"Los incapaces (en alusión a Bensión) se tienen que ir" de sus cargos, reclamó Juan Castillo

Tercer paro general, contundente advertencia al gobierno de Batlle

En las primeras horas de la tarde de ayer el centro de Montevideo fue «muriendo» a medida que pasaban las horas, ya que los comercios comenzaron a cerrar sus puertas y la poca gente que circulaba por el lugar comenzó, poco a poco, a «desaparecer». De esta forma, sin que se registraran incidentes importantes hasta las últimas horas de la tarde, iba culminando el tercer paro general que la central única de los trabajadores agremiados había resuelto realizar en reclamo, entre otras cosas, de trabajo y salario digno.

Esta oportunidad, a diferencia de otras, llamó poderosamente la atención la importante adhesión que tuvo el paro. Lo que llevó a decir a más de un experimentado dirigente sindical que era el más grande de los últimos 20 años. Incluso, a pesar del mal tiempo y la amenaza permanente de lluvia, unas cuatro mil o cinco mil personas se concentraron en la Plaza 1º de Mayo, Mártires de Chicago.

Además del poco transporte colectivo que se pudo comprobar en las calles resultó llamativo que las emisoras del Sodre no salieron al aire porque su personal se plegó al paro general.

«Pobres contra pobres»

La parte oratoria la inició el presidente de Fucvam (cooperativas de vivienda) Víctor Fernández sobre las 14 horas. El dirigente social fue categórico al afirmar que los sectores que se encontraban representados en el acto están unidos «porque no nos dejan ninguna alternativa». Agregó que «paramos y nos movilizamos porque el país y la dignidad nos pertenecen. Esta política económica tiene como única virtud el hecho de que todos los sectores del país se han visto afectados de forma negativa por ella».

Indicó el dirigente de Fucvam que hoy existe una ciudad no consolidada en los asentamientos, donde viven las dos terceras partes de los jóvenes del país, el 52% de los niños de cero a cuatro años y el 42% de los niños de cuatro a 18 años. Pero, no hay que engañarse, indicó, ya que las posibilidades que tendrá este Uruguay del futuro no son las mismas que tienen los que concurren a los caros colegios privados. Estos ciudadanos también formarán parte del «ejército» de desocupados que día a día crece en el Uruguay.

Fernández, haciendo referencia al diputado colorado Ruben Díaz, señaló que «algún legislador se pone nervioso y vincula a Fucvam con las FARC, la ETA y hasta con los chechenos. Resulta que ahora salir a protestar, cuando los préstamos para las cooperativas hace 10 y 11 años que no salen, es un acto subversivo. Pero reconoce el diputado una cosa, que, producto de la situación social y económica a que nos ha conducido la política económica de la coalición de gobierno, se van a producir manifestaciones al estilo de los piqueteros argentinos. Y, los piqueteros argentinos tienen razón porque están muertos de hambre y si (en nuestro país) hay que hacer piquetes habrá que hacerlos».

Agregó que a la vez que el diputado Díaz «se pone nervioso da la solución. Dice: tengamos unas Fuerzas Armadas (FFAA) capaces de combatir a los futuros piqueteros que nosotros estamos generando. Nosotros les decimos a los soldados y a las FFAA de nuestro país que otra vez están proponiendo la lucha de pobres contra pobres. Porque los que viven también en los asentamientos marginados son los soldados, los policías, los trabajadores desocupados o subocupados».

Ante esta situación, el dirigente social propuso la creación de un Frente Social en el cual participen trabajadores, estudiantes, cooperativistas, entre otros sectores. Frente Social este que hoy en este acto está representado.

Discutir soluciones

El presidente de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU), Eduardo (Lalo) Fernández, que fue el segundo orador, destacó la adhesión que recibió el paro de parte, fundamentalmente, de los trabajadores. Pero, destacó el apoyo recibido de comerciantes, productores, industriales, entre otros sectores sociales y gremiales del país.

Sostuvo el sindicalista que todo el país está reclamando y exigiendo que se rectifique la política económica que impulsa el gobierno, a fin de tomar rumbos que beneficien al conjunto del pueblo uruguayo. «Hoy hemos resuelto parar y perder un salario para decir dignamente: sí señores del gobierno, los uruguayos y uruguayas estamos dispuestos a discutir por un país distinto, porque sabemos que hay un país posible».

Fernández se refirió a la situación que se vive en la empresa de seguros ITT Hartford. «Una empresa que venía a desarrollarse en nuestro país y que nos encontramos con que ahora la compró otra empresa internacional». Recordó que en el MTSS se había acordado discutir una reestructura en esta empresa y «traidoramente, antes de que venciera el acuerdo alcanzado, despidió a nueve trabajadores».

El dirigente bancario agregó que las autoridades del MTSS, cuando era inminente la ocupación de la aseguradora, «oh casualidad, salió el ministro (Alvaro Ramos) a decir (en un medio de comunicación) que si AEBU aplicaba medidas en defensa de las fuentes laborales tenía previsto aplicar servicios esenciales en el sector. Parece que el ministro, en materia de acuerdos internacionales con la OIT y las leyes de nuestro país, se olvidó que los servicios esenciales siempre fueron respetados por los trabajadores».

Fustigó Fernández la posición del secretario de Estado en torno a las afiliaciones que realiza AEBU. Alonso dijo públicamente que le preocupaba el crecimiento y desarrollo de AEBU en el sistema financiero. Y, me pregunto, de qué equidad política me hablan si el señor ministro cuando en lugar de alegrarse de que las organizaciones de la sociedad civil, como ahora les gusta llamarlas, se están fortaleciendo las critica. Estas mismas organizaciones son las que en la época de la dictadura fueron luchando de a poco para lograr la democracia que usted hoy disfruta».

Sin embargo no se preocupó el señor ministro cuando la Cámara Nacional de Comercio pasó a ser también de los Servicios. «No se preocupó en este caso, ni cuestionó que los empresarios se estuvieran poniendo más fuertes».

Finalmente el presidente de AEBU afirmó que «es hora de cambiar y construir un mejor país para todos nosotros y nuestros propios hijos».

«Luchar vale la pena»

«Hoy estamos aquí convencidos de que luchar vale la pena. Sabemos que nuestra lucha aunque justa no es fácil. (Porque) estamos enfrentados a un sistema que genera este estado de cosas», afirmó ayer Francisco Amorena, tercer orador y miembro del ejecutivo de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS).

El sindicalista se refirió a la crisis que vive el sistema de salud en el país y subrayó que «todos hemos sentido y vivimos a diario las consecuencias de esta crisis; crisis que hemos enfrentado con propuestas de soluciones respaldadas con nuestra presencia en la calle y en todos los ámbitos en que hemos podido tener un espacio de participación».

Apuntó Amorena a la necesidad de buscar soluciones para cambiar un sistema que se cae a pedazos. Y, agregó, que la crisis abarca a todos los sectores de la salud y las actividades vinculadas con la misma. Ejemplo de esto son los despidos en la industria del medicamento; sector este que tiene ganancias anuales de 380 millones de dólares.

Subrayó el integrante del ejecutivo de la FUS y del PIT-CNT que «los trabajadores no aceptamos el cierre de ninguna institución, ya que tampoco somos los responsables de los manejos cuasi delictivos que llevan a que se roben miles de dólares del sistema y de los cuales el Poder Ejecutivo ha tenido también responsabilidad; tanto en la esfera pública como privada. Actitud esta que, se anuncia, se repetirá».

Más adelante recordó que los trabajadores de este
país, y en particular quienes trabajan en la salud, enfrentan una difícil situación, la que «entre todos debemos resolver, buscando las respuestas que nos permitan rescatar la esperanza, uniendo fuerzas para luchar por el trabajo y la asistencia digna para todos los uruguayos».

Amorena culminó con parte de un verso de Pablo Neruda: «Sed de fuego, abrazadora multitud del estío que construye un edén con una cuantas hojas, porque la tierra de rostro oscuro no quiere sufrimientos sino frescura o fuego, agua o pan para todos, y nada debería dividir a los hombres sino el sol o la noche, la luna o las espigas».

«Los incapaces se deben ir»

Juan Castillo, último orador y miembro del Sindicato Unico de la Administración Nacional de Puertos (Suanp), comenzó dedicándole el paro general a los que permanentemente están impulsando el «país del no se puede o nos dicen que el paro no conduce a nada y que estamos perdiendo un jornal. A este gobierno le decimos que este pueblo no se rinde. Que aquí no se rinde nadie, carajo».

El dirigente llamó a unirse y continuar realizando movilizaciones en contra de «esta política del gobierno de coalición que conduce al hambre y la miseria».

Afirmó, incluso, que el éxito del paro no es sólo producto de la organización sino que las autoridades de gobierno colaboraron al mismo con las últimas declaraciones públicas que ha tenido que escuchar la población. Por ello a pesar del clima la participación en esta detención general ha sido muy buena, afirmó.

Con respecto al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, el sindicalista dijo irónicamente que «ser feo no quiere decir que sea malo». Y, agregó, que hoy se ha superado el 16 % de desocupación, mientras el gobierno marca un 15,6%. A esto le incorporó el hecho de que no existe la capacitación suficiente para los ciudadanos.

En otro pasaje de su discurso Castillo dijo que el gobierno intenta copiar los malos ejemplos de los países vecinos y se quieren vender las empresas del Estado. Reclamó, también, que se le permita a la Justicia argentina interrogar a los responsables de las desapariciones ocurridas en la pasada dictadura militar.

Con respecto al papel del ministro Alonso el sindicalista subrayó que cada vez que sale públicamente es cuando hay alguna acción gremial. El ministro de Trabajo y Seguridad Social tiene que hacer cumplir y respetar la Constitución y las leyes laborales. «No para sumarse a la represión antisindical que impulsan muchas empresas del país. Su papel no es llevar el control de los paros que hacemos y los jornales que perdemos».

«El problema señor ministro es que nosotros somos los explotados y usted con su accionar está protegiendo a los explotadores»; denunció Castillo.

Más adelante el dirigente de la central sindical reclamó la reducción del impuesto a los sueldos, asignación familiar para los desocupados, aumento de los topes jubilatorios, que se convoque al Consejo de Economía Nacional (como lo establece la Constitución) y el resto de las reivindicaciones que integran la plataforma del PIT-CNT. Castillo subrayó que si la respuesta del gobierno sigue siendo «no se puede, vamos a reclamar que los incapaces se vayan del gobierno.

Por lo tanto señor ministro de Economía y Finanzas (Bensión) si se siente incapaz de conducir la economía de nuestro país, renuncie. Y, le vamos a hacer otra concentración igual, para festejar su alejamiento con el pueblo». *

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