Luis Romero. El director de Trabajo habla de la negociación pública y privada que arranca esta semana

"No vamos a despilfarrar todo para tener contenta a mucha gente"

­¿Por qué se retrasó la convocatoria a la ronda de los Consejos de Salarios en el sector privado?

­La demora se debió a los problemas que tienen para nombrar los delegados tanto por parte de los empleadores como los trabajadores, eso se demoró y retrasó un poco el comienzo, pero los lineamientos del gobierno ya están dados.

 

­Con respecto a los lineamientos del Poder Ejecutivo, las Cámaras empresariales ya plantearon dificultades para algunos sectores y marcaron diferencias sobre la duración que tendrían que tener los acuerdos en alguno de ellos, ante esa situación ¿cómo observa usted el inicio de la nueva ronda?

­Sería muy milagroso si empezáramos con un acuerdo total. Pero el gobierno ya presentó los lineamientos sobre el Salario Mínimo Nacional, ajustes y duración de los convenios. Hay diferencias de franjas que fueron contempladas como las pedían tanto los trabajadores como el sector empresarial, pero en el camino se irán corrigiendo. Hay que recordar que las partes tienen flexibilidad para trabajar y eso fue dicho una enorme cantidad de veces, pero claro, si algo falla más de lo normal se podría generar más un problema que una solución.

Porque podemos llegar a enormes acuerdos y después la mitad de la gente va al seguro de paro, o las empresas no pueden cumplir después con esos parámetros fijados y en eso hay que ser muy cuidadoso. Se tiene que trabajar la política salarial y de empleo acorde con toda la situación del país.

 

­Las cámaras transmitieron su conformidad con fijar un nuevo Salario Mínimo Nacional pero expresaron que no es lo mismo porque la realidad de la capital y el Interior no es la misma ¿qué opina?

­El Ministerio de Economía hizo su propuesta. Después se tendrán que ver en las negociaciones por cada rama de actividad y si llega al Interior, cuáles son los acuerdos para ese sector. Todos saben que en este tema hay descuelgues de empresas, distintas situaciones, muchas empresas han crecido y tienen variedad de mercados y otras, no han podido crecer y tienen un mercado más limitado y ni siquiera están en las exportaciones. Yo creo que en la mesa de negociación deben contemplarse todas las situaciones para que en aquellos lugares donde la rama de actividad tiene un mercado más limitado, tenga una mirada distinta para sus sectores y se encuentren las mejores soluciones de forma que se puedan mantener y también puedan crecer.

 

­¿Cómo visualiza la negociación en el sector público que arrancó con fuertes reclamos desde los sindicatos a nivel salarial y que se enfrenta a una discusión con el gobierno sobre la reforma del Estado?

­El martes se levanta el cuarto intermedio del Consejo Bipartito del sector Público y el viernes iniciamos la ronda con Administración Central. Tengo la percepción de que ahí se van a especificar mucho más las cosas.

Los reclamos serán más concretos y los temas serán más específicos a discutir al dividirse por empresas públicas, entes y porque no podemos discutir todo el Estado globalmente.

En lo personal yo tengo una preocupación. Los trabajadores reclaman un salario mínimo de 14.400 pesos por treinta horas y el gobierno dice que por cuarenta horas, entonces los trabajadores públicos se preguntan cuánto ganarán por treinta si el gobierno fija ese salario por las cuarenta. De esa manera se inicia una discusión por la carga horaria de todos los trabajadores públicos del país y no puede ser así. Son tantos los contratos y las diferencias que se tendrán que remitir a los contratos que cada uno firmó y ver de qué forma se comienza a solucionar este tema.

 

­¿Qué sucede con los distintos contratos que existen en la administración pública, llámese pasantes, becarios, caché?

­Es nuestra otra preocupación. En todas las administraciones anteriores se ha tirado un poco la pelota para delante. Se le brindaba a los trabajadores que venían por seis meses o un año una función equis pero la necesidad hizo que cumplieran tareas de mucha más importancia y hay algunos que hace cinco o seis años que están y siguen bajo el mismo régimen. Esa situación en lo particular me preocupa primero porque he comprobado que esa gente trabaja y lo hace muy bien. Es gente joven, que ha asumido las tareas con un enorme compromiso y aunque todos ellos saben que entraron por tanta cantidad de tiempo, los hechos dijeron otra cosa. Se han conformado equipos de muchachada que trabaja con un entusiasmo bárbaro para atender a la gente y no se pueden sacar a todos y traer sobrantes de otros lados porque hay un compromiso con el tema. Yo no digo que los que puedan venir sean malos, digo que si estoy en un lugar bárbaro y me llevan a otro ministerio y el trabajo es atender lo que hacen hoy por ejemplo acá en el ministerio de Trabajo los compañeros de audiencia, me parece que el entusiasmo se me va al diablo. Esto lo digo en una buena, porque hay casos muy distintos. Hay que tener mucho cuidado, porque no hay imprescindibles, pero hay fundamentales, hay gente muy importante y joven que es la renovación dentro del Estado.

