Fue detenido en Argentina el empresario Nicolás Di Tullio

Carlos Peláez – Maldonado

 

El empresario inmobiliario Nicolás Di Tullio (67), acusado de haber lavado unos 25 millones de dólares del Cártel de Juárez, fue detenido el pasado domingo en Mar del Plata.

Prófugo desde el pasado 12 de octubre, Di Tullio estaba acompañado de su novia al momento de ser detenido por agentes de una Unidad especial de la Gendarmería. Tenía el pelo teñido de rubio y su aspecto era muy diferente al que se le conocía. Había logrado mantenerse en la clandestinidad viajando cada día unos 400 kilómetros durante los ocho meses que estuvo fugado.

El empresario fue requerido por el juez argentino Rodolfo Canicoba del Corral al otro día de ser detenido su socio, Angel Salvia, quien está preso a la espera del juicio. La causa contra Di Tullio se inició en 1998, después de que agentes del Servicio de Aduanas de los EEUU (Custom Service) infiltraron una organización de traficantes del Cártel de Juárez, en lo que se denominó «Operación Casablanca». Los agentes lograron desviar 12 millones de dólares hacia la financiera argentina Mercado Abierto SA a través de varias cuentas de la sucursal Nueva York del Citibank.

Mercado Abierto es propiedad de Aldo Ducler, un ex funcionario de la dictadura militar argentina, que durante la última campaña electoral actuó como asesor económico de Palito Ortega. El ex fiscal mexicano y actual embajador en Uruguay, Juan Miguel Ponce, logró determinar que Amado Carrillo Fuentes, jefe del Cártel de Juárez, había aportado un millón de dólares a la campaña de Ortega. El operador inmobiliario Di Tullio trabó relación con primeras figuras del Cártel que buscaban inversiones en Argentina y Uruguay para «lavar» el dinero proveniente del narcotráfico. De su vieja relación con Ducler surgió el desvío de dinero a través de la financiera Mercado Abierto. En Mar del Plata compraron varias estancias y un hotel, en tanto también adquirieron propiedades en Buenos Aires. Luego vino la etapa uruguaya. La primera operación fue la compra en 1997 del chalé Holiday, ubicado en el barrio Lugano de Punta del Este, propiedad del director periodístico del semanario de la derecha nativa Búsqueda, Danilo Arbilla. La casa fue vendida a la empresa Sasur S.A, representada por su vicepresidenta, Mirtha Beatriz Llera, en 550.000 dólares. El escribano participante fue Javier Morassi, quien también prestaba asesoramiento profesional a Arbilla. Sólo en diciembre de 1999 se supo que la mujer era socia y amante del inmobiliario marplatense Nicolás Di Tullio. La pareja, junto a su connacional Oscar Marinone, compraron también varios campos en el paraje «Las Bolas», en el departamento de Flores, ahora a nombre de Idafal SA. Estas dos sociedades anónimas, junto a Tamilur SA, Euro American Finance NV, Financiera Bietasur, Sasur SA, Financiera Estarey, Autum Invest, Urlas SA. y Sawer Financial Service Limited, tienen pedidos concretos de investigación de la Agregaduría de Aduanas de los EEUU en Uruguay y de la US Custom Service (agencia especializada en investigar el lavado de dinero del narcotráfico) y está probada su vinculación con hombres del Cártel de Juárez y con instituciones financieras utilizadas por los narcotraficantes. Cuando en marzo del año pasado la Dirección Antidrogas, entonces a cargo del inspector (r) Roberto Rivero, presentó un oficio en la sede Penal de 4º Turno de Maldonado en el que reclamaba una investigación y aportaba antecedentes, estalló un escándalo político que terminó con la carrera policial de Rivero, quien fue destituido de su cargo como director Nacional de Policía. Sin embargo, a medida que las investigaciones avanzaron, todos y cada uno de los antecedentes consignados fueron confirmados. El libro «Ojos vendados», del periodista Andrés Oppenheimer, consigna la mayoría de la información al respecto. La detención de Di Tullio y lo que se espera sean sus declaraciones tienen especial interés para la Comisión de Diputados argentinos que investigaba el lavado de dinero. Mercado Abierto, Aldo Ducler, sus relaciones con el Federal Bank y las empresas uruguayas conforman un capítulo especial de la investigación.

 

Malestar judicial

En tanto, la magistrada Fanny Canessa no ha ocultado su malestar con el juez argentino Rodolfo Canicoba, quien no ha respondido a ninguno de los exhortos que le enviara, en los que reclamaba probatoria para mantener las medidas especiales sobre el chalé Holiday y los campos de Flores.

Sobre estas propiedades pesa un embargo preventivo solicitado por el fiscal Ponce, en nombre del Estado mexicano.

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