Una empresa uruguaya vinculada al tráfico de armas en Argentina
La denuncia publicada ayer en el diario argentino Clarín establece que «la situación judicial del ex ministro de Defensa, Antonio Erman Gónzalez, se complicó más por la aparición de una serie de facsímiles que documentan que en noviembre de 1992 –siete meses después del atentado contra la embajada de Israel– se hizo una oferta a Irán para venderle 200 cañones».
La publicación de Clarín se produce a 24 horas de la comparecencia del ex minstro ante la Justicia por su participación en la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia, causa en la que el juez Jorge Urso y el fiscal Carlos Stornelli también citaron al ex presidente Carlos Saúl Menem, al ex canciller Guido Di Tella y al ex comandante en jefe del Ejército, Martín Balza.
Una vez más, como en los casos de la venta de armas a Ecuador y Croacia y las coimas de IBM-Banco Nación, aparecen empresas uruguayas como puntos centrales de la ingeniería para lavar dinero y concretar operaciones ilegales.
Como en los casos anteriores, como el de Daforel SA oportunamente informado por LA REPUBLICA, Debrol SA es una empresa fabricada a medida que sólo tenía una oficina en Montevideo y que fue utilizada, como ahora se prueba, por traficantes de armas para negocios ilegales.
Según la nota de Clarín: «Los facsímiles, a los que tuvo acceso Clarín en exclusiva, demuestran que el traficante de armas argentino Diego Palleros ofreció al entonces embajador de Irán en Buenos Aires 200 cañones automáticos Oerlikon de origen suizo que eran propiedad de la Fábrica de Tanques Argentinos Medianos (Tamse) que dependía de Defensa. Erman fue titular de esta cartera entre 1991 y 1993.
Palleros vive desde hace dos años en Sudáfrica, donde se rechazó un pedido argentino de extradición.
En noviembre de 1992, en calidad de apoderado de la empresa fantasma uruguaya Debrol SA, envió al despacho del embajador de Irán en Buenos Aires la oferta de venderle esos cañones automáticos de 20 milímetros por 1.500.000 dólares en total y la posibilidad de inspeccionarlos en las instalaciones de Tamse, en la localidad bonaerense de Boulogne. Los cañones habían sido comprados años antes por el Ministerio de Defensa para colocarlos en tanques pero no se utilizaron por falta de recursos».
Compartí tu opinión con toda la comunidad