No se mudará a Suárez y Reyes hasta dentro de una semana

El futuro presidente, Jorge Batlle, no se mudará a la casa presidencial de Suárez y Reyes hasta una semana después de haber asumido como primer mandatario de la República, señalaron fuentes allegadas al gobierno electo.

El apartamento donde actualmente vive con su esposa, Mercedes Menafra, sobre la rambla en el Buceo, será en ese período la residencia presidencial, desde donde el matrimonio va a coordinar todo lo referente a la mudanza. Esto provocará no pocos inconvenientes, fundamentalmente para la custodia personal del presidente y la futura primera dama, ya que el edificio ubicado en la Rambla Armenia Nº 3883, no reúne las características necesarias para el normal desempeño de la labor presidencial y todo lo que la acompaña, como el trabajo de seguridad y de la prensa, entre otros.

Esquivando todo lo que signifique protocolo, y para incomodidad de sus custodias, Batlle anunció que una vez que se retire del Palacio Estévez, en la tarde de hoy, siendo ya Presidente de la República, volverá a su domicilio en el auto de un amigo. Así lo afirmó ayer a la prensa al retirarse del Radisson Victoria Plaza: «Mañana después de salir del Palacio Estévez me voy a ir con un amigo que me va a venir a buscar». Aclaró que esto se debe a que «le hice hace un tiempo una promesa, le dije que si ganaba la elección le iba a pedir que me viniera a buscar. Es un tachero de Obligado y Bulevar España», dijo el próximo presidente.

Ayer Batlle también tuvo a mal traer a los encargados de su seguridad, ya que decidió salir a almorzar, caminando, al restorán Danubio Azul, ubicado en las cercanías del Hotel donde hasta ayer estaba su despacho.

Después del almuerzo recibió en audiencia al presidente de Venezuela Hugo Chávez, y posteriormente a la ministra de Relaciones Exteriores de México, Rosario Green. Luego se trasladó en compañía de su esposa al Museo de Artes Visuales donde se inauguraron dos muestras artísticas; una sobre el arquitecto y escultor español Santiago Calatrava y la otra sobre pinturas bolivianas de la época colonial. Allí estuvieron el presidente Sanguinetti, el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y el presidente de Bolivia, Hugo Bánzer. Se limitó a recorrer los dos pisos del museo, acompañado por momentos de su esposa y también del ministro de Transporte Lucio Cáceres. Durante la recorrida, se mantuvo al margen de la comitiva oficial.

Para Batlle, asumir hoy como presidente no representa nada especial. Su última jornada la vivió «normal, trabajando como todos los días», y señaló además que en la mañana de hoy hará una rutina similar a la de todos los días, salvo que no va a almorzar hasta terminada la ceremonia, tras la cual hablará con su madre, en la que será una de las primeras actividades a realizar por el futuro presidente uruguayo.

Su última actividad como presidente electo la llevó a cabo en el edificio del Mercosur, donde participó de la cena que el presidente Sanguinetti ofreció a los dignatarios extranjeros que llegaron a nuestro país para asistir a la ceremonia de traspaso de mando.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje