Rematadores asesorarán a la Intendencia de Rocha
El Presidente de la Asociación de Rematadores del Uruguay, junto al asesor jurídico de la gremial, mantuvieron ayer una reunión con jerarquías municipales constituyendo el primer encuentro tras la anunciada intención municipal de agotar las vías para cobrar la elevada morosidad existente en el departamento.
La última instancia luego de la gestión de cobro será el juicio ejecutivo a los morosos para lo cual la Comuna de Rocha ya habilitó un registro de rematadores para convocarlos llegado el caso.
Los criterios son fruto de las conversaciones que habrán de mantenerse con los profesionales de la actividad representados por el gremio que se hizo presente en la capital departamental a través de su presidente.
Roberto Baccino, titular de la gremial de rematadores, señaló que la intención de su llegada era la de mostrar la disposición de la asociación que representa para asesorar a la Intendencia de Rocha en cuanto al cumplimiento de los pasos exigidos para evitar impugnaciones u otros obstáculos ante la eventualidad de un remate.
Baccino recordó que «para rematar judicial no sólo alcanza con ser rematador sino que tiene que estar inscripto en el marco de la Ley 15.508 y el decreto reglamentario, en el registro nacional de rematadores que se renueva bianualmente», indicó. En este momento hay en todo el país 432 rematadores en condiciones de actuar en remates judiciales.
Residentes en Rocha hay inscriptos en el registro de rematadores seis profesionales que reúnen estas características.
Baccino señala que es un hecho poco frecuente que las intendencias recurran a esta práctica pero «dadas las situaciones actuales de morosidad, ya algunas intendencias lo han comenzado a hacer».
«Nosotros queremos poner a la orden nuestra institución para que se haga todo por los caminos normales», dijo Baccino.
Ante esta situación y la intención de cobro de la Intendencia, en el marco de la explicación de los mecanismos y pasos a seguir, Baccino aclaró que «a ningún rematador le agrada profesionalmente intervenir en una ejecución judicial, como a ningún sepulturero le agrada enterrar a nadie, pero es un rol que juega en la sociedad», concluyó. *
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