"Esperando una respuesta"
Las críticas a la falta de respuesta de los partidos políticos y del gobierno nacional fueron el tenor del Congreso de ayer, aunque ningún intendente lo manifestó en forma oficial. Los blancos fueron quienes más protestaron, desconformes por la propuesta que el Directorio de su propio partido hizo al gobierno nacional. La sesión del Congreso fue suspendida durante tres horas en la tarde de ayer para que los intendentes nacionalistas pudieran conocer la postura de su partido. Cuando volvieron del Directorio informaron la serie de medidas para reactivar el agro pero aclararon que no hubo ninguna propuesta que incluyera los municipios. El intendente de Durazno, Carmelo Vidalín, indicó que el planteo del Directorio «se dirige exclusivamente a buscar soluciones paliativas para que los productores puedan tirar la pelota hacia adelante pero la situación que vivimos exige resultados inmediatos para esta situación límite».
Aunque bromeando constantemente entre ellos y visiblemente solidarios, los intendentes se mostraron muy molestos con el sistema político e hicieron oír sus protestas. El sistema a prueba de ruidos de la sala del Congreso no alcanzó para cubrir la voz de uno de sus integrantes, nacionalista, que manifestó su preocupación porque «a esos señores que están sentados allá les importa un pito si podemos pagar los sueldos o no. Nosotros tenemos que tomar decisiones rápidas porque ellos se quedan muy sentados y no les importa nada. Esto es una cuestión política». Otro blanco estuvo de acuerdo y reclamó que el organismo tomara «resoluciones que demuestren que tenemos peso político». No faltó quien hiciera una broma en el momento de leer la declaración final preguntando: «¿Esta es la declaración de guerra?».
A la salida nadie quiso hacer comentarios ni sobre partidos ni sobre el gobierno y la postura común fue: «Estamos esperando una respuesta».
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