Se agudiza enfrentamiento Foro-Lista 15

Bonilla: "Despilfarro y acomodo en el MSP"

Dos altos dirigentes de la Lista 15 en este departamento salieron al cruce de los cuestionamientos realizados al actual secretario de Estado por el ex subsecretario y dirigente del Foro en Lavalleja, Gustavo Amen. Este fue el primer dirigente afín a Julio María Sanguinetti que cuestionó los dichos del actual ministro.

Las fuentes a que accedió LA REPUBLICA señalaron que «la mejor prueba de las aseveraciones de Fernández Ameglio es que el propio Amen colocó como choferes en el hospital de Maldonado a dos personas de Minas, una de ellas hijo de un convencional de su sector». Los nombres de esos funcionarios fueron proporcionados a este matutino y la información confirmada por un funcionario del establecimiento hospitalario.

A su vez el jefe de la bancada colorada y diputado forista por Maldonado, Alejo Fernández Chaves, dijo ayer a Radio Maldonado que «la cancha se marca desde que se empieza y no creemos adecuado tolerar que los errores se digan públicamente en detrimento de nuestro sector. Nos parece que las apreciaciones del nuevo ministro son un error». El legislador anunció además que la semana próxima acompañará al presidente de la Cámara de Diputados, Washington Abdala, «para hablar con el ministro Fernández Ameglio».

«Seguramente de esa conversación surgirá la luz y quedará claro que esas declaraciones son debidas a la inexperiencia del ministro», agregó.

Fernández Chaves sostuvo que «no es cierto que durante el último período el MSP funcionara como un club político; al contrario, los cargos eran llenados con los técnicos adecuados».

Sin embargo el médico Héctor Volonté, candidato a la Junta Departamental por la Lista 15, dijo a LA REPUBLICA que «compartía absolutamente las declaraciones del ministro, porque en el nombramiento de jerarcas y directores siempre se tuvo un criterio político y no técnico». Volonté sostuvo que «en Maldonado, como en todo el país, los directores eran nombrados por afinidad política. Lamentablemente, siempre el director departamental de salud era un funcionario que respondía al partido de gobierno. Nosotros creemos que también en otros lados hay gente muy capaz y empleando ese criterio, el Presidente nombró al ministro de Ganadería».

El dirigente aseveró que «el gobierno de Batlle no es el gobierno de Sanguinetti, ya hay diferencias claras y otras que se verán. Lo que dijo el ministro de Salud Pública son las palabras de Batlle, es decir, elegir los mejores hombres que tiene el país por encima de los partidos políticos».

Bonilla: «Por fin»

A su vez el médico Conrado Bonilla, máximo referente del presidente Batlle en este departamento y candidato a intendente por la 15, dijo a LA REPUBLICA que «el Ministerio de Salud Pública era el símbolo del despilfarro y el acomodo, es decir, un verdadero agujero negro para el país».

Como se recordará, en marzo de 1998 Bonilla fue destituido de su cargo como director del Hospital Pereira Rossell por el ex ministro Raúl Bustos, después que denunciara públicamente gravísimas irregularidades que afectaban a ese centro hospitalario y no eran controladas por el Ministerio.

«Por fin alguien le da una tónica distinta a un Ministerio que necesitaba una transformación inmediata, lo que ocurría allí era intolerable», señaló el dirigente de la 15.

Recordando los hechos que le tuvieron como protagonista, dijo que se trataba de «un Ministerio que no reconocía la buena actuación, más bien premiaba otro tipo de cosas». Sostuvo que se «había visto enfrentado al ministerio anterior, pero por fin aparece una persona a la que no tengo el gusto de conocer, bien intencionada y bien orientada.

Sus palabras reflejan una realidad que todos conocíamos y no nos animábamos a decir», enfatizó Bonilla.

Pero fue un poco más allá que el propio ministro, al asegurar que «allí había un despilfarro, una mala administración, cosas muy claras.

El MSP se había transformado en un verdadero agujero negro para la economía del país. Yo no tengo otra cosa que hacer que acompañar al ministro Ameglio, no sólo en sus palabras sino también en las medidas que está tomando que me parecen racionales y sensatas».

Agregó que «en todo el país se gastaba en servicios externos cuando había cosas que las podía hacer el propio hospital. Se han gastado varias decenas de millones de dólares en asesorías privadas, por ejemplo, en una empresa española que enseñaba a gerenciar y a la que sólo por el hospital de Maldonado le pagaron dos millones de dólares. Eso es algo inaudito en un ministerio público».

A la vez, expresó su acuerdo con la anunciada eliminación del cargo de director departamental de Salud.

También coincidió con que «no necesariamente los administradores de los hospitales deban ser médicos. Eso es verdad en todo el mundo. Sucede que en Uruguay hay una cultura, además de la problemática de la salud, que hace muy difícil para un director de hospital conducir bien y conocer correctamente el ambiente médico.

Tal vez en el futuro, cuando las cosas se encarrilen por la normalidad, el gerenciamiento hospitalario lo hagan personas que no sean médicos. Sin embargo, por ahora y dada esa cultura, yo creo casi imprescindible que se trate de un médico».

Aseguró no temer a las repercusiones políticas de sus cuestionamientos, «se trata de cosas que he reiterado hasta el cansancio durante los últimos dos años.

Por el contrario, estoy contento porque al fin alguien se pone el traje de guerrero y mete el dedo en la llaga.

Probablemente mi esperanza y ansiedad porque esto cambie alienten mi confianza en el gobierno de Batlle.

Como él dijo, se trata de terminar con todos los curros».

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