos modos, las distintas fuentes sindicales consultadas por LA REPUBLICA coincidieron en reconocer que las «tres corrientes históricas» marcaron su presencia dentro de un Congreso en el que no se procesaron debates ideológicos pero se confrontaron cuotas de poder.
Acusados de «moderados» una de las corrientes estuvo representada por AEBU, Sunca, AUTE y otros sindicatos que mayoritariamente coincidieron en una reunión celebrada tiempo atrás en el Paraninfo de la Universidad, quienes plantearon posiciones pragmáticas en lo táctico y reclamaron cambios de funcionamiento en el PIT-CNT. Un segundo grupo estuvo conformado por aquellos gremios cuyos dirigentes coinciden con posturas que se alinean al Partido Comunista del Uruguay (PCU) y el sector más ortodoxo del Partido Socialista (PS), quienes sustentaron posiciones tradicionales de izquierda.
Finalmente, autodefinidos como continuadores de la vieja «tendencia», aparecieron dirigentes y gremios cuyas posiciones se reflejan en planteos de un sector del Movimiento de Participación Popular (MPP), del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) o de la Corriente de Izquierda (CI).
«Ni bloque ni aplanadoras»
Sin embargo, esos alineamientos «ideológicos» no fueron uniformes y presentaron permanentes contradicciones, generando alianzas coyunturales en varios temas. Del mismo modo, hubo diversidad de posturas dentro de los gremios a la hora de apoyar o rechazar algunas iniciativas. «Acá pueden incidir posiciones ideológicas, tendencias sindicales o resoluciones gremiales, pero no hubo bloques rígidos ni aplanadoras», declaró a LA REPUBLICA uno de los «operadores» que participaron del Congreso en calidad de invitados.
En particular, los informantes destacaron la ruptura sufrida por el bloque socialista, del que apareció escindido el sindicato bancario donde se mantiene una hegemonía de la alianza «Lista 98″ desde hace un decenio. También se subrayó la alianza que por momentos tuvieron los gremios cercanos al PCU con los de la Corriente de Izquierda, visualizada en la dirección del Sindicato de Artes Gráficas (SAG).
Estos «desalineamientos» también se vieron en gremios tradicionalmente incidentes como la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), cuyos delegados votaron en forma dividida; o en la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), donde se le plantearon problemas a la hora de decidir retirar sus nominados a
la Mesa Representativa, ya que tenían un acuerdo interno para postular a un candidato por el sector mayoritario y otro por la minoría del gremio. *
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