FFAA licencian a parte de su personal para generar ahorros
Una de las medidas «extraordinarias» adoptadas fue el licenciamiento a partir de julio de parte de su personal, haciéndolo coincidir con el período de vacaciones en las distintas ramas de la Enseñanza.
Los comandantes en jefe de las tres armas, si bien están comprendidos, es improbable que accedan a vacacionar en estos momentos, confiaron fuentes oficiales.
La ecuación es sencilla: a menor personal, menor gasto en comida, menor gasto de transporte y por tanto de combustible, etc.; en suma, menor gasto.
El Presupuesto aprobado por el gobierno para el Ministerio de Defensa Nacional (2000-2004) fue de 2.035, 3 millones de dólares, un 8,1% del total destinado al conjunto de la administración (en 2000: 393,5: ; en 2001, 410,8:; en 2002, 409,2:; en 2003, 419,4: y en 2004, 402,4:).
Sin embargo, la adecuación anual ordenada desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), introdujo a partir de este .año recortes de hasta un 10%, señaló una fuente militar.
En el Ejército, aproximadamente la mitad del personal asignado tanto al Comando General, como a las unidades, dependencias y servicios, fue «licenciado» por un período de hasta quince días.
En la fuerza de tierra, rige lo que se denomina la «selección de guardia» para el personal de tropa que es contratado por uno o dos años. Esto implica que, en períodos de restricción, sólo acceden a determinados beneficios los convocados por una lista. «El rancho está contado», es una frase muy frecuente que se escucha en estos días en los cuarteles, en referencia a la escasez de alimentos.
«Si no hay ni para comer», se lamentó un oficial del Ejército. Se da licencia al mediodía –algunos aprovechan para salir a hacer changas– y se ha disminuido el número de guardias».
«La reestructura pasa por otro lado; el Ministerio de Defensa es un monstruo. Hay organismos que no tienen que funcionar más en ese Ministerio», agregó.
En la Fuerza Aérea, las licencias al personal –oficiales y de tropa– comprenden períodos de una semana.
Fuentes de esa arma aseguraron que la medida «no afecta a la operativa esencial de la FAU» y que, en cambio, ésta se vio incrementada en las últimas semanas con «misiones no planificadas», como el traslado de medicamentos al departamento de Artigas o viajes a Colombia en busca de vacunas por la aftosa.
Otro aspecto que se maneja es la posibilidad de «diferir» algunos gastos previstos para el año próximo como las compras de un radar fijo –que se iba a instalar en el departamento de Durazno– y de otro móvil.
La fuerza optó por no conceder licencias en servicios considerados esenciales, como el de Búsqueda y Rescate, el que, además, se maneja con una dotación «mínima».
En la Armada, se admitió que parte del personal toma licencia en esta época, pero se negó de plano que esto constituya una medida «excepcional» y además vinculada a los recortes presupuestales. «Normalmente, en esta época del año se concede una mayor flexibilización con respecto a horarios y licencias», admitió el informante. *
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