Crítica. En desacuerdo con modificación de artículo "Este proyecto de ley tiene nombre y apellido".
«No tenemos ningún interés de estar en el INAC», afirmó enfáticamente en el Parlamento el representante de la industria avícola Domingo Estévez, integrante de una delegación de empresarios que se opone a un proyecto que modifica la ley orgánica del Instituto Nacional de Carnes (INAC). La Comisión de Hacienda del Senado recibió a representantes de las firmas Tenent, Tres Arroyos, Avícola del Oeste y Calpryca, quienes solicitaron ser recibidos para brindar su opinión sobre una iniciativa que modifica la ley de creación del INAC. El proyecto sustituye el numeral 2, literal A, del artículo 17 del Decreto-Ley Nº15.605 del 27 de julio de 1984. El texto fue enviado por el Poder Ejecutivo en agosto del año pasado y actualmente cuenta con media sanción de la Cámara de Representantes. Se trata de una modificación que procura recomponer una imprecisión cometida en la redacción del decreto de 1984, que hace referencia al término «reses» y ha dado lugar a distintas interpretaciones sobre el pago de un impuesto. El texto original establece que una de las fuentes de recursos del INAC será «el 0.7% del precio de venta de carne y menudencias de las reses faenadas por las plantas de faena autorizadas que se destinen al mercado interno», lo que históricamente ha dejado fuera del pago de esta tasa a la industria avícola. Con la modificación aprobada en mayo por la Cámara de Diputados, el impuesto comprende a las carnes bovina, ovina, equina, porcina, caprina, ave, conejo y animales de caza menor, sus menudencias, subproductos, subproductos cárnicos. Estévez dijo a los parlamentarios: «Este proyecto sustituye un término que se refería a cabezas de ganado por el genérico «carnes», para aplicarlo a una tasa a la carne que se comercializa en plaza. A nuestro entender, esto tiene nombre y apellido: la industria avícola». El dirigente recordó que hace unos años las firmas avícolas le ganaron un juicio al INAC, logrando que se dijera que no les corresponde abonar la tasa del 0,7%, «porque las aves no pueden ser consideradas reses». «Decimos que esta modificación tiene nombre y apellido porque refiere exclusivamente a que la carne de ave aporte el 0,7% a INAC», sostuvo el dirigente según consta en la versión taquigráfica. «¿Por qué nos oponemos y pretendemos que esta modificación no sea aprobada? La constitución del INAC está pensada exclusivamente para las carnes rojas, es decir, la industria ganadera, que es la principal competidora de la carne de pollo», agregó. «Nuestra integración a este Instituto significa que los destinos de la industria avícola van a estar en manos de la Junta Directiva, compuesta por nuestros principales competidores, así que no tenemos ningún interés de estar en el INAC», enfatizó Estévez.
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