Jueza Berro ordenó conducir a Moll por la Policía si no acata ultimátum
La jueza Berro esperaba que finalmente ayer pudiera dar trámite al dictado del auto de procesamiento del oficial de la Armada indagado por el caso cangrejo rojo. Sin embargo, sobre las 9 de la mañana se presentó ante la jueza Carlos Curbelo Tamaro, abogado de Moll, para presentarle nuevos certificados médicos donde constaba que el militar debía guardar quietud, realizarse una serie de exámenes y recibir tratamiento médico por el pico de presión que lo afectó la semana pasada.
Una semana atrás Moll ya había presentado una certificación aduciendo que había sufrido un pico de presión que le impedía presentarse a la sede penal para la audiencia fijada previo al dictado del procesamiento.
Ante esta nueva dilatoria de Moll la jueza reaccionó enviando de inmediato a la fuerza policial a verificar que el militar se encontrara guardando reposo en su casa. Empero, la fuerza pública constató que Moll no se encontraba en su domicilio como sostenía la certificación médica.
Fuentes judiciales indicaron a LA REPUBLICA que la magistrada volvió a citar a Moll a una nueva audiencia que deberá realizarse esta mañana a la hora 9. La jueza Berro comunicó al abogado del militar retirado que no tolerará más dilatorias y que si no comparece voluntariamente enviará al Departamento de Operaciones Especiales (DOE) de la Policía para conducirlo.
Procesamiento pendiente
Desde hace más de una semana la jueza Berro tiene pronta la sentencia con el procesamiento de Eladio Moll. El hijo del oficial de la Armada, Ricardo Moll Grolero, fue procesado por el delito de estafa por el mismo caso en diciembre de 1999.
Ricardo Moll y su hijo fiueron denunciados por los empresarios estadounidenses Timothy Kennedy y Francis Miller. Ambos inversores acusaron de los delitos de estafa y apropiación indebida a los Moll.
En su denuncia sostuvieron que fueron convencidos por el oficial de la Armada y su hijo de invertir en Uruguay para «apropiarse» indebidamente de las remesas de dinero que giraron para implementar la pesca de la especie «cangrejo rojo». Los empresarios sostuvieron que los Moll se quedaron con el dinero, los títulos de la empresa Naifen SA y el buque Sofía Star, comprado para pescar esa especie.
El buque costó U$S 3,5 millones, según los denunciantes, y estimaron que el daño económico de la maniobra de los Moll se estima en U$S 7.380.000. Kennedy y Miller presentaron documentación que incluía un fax que Moll Grolero le envió a Kennedy el 17 de enero de 1996 comprometiendo el apoyo de su padre y de influyentes políticos uruguayos a la iniciativa empresarial.
Durante la investigación la Justicia solicitó el levantamiento del secreto bancario en las cuentas uruguayas de los Moll y recibió información de Estados Unidos sobre el movimiento de cuentas radicadas en ese país.
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