Congoja ante la pérdida: Mujica la calificó de "una enorme desgracia"

El presidente de la República, José Mujica, definió como una «desgracia, una enorme desgracia» el accidente aéreo que culminó con la vida del prestigioso abogado Daniel Ferrere, quien además fue asesor del máximo mandatario.

Con tres palabras el mandatario se refirió ayer, ante el requerimiento de la prensa, al fallecimiento del reconocido abogado, al cual Mujica consultó por la reforma del Estado cuando resultó electo presidente de la República.

Daniel Ferrere, director de la firma Ferrere Abogados, ha sido uno de los interlocutores elegidos por el presidente Mujica para intercambiar opiniones sobre diversos temas, entre ellos el proceso de transformación estatal que ha impulsado Mujica.

Fuentes cercanas al mandatario aseguraron que era poco probable que Mujica asista en horas de la mañana al sepelio de Ferrere, en virtud de que el mandatario se encontrará hoy con su par brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, en Santa Ana do Livramento. Sin embargo, allegados al jefe de Estado indicaron que es probable que cuando regrese de su entrevista pueda asistir a las exequias de Ferrere.

Daniel Ferrere fue un hombre del presidente. José Mujica, a pocos días de haber sido electo tras la segunda vuelta electoral del mes de noviembre del año pasado, fue él personalmente a visitarlo al despacho que el abogado tenía en una de las torres del World Trade Center, en Pocitos.

El presidente quería escuchar que comentarios tenía para hacer sobre la reforma del Estado. Un día antes Mujica se había reunido por el mismo tema pero con el PITCNT.

Luego de la entrevista con el mandatario, Ferrere dijo: «yo lo vi al presidente electo totalmente convencido, incluso le hice una broma al respecto: si usted logra hacer la mitad de lo que pretende hacer (con el Estado) yo le hago un monolito en la entrada del World Trade Center. Y me comprometo a hacerlo».

Sobre la misma instancia Mujica fue más humilde. «(Sobre la reforma del Estado) no tengo ninguna decisión tomada, sólo vine a escuchar, vine a abrir la cabeza, a escuchar campanas», aseguró cuando se retiraba de la oficina de Ferrere.

El abogado repetía sobre la iniciativa de reforma del Estado que «si no lo puede hacer Mujica, no lo puede hacer nadie».

Por su condición de abogado que trascendía todas las fronteras, Daniel Ferrere supo recoger halagos y críticas en el mundo de la política.

Una de los últimos puntos más álgidos en su profesión fue cuando la crisis bancaria en Uruguay del año 2002. Ferrere desarrolló en aquel entonces la defensa de los intereses de los bancos norteamericanos accionistas del banco Comercial.

Pero al mismo tiempo era hombre de consulta directa de José Mujica; incluso cuando el hoy presidente era ministro de Ganadería en el primer gobierno del Frente Amplio.

Ferrere recordó las veces que había mantenido encuentros con el presidente. La primera vez «que me llamó me invitó a la chacra, para total sorpresa de mi parte. Fue cuando recién había asumido como ministro de Ganadería. Han sido conversaciones espaciadas, no es todos los días» confesaba el malogrado profesional.

Consultor, columnista, consejero y panelista de inexpugnable atalaya, Ferrere había sido hasta tentado por la política uruguaya activa. El senador y líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, recordó anoche ante la consulta de este diario que «estuvo a punto de trabajar con nosotros porque él era un hombre del Partido Colorado. Lo ocurrido es una perdida terrible. Daniel Ferrere fue un hombre muy capaz», destacó.

Desde el otro lado, desde el Frente Amplio, también fue invitado. El hoy ministro Eduardo Bonomi señalaba en una entrevista que había un lugar para Daniel Ferrere en un organismo del Estado.

«La Oficina Nacional de Servicio Civil estaría ahí, así como la agencia del gobierno electrónico, y pensamos que debería estar, aunque no está definido, la abogacía del Estado, que es la que sigue los litigios en los diferentes ministerios y hoy lo hace en forma descoordinada. Además, se integraría de forma ad hoc una comisión social en la que Mujica pidió que participaran trabajadores y empresarios con propuestas para la Reforma del Estado. No está conformada todavía, pero Mujica ya habló con gente que la integraría. El PIT-CNT designó a dos o tres compañeros y también habló con el abogado Daniel Ferrere» comentaba Bonomi.

El abogado era un apasionado de los helicópteros y en ellos veía no una máquina sino una herramienta para ganarle al tiempo. En una entrevista de verano que apareció publicada en el diario El País, Ferrere aseguraba que pilotar un helicóptero «supone un desafío».

«Los helicópteros son, después de los Harrier, los aparatos más complicados de volar; mucho más que los aviones civiles, y a mí me apasionan, como creo que le ocurre a muchos pilotos».

«A mí me invitan a almorzar en Buenos Aires y yo estoy en dos horas. Salgo en el momento que quiero y me evito las complicaciones y las esperas en el aeropuerto», dijo en aquél verano.

 

Repercusiones

La desaparición física del reconocido abogado generó una profunda conmoción. Un comunicado de su propio estudio Ferrere Abogados considera un «golpe durísimo» el fallecimiento de su fundador. «Con Daniel se va no solamente el socio fundador de la firma, sino el hombre que con su visión, su talento y su capacidad para innovar supo poner los cimientos de una organización que, con su liderazgo, se transformó en una firma de más de 500 miembros, con oficinas en tres países».

«Daniel ha sido una figura omnipresente en esta organización, y un referente ineludible para todos quienes trabajamos junto a él y tuvimos la fortuna de aprender a su lado», dice el comunicado. Al mismo tiempo agrega: «Daniel murió como vivió. Haciendo cosas y soñando lejos».

En tanto, el presidente del Colegio de Abogados del Uruguay (CAU), Jorge Abramo, manifestó su «profundo pesar» por la muerte de Ferrere, por cuanto era una personas que «trataba siempre de aportar y colaborar sin perjuicio de sus convicciones».

Ferrere poseía «una personalidad muy competitiva, dinámica y activa», la cual «trasladó a su actividad en el CAU», aunque «siempre fue posible encontrar acuerdos. Era una persona convencida de la actividad del CAU y aportó enormemente», señaló Abramo. «Sentía la abogacía profundamente; es una pérdida enorme y tengo un sentimiento enorme de pena personal», concluyó.

Por su parte, el ex prosecretario de la Presidencia y ex miembro de Estudio Ferrere, Leonardo Costa, manifestó su «gran tristeza por la pérdida de un amigo; alguien con quien me formé profesionalmente y de quien tengo el mejor concepto como persona y como profesional».

El fallecimiento de Ferrere «es una gran pérdida para la comunidad jurídica». «Hizo una gran diferencia, transformó la abogacía, fue un líder en Uruguay en la profesionalización de la abogacía, por lo cual fue respetado a nivel nacional e internacional por su larga trayectoria», «Estoy muy shockeado, es una situación muy trágica; es una gran pérdida», expresó Costa a LA REPUBLICA.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje