La Columna de Sherlock
El FA estudia vender agua embotellada
Sherlock, a pesar de lo largo del viaje, se fue a la recorrida de Tabaré Vázquez por el departamento de Artigas. Mientras el líder encuentrista se entrevistaba con productores, preocupados por la crisis de la aftosa y educadores alarmados por la posibilidad de que la escuela deje de ser laica, el sabueso intentó tirar del piolín en busca de otros temas.
– Don Sherlock, tengo uno negocio para usted de esos que le van a permitir pasar al frente, dijo un dirigente del Frente Amplio.
– Espero que el negocio no sea vinculado a la cría de ganado, le respondió el investiigador, esperando que el hombre soltara la lengua.
– Mire, el asunto tiene que ver con el agua y está vinculado a la Mesa Política del Frente Amplio. Le digo más: hay 500 mil dólares anuales en juego.
– Es casi como un 5 de Oro por año…
– De eso se trata. El FA recibió la propuesta de un fuerte empresario, que quiere hacer negocio con la principal fuerza política del país.
– Muestre las cartas y no oculte nada.
– La idea es vender agua mineral con el apoyo del FA. Por cada botella vendida a la coalición de izquierda le va a tocar, por lo menos, un peso.
– ¿Y el Frente qué tiene que poner?
– Primero dar el visto bueno.
– ¿Segundo?
– Ponerle un nombre al líquido vital que se va a comercializar y tercero establecer mecanismos de control sobre las ventas.
– ¿Quién promueve esta idea?
– El que presentó a los empresarios fue el diputado encuentrista Daniel Díaz Maynard.
– ¿Resolvieron algo?
– El tema interesó, al grado de que la Mesa Política votó por unanimidad que el negocio se incorpore al orden del día.
– ¿Pruebas sobre ese tentador negocio?
– Mi palabra y las actas de la Mesa Política, ¿le parece poco?
– Con su palabra me alcanza, ¿sabe?
– ¿Se imagina a los frenteamplistas tomando mate con agua mineral?
– Si eso ocurre, no me lo pierdo, dijo Sherlock, mientras mandó una vuelta de caña brasileña, en tanto imaginaba a los muros de las ciudadades con propaganada del agua diciendo: «Vote por la vida, tome agua del EP-FA».
Con Larrañaga no hay quien pueda
Fiel a su espíritu plural, Sherlock también visitó a los blancos, siempre dispuestos a agarrar para las cuchillas.
– ¿Qué van a hacer los blancos con el ministro González González?, preguntó el investigador a un funcionario del Senado.
– Están calentitos con el ministro blanco…
– ¿Y?
– Pero los colorados estuvieron presionando para que no se salgan de madre.
– ¿Presionaron a alguien en concreto?
– Fuentes blancas, como dicen ustedes los periodistas, aseguran que hablaron con el senador Jorge Larrañaga.
– ¿Y?
– Que el hombre, que es guapo, no aflojó.
– ¿Y?
– Que el martes (mañana) González González tendrá que dar sus explicaciones en comisión general.
– Allí estaremos, concluyó Sherlock, quien también se enteró de que en el FA hay uno que tiene una carta para jugar en esa instancia.
Gargano cada vez más cerca de ser el presidente
– ¿Cómo anda el Partido Socialista?, preguntó Sherlock a un viejo socialista de la Agrupación Mario Cassinoni, que a pesar de los años sigue de cerca la interna.
– Todo muy tenso, don Sherlock, respondió el veterano, quien por prescripción médica ahora toma Pepsi light..
– Se dice que Reinaldo Gargano es una aplanadora.
– Algo de eso. Lo que le puedo decir es que si la corriente de Manuel Laguarda no vota a Gargano para la presidencia del PS, no queda un solo laguardista en el Comité Ejecutivo.
– ¿Y entonces?
– Que todo camina para que los laguardistas terminen votando al veterano senador y Gargano sea electo por unanimidad, con alguna abstención, presidente del PS.
– Puede ser, pero hay que verlo, dijo Sherlock quien sabía de conversaciones de última hora entre representantes de ambas corrientes.
«Batlle es humano»
El sabueso también estuvo esta semana, previa al clásico, recorriendo la bancada de legisladores de la Lista 15. En medio de ese recorrido se encontró con el diputado Jorge Barrera, que salía emocionado del homenaje de la Cámara de Diputados a Washington Cataldi.
– Peñarol es grande, viejo, dijo el legislador a uno de sus secretarios.
– Ajá, se limitó a responder el otro.
– Es muy grande, agregó el legislador.
– Pero Batlle es bolso, le retrucó el otro, mientras miraba al piso.
– Esa es la demostración de que el Presidente es humano, porque tiene un defecto, comentó Barrera, con cara de pícaro que cometía un pecadillo.
Invitación perdida
Sorprendió la visita del presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Milton Cairoli, al Parlamento. Apenas Sherlock lo vio intentó por todos los medios saber qué había pasado. Pero nada por aquí y nada por allá, hasta que un legislador cantó la justa.
– Cairoli vino por un accidente, ¿me entiende?
– No lo entiendo, ¿qué quiere que le diga?, respondió el investigador.
– Vino a presentar sus excusas a los legisladores que integraron la Comisión Permanente.
– No me diga…
– Le digo que en el verano se discutió la venia para el ascenso de una magistrada al cargo de ministro de un Tribunal de Apelaciones. Motivado por ello, los legisladores invitaron a la Suprema Corte para que fundamentara dicha solicitud, pero nunca aparecieron.
– ¿Problemas?
– Sí, cosas de locos. El asunto fue que recién en la pasada semana Cairoli descubrió, entre sobre viejos que se guardan para ahorrar gastos, la invitación de la Comisión Permanente.
– Es que en la Suprema están más pobres que en el Sodre, dijo Sherlock, quien aún se rascaba en la pierna derecha de las picaduras de pulgas que cosechó durante la puesta de Aída en el Auditorio No Terminado del Sodre (ANTS).
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