Vázquez fustigó a la industria del tabaco
Vázquez participó el jueves en un Foro sobre el control del tabaco del IV Congreso latinoamericano de cáncer de pulmón que se realizó en Buenos Aires.
En ese marco el ex mandatario volvió a cuestionar a la industria tabacalera, y dijo que en términos agropecuarios y de puestos de trabajo es «casi irrelevante», sin embargo tiene ganancias «cercanas al 300%». Acotó que el cultivo de tabaco ocupa apenas «334 hectáreas, 0,4% del total de la tierra cultivable del país, y genera en época de zafra no más de 1.200 puestos de trabajo». A la vez dijo que «sería ingenuo pensar que los beneficiados por esas ganancias renunciarán dócil y alegremente a las mismas». A continuación el texto íntegro de la exposición del mandatario durante el IV Congreso latinoamericano de cáncer de pulmón. «Amigas y amigos: les agradezco la invitación y el recibimiento pues aquí y entre ustedes me siento como en casa. Desearía participar en todas las instancias de este Congreso Latinoamericano de Cáncer de Pulmón, pero por razones organizativas del Congreso y personales de mi parte, sólo puedo hacerlo en este Foro.
Sin embargo, asigno al mismo una singular importancia. Tanto por la jerarquía y el compromiso profesional de todos ustedes así como por la trascendencia de la temática que nos convoca.
En efecto: siendo el cáncer de pulmón uno de los que presenta más altas tasas de incidencia y mortalidad en Latinoamérica (e incluso el de más altas tasas de incidencia y mortalidad masculina en Argentina y Uruguay), es razonable -por no decir obligatorio- , que un Congreso Latinoamericano sobre Cáncer de Pulmón comience abordando una problemática tan directamente vinculada a esa patología como es el consumo de tabaco.
Lo digo con propiedad pues por vocación soy oncólogo en un país de poco más de tres millones de habitantes y en el cual, según datos del año 2002, anualmente se producían unos 4.500 fallecimientos por enfermedades tabaco/dependientes y otros 500 por tabaquismo pasivo.
Pero como los oncólogos también somos (…) o mejor dicho: sobre todo somos ciudadanos con derechos y responsabilidades, la ciudadanía uruguaya me confió responsabilidades de gobierno que desempeñé durante cinco años, desde el 01 de marzo de 2005 al 01 de marzo de 2010.
¿Qué razones me trajeron hasta la Presidencia de la República?
Las mismas que 40 años antes me habían llevado a la Facultad de Medicina: Un sustancial respeto al ser humano, un fuerte compromiso con su dignidad (porque sin dignidad la vida no es vida ni merece ser vivida), una profunda confianza en la sociedad (y en la democracia como mecanismo articulador y estado de la misma)
¿Pude disociar el médico del gobernante?
Afortunadamente no. Afortunadamente, hasta pude continuar ejerciendo la medicina durante mi mandato presidencial. Con menor dedicación horaria, obviamente, pero con la misma pasión de siempre.
Amigas y amigos:
No voy a extenderme en consideraciones sobre la relación entre consumo de tabaco y cáncer. Es innecesario hacerlo en este Foro integrado por especialistas en esa materia. Lo conocido aburre. Tampoco haré una crónica de mis cinco años como Presidente de la República Oriental Uruguay. Podría resultar interesante, pero no en esta ocasión.
En todo caso, permítanme decirles que en la agenda de esos años no hubo un día libre ni hubo un día igual a otro, pero en la misma siempre estuvo presente, y en un lugar destacado, la política para el control del tabaco.
Justo es reconocerlo: no partimos de cero. Las primeras normas de control de tabaco datan de los años ’80, otras de los ’90 o de principios de la década del 2000.
La aplicación de casi todas ellas fue, lamentablemente, muy limitada, incluso en nuestra propia corporación ya que según estudios de aquellos años, el 27% de los médicos era fumador y la mayoría de ellos admitían fumar en sus centros de trabajo.
En setiembre del año 2004 el Parlamento Nacional, con el apoyo de todos los partidos políticos, había ratificado el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.
A poco de iniciada nuestra gestión de gobierno decretamos una serie de medidas tendientes a cumplir los compromisos implícitos en el Convenio Marco.
_ Se elevó el impuesto y el precio de los cigarrillos
_ Se eliminaron términos publicitarios engañosos y se colocaron advertencias en las cajillas de cigarrillos.
_ Se prohibió la publicidad de tabaco vinculada al deporte.
_ Se establecieron e implementaron regulaciones estrictas para áreas de fumadores en bares, restaurantes y centros recreativos.
Pero como expresé hace un instante, estas medidas fueron «….tendientes a …» en el contexto de una política pública radical y progresiva a la vez.
Radical en su contenido; progresiva en su aplicación.
Así, entonces, en setiembre de 2005 se decretó la prohibición absoluta de fumar en espacios de uso público y lugares de trabajo que comenzó a regir el 01 de marzo de 2006.
Ese día Uruguay se convirtió en el séptimo país del mundo y el primero de América libre de humo de tabaco. Pero más allá de la ubicación en el ranking, avanzamos en la construcción de un Uruguay cada día mejor.
Pero la historia no terminó el 01 de marzo de 2006.
Así, por ejemplo, en marzo del 2008 el Parlamento Nacional aprobó la Ley 18.256 sobre control del tabaco que significó, entre otros avances:
_ reforzar la estrategia de ambientes libres de humo, la cual se extiende incluso a algunos lugares abiertos.
_ prohibir toda publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco
_ garantizar la presencia de advertencias sanitarias en las cajillas de cigarrillos.
_ incluir el tratamiento de la dependencia al tabaco dentro de las prestaciones del Sistema Nacional de Salud.
Amigas y amigos:
Cuatro años es un período breve para medir y evaluar cambios sustanciales en el perfil epidemiológico de un país, pero varios estudios realizados recientemente aportan algunas pistas e insinúan algunas tendencias:
_ la prevalencia del tabaquismo se redujo de 31,8 a 24,8%4,
_ en el 97% de los espacios públicos donde está prohibido fumar se cumple adecuadamente la normativa
_ aumentó el apoyo de los fumadores a las medidas adoptadas para el control del tabaco: el 56% registrado en el año 2006 ascendió a 71% en el año 2008.
_ más de 15.000 fumadores ingresaron al programa de tratamiento para el control del tabaquismo del Fondo Nacional de Recursos (entidad estatal no gubernamental que cubre costos de medicina altamente especializada a todos los habitantes del país)
De una evaluación interna sobre efectividad del tratamiento entre los primeros 5000 participantes del programa realizada en el 2007, se destacan los siguientes datos:
-56% logró la abstinencia en algún momento del tratamiento
-24% de abstinencia, promedio, al año. En algunos grupos llegó a 40%
88% de los pacientes recibieron tratamiento farmacológico, de los que 79% utilizaron una combinación de Bupropion y goma de mascar de nicotina.
-Un relevamiento realizado entre 37 centros asistenciales que captan el 79% del total de los ingresos por Infarto Agudo del Miocardio, indicó mientras en los 24 meses anteriores al 01 de marzo 2006 se registraron 4.346 ingresos, en los 24 meses posteriores a dicha fecha, el número de ingresos por IAM descendió a 3.603 (17,1% menos).
Desglosada por sexos, esa reducción fue de 15,5% entre las mujeres y de 17% entre los hombres.
El desglose por edad demuestra que el 38,5% de la disminución de ingresos por IAM corresponde a personas menores de 45 años.
Amigas y amigos:
Con serena satisfacción podemos afirmar que en materia de control del tabaquismo, Uruguay ha avanzado notoriamente.
Del mismo modo, con sereno compromiso afirmamos que debemos continuar trabajando y avanzando pu
es aún hay importantes asuntos pendientes.
Por citar apenas tres:
_ La venta de cigarrillos y otros productos del tabaco representan el 30% de los ingresos de una tupida red de comercios minoristas. «Kioscos» o «salones» que en su inmensa mayoría son micro emprendimientos. Ahí hay un problema de empleo y economía familiar.
_ El 12% de los fumadores uruguayos admiten consumir cigarrillos de contrabando. Ahí también hay un problema económico ….. y alguno más.
_ Pero en esta dimensión del tabaquismo uruguayo no sólo hay consumidores y pequeños comerciantes… también está la industria tabacalera.
Una industria que en términos agropecuarios y de puestos de trabajo es casi irrelevante: el cultivo de tabaco ocupa apenas 334 hectáreas (0,4% del total de la tierra cultivable del país) y genera -en época de zafra- no más de 1.200 puestos de trabajo.
Sin embargo, la industria tabacalera tiene ganancias cercanas al 300% !!!
Sería ingenuo pensar que los beneficiados por esas ganancias renunciarán dócil y alegremente a las mismas.
Amigas y amigos:
Decíamos hace un momento que la condición de país libre de humo es un avance en el camino de un Uruguay cada día mejor.
Avance en términos de salud de la población, obviamente.
Pero avance también en términos de convivencia, de ciudadanía, de construcción de mayorías políticas y sociales para sustentar políticas públicas que, como la del control del tabaquismo, son mucho más que «temas reservados para los especialistas pues para eso estudiaron » o «asuntos que deben resolver los gobernantes pues para eso los votamos»
De este tema, como de tantos otros inherentes a la vida cotidiana de las personas, tenemos que hacernos cargo todos, todos los días.
Porque así, al fin y al cabo, se construyen las naciones.
Y en esa construcción los médicos también somos albañiles».
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