“Los movimientos del contralmirante Eladio Moll para evitar su procesamiento no tienen como único objetivo evitar la prisión”, senalaron a LA REPUBLICA fuentes cercanas al caso.
Según los informantes el procesamiento por estafa de Eladio Moll obligarÃa a la formación de un Tribunal de Honor en la Armada, el mismo podrÃa llegar a determinar la baja con deshonra. Además de las consecuencias obvias “de terminar de la peor manera una destacada carrera naval” también quedarÃa en peligro el cobro de la jubilación y los fondos de retiro.
También podrÃa implicar la imposibilidad de concurrir a los centros sociales de la Armada, algunos de los cuales, como el Club Naval, eran asiduamente frecuentados por Moll.
Otra consecuencia que podrÃa acarrearle un procesamiento por la Justicia Penal serÃa el inicio por parte de los inversores norteamericanos denunciantes de un juicio civil, donde la sentencia penal formarÃa parte de la prueba. En ese caso Eladio Moll deberÃa responder con su patrimonio.
La trama del caso Cangrejo Rojo en la que entran la apropiación indebida de acciones de una empresa, el intento de una estafa por 25 millones de dólares mediante la tramitación de un crédito internacional y la sobrevaluación de varios barcos, la tramitación irregular de permisos de pesca y el tráfico de influencias, tiene como protagonistas a norteamericanos y uruguayos muy cuestionados.
En el caso de los norteamericanos, Timothy Kenedy es acusado por sus socios en una empresa de EEUU de robo, fraude y apropiación indebida. Francis Miller fue procesado en 1995 por negligencia al enviar un buque al mar, intento de soborno y falso testimonio, se lo culpa de la muerte de siete pescadores. Thorne Tasker, hundió un buque para cobrar el seguro y está enjuiciado en su paÃs. En base a las denuncias de estos ciudadanos norteameriacanos el Senado de su paÃs votó una enmienda que puso una “espada de Damocles” sobre la posibilidad de obtener créditos internacionales para el Uruguay.
En el caso de los uruguayos, Ricardo Moll Grolero, procesado por el delito continuado de estafa, que se apropió de las acciones de la empresa Naifen, intentando burlar a sus socios norteamericanos y alardeaba en fax que mandaba a EEUU de tener “el máximo poder de decisión”, senalando la influencia de su padre como Comandante de la Flota de Mar y del “hijo del Presidente” en alusión a Julio Luis Sanguinetti.
El contralmirante Eladio Moll, en su momento Comandante de la Flota de Mar, partÃcipe de varias negociaciones y titular de una cuenta de crédito en EEUU donde se realizaron varias transacciones en relación a esta cuestionada operativa.
Eladio Moll fue jefe de la Dirección General de Información y Defensa, es decir de los servicios de inteligencia dependientes del Ministerio de Defensa y operó intensamente durante su gestión.
Si bien la Justicia no ha determinado ninguna responsabilidad suya en el caso y por lo tanto no tiene ninguna relación directa con el caso Cangrejo Rojo, no es un dato menor agregar que el gerente general de Naifen era el coronel (r) Juan José Pomoli. El coronel (r) Pomoli fue el último jefe de la trÃstemente célebre Dinarp de la dictadura y cuando asumió Julio MarÃa Sanguinetti como Presidente en 1985 sufrió un arresto a rigor por no demostrar “la celeridad debida” para entregar la documentación e información de esa repartición a la dirección de Sepredi.
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