Moll desobedeció a la jueza y se internó en el Militar
El procesamiento de Eladio Moll se ha convertido en una suerte de serial de suspenso que cada mañana depara novedades.
En una semana el abogado Carlos Curbello Tamaro apareció por tercera vez con un certificado médico por el despacho de la jueza Berro, pero sin su cliente.
Esta mañana la magistrada volvió a ver frustrado su objetivo de dictar el auto de procesamiento con prisión de Moll, y otra vez se interpuso la certificación de un presunto cuadro de hipertensión arterial.
Por si fuera poco, a este escenario se sumó el incesante rumor, ahora certeza (ver recuadro), de que el contralmirante amenaza con revelar una cinta grabada donde un importante hombre del sistema político pide una comisión para interceder en el negocio del «Cangrejo Rojo».
Sobre las 11 de la mañana, luego de tensas horas de espera y la atención de toda la prensa, Berro decidió pasar a la ofensiva con el escurridizo indagado y libró orden de captura y arresto para ser cumplida por la Jefatura de Montevideo. El cumplimiento de la orden de arresto recayó sobre el Departamento de Vigilancia de la Dirección de Investigaciones de la Policía de Montevideo.
Sobre las 17 horas funcionarios de ese departamento policial se hicieron presentes en el nosocomio, constatando que Moll permanecía allí internado.
Sin embargo, fueron informados de que el oficial retirado sufría una nueva crisis de hipertensión arterial.
Ante esta situación sanitaria, la Policía decidió no correr el riesgo de mantener detenido durante toda la noche a Moll en Cárcel Central.
La Policía entonces recabó el informe firmado por un médico de ese nosocomio que fue entregado a la jueza de la causa. Hoy por la mañana la magistrada deberá decidir si espera que se descomprima la situación y Moll retorne a su casa o lo hace conducir aun con riesgo de la salud del indagado.
Una tercera opción para lo que la magistrada tiene potestades radica en constituir despacho en el propio Hospital Militar junto al fiscal actuante y su actuario y allí dictar procesamiento.
Procesamiento pendiente Desde hace más de una semana la jueza Berro tiene pronta la sentencia con el procesamiento de Eladio Moll. El hijo del oficial de la Armada, Ricardo Moll Grolero, fue procesado por el delito de estafa por el mismo caso en diciembre de 1999.
Eladio Moll y su hijo fueron denunciados por los empresarios estadounidenses Timothy Kennedy y Francis Miller. Ambos inversores acusaron de los delitos de estafa y apropiación indebida a los Moll.
En su denuncia sostuvieron que fueron convencidos por el oficial de la Armada y su hijo de invertir en Uruguay. La inversión se realizó y, según los empresarios, los Moll luego se «apropiaron» indebidamente de las remesas de dinero que giraron para implementar la pesca de la especie «Cangrejo Rojo». Los empresarios sostuvieron que el oficial de la Armada y su hijo se quedaron con el dinero, los títulos de la empresa Naifen SA y el buque Sofía Star, comprado para pescar esa especie.
El buque costó U$S 3,5 millones, según los denunciantes, y estimaron que el daño económico de la maniobra de los Moll se sitúa en U$S 7.380.000. Kennedy y Miller presentaron documentación que incluía un fax que Moll Grolero le envió a Kennedy el 17 de enero de 1996 comprometiendo el apoyo de su padre y de influyentes políticos uruguayos a la iniciativa empresarial.
Durante la investigación la Justicia solicitó el levantamiento del secreto bancario en las cuentas uruguayas de los Moll y recibió información de Estados Unidos sobre el movimiento de cuentas radicadas en ese país.
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