 

­¿La negociación del sector público estará pendiente de la ley presupuestal? ?¿cómo se piensa manejar ese tema?

­Tendrán que trabajar a full y a fondo todos los sectores porque dependerá de los trabajos que cada rama de actividad pueda realizar en la rapidez de llegar a acuerdos. Pero también tendrán que tener preparado los reclamos a la ley de presupuesto que a veces no dependen de la rama por actividad.

 

­Ya se anunciaron paros y movilizaciones desde los sindicatos públicos para el mes de agosto, ¿le preocupa que se den en el transcurso de la ronda salarial?

­No, todos tenemos derechos. Yo digo que las movilizaciones hay que hacerlas, está todo bien, pero respetando a todos los negociadores y a todos los que estamos tratando de hacer los cambios necesarios en este país. El marco para la negociación lo damos todos nosotros.

Para discutir, discutir fuerte, se discute, mientras sea correcta no importa si es fuerte o no, tendríamos que tener los argumentos para cambiar rápido todo esto, y yo creo que no hay que tenerle miedo ni a la discusión ni a las movilizaciones; todos saben lo que tienen que hacer, también saben todos que este no es el mismo gobierno que otros.

El gobierno del Dr. Tabaré Vázquez hizo sus modificaciones, este tratará de hacerlas también, cada uno hace lo que puede hacer dentro de las posibilidades que tiene y no vamos a despilfarrar todo para tener contenta a mucha gente.

Eso generaría otras consecuencias más graves, eso me preocupa y tenemos que decirlo; no podemos prometerle a la gente lo que no vamos a poder cumplir y eso es tanto para la actividad privada como para la pública.

 

­¿Qué tipo de acuerdos?

­Tienen que ser acuerdos sustentables que mañana no nos generen una situación de dolor. Todos los dirigentes del gobierno, sindicales y el sector empleador deben de saber que detrás de todo esto hay mucha gente con esperanzas de mejorar su nivel de vida. Y tenemos que tener cuidado con eso. Representamos gente y el conjunto de la sociedad tiene expectativas y nuestra obligación es no perder de vista esas cosas.

 

­¿Qué análisis realiza sobre los principales conflictos que han ocupado la agenda pública durante los últimos días?

­El panorama, si uno lo mira rápidamente, parece complicado pero previo a la ronda de Negociación Salarial siempre suceden estos hechos. De todas maneras yo creo que lo que ha sucedido tanto en el departamento de Florida con el envío al seguro de desempleo en la curtiembre y el frigorífico, y en Montevideo con el tema del supergás, han sido situaciones que no tienen nada que ver con la ronda salarial en general.

Los hemos corregido con acuerdos en el caso de Florida, pedimos a todo el mundo que, cuando se aproxime el invierno que es cuando se dan anualmente este tipo de situaciones, les pedimos que tengan en claro qu
e van a pasar por lo menos treinta días antes de poder ir solucionando todos los problemas en conjunto con el Ministerio de Trabajo y ver qué gente va al seguro y cuál no, para prevenir.

Con los trabajadores del gas había un problema en una categoría de fiscal, y otros temas que tenían que ver con la seguridad laboral, se acordó y se solucionó. Todos fueron temas muy puntuales que se solucionaron con la buena voluntad de todos los actores.

 

­¿En el caso del supergás, los trabajadores expresaron sus diferencias con respecto al anuncio de esencialidad que podría haber declarado el gobierno en caso de que no se hubiera acordado?

­El tema es que las empresas de supergás vienen trabajando con horas extras permanentemente. Es un tema parecido al de Conaprole. Y este tema de las horas extras nos preocupa.

En la negociación con los trabajadores del gas, cuando dijimos trabajo normal estamos diciendo trabajo con esas horas extras que se hacen todos los días, y así se acordó en el Ministerio de Trabajo. Pero el tema es preocupante en todos los lugares de trabajo y sobre este tema habrá algo que se tendrá que corregir con horarios, algo que tendremos que corregir con más personal o una redistribución distinta del personal. Estos temas serán discutidos en un ámbito tripartito para poder llegar a fin de año con todo preparado para cuando se tenga que comenzar a discutir el próximo convenio colectivo de esta rama que se vence en el mes de diciembre.

Sobre la esencialidad el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta fue claro que sería decretada sólo para los casos esenciales y urgentes como los hospitales. Pero, alguna gente obvió decir eso y se dijo que el gobierno lo declararía servicio esencial pero no se explicó el cómo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje