La carta de renuncia del juez Petraglia
El ex juez Federico Alvarez Petraglia podría presentar una denuncia penal contra el juez Letrado de 4º Turno de Maldonado, Gabriel Ohanian, por la presunta violación de su correspondencia privada, en atención de la inclusión de supuestos mail privados durante una investigación administrativa impulsada por la Corte.
El ex magistrado aguardará el resultado de la investigación administrativa tramitada por el ministro del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 1er. Turno, Angel Cal Shabán, y tras conocer su resultado determinará los pasos a seguir, no descartándose la presentación de una denuncia penal contra el juez Ohanian, indicaron allegados al ex magistrado a LA REPUBLICA.
La denuncia penal radicaría en la utilización de presuntos mails privados de su autoría «como parte de las imputaciones» en su contra, durante la investigación administrativa iniciada tras las acusaciones cruzadas entre Alvarez Petraglia y Ohanian, por la filtración a la prensa de información confidencial en torno a un sonado caso de «lavado de activos».
En este sentido, el sumariante presentó ante Alvarez Petraglia supuestos mails privados de su autoría, referidos a diversos temas de su vida privada, los cuales habrían sido incorporados al expediente por el juez Ohanian, sin revelar sus fuentes ni los medios mediante los cuales accedió a los mismos.
«Hasta donde llegan mis conocimientos, tales correos fueron aportados a la referida investigación sin especificar el nombre de la persona que, habiéndolos supuestamente recibido, los habría entregado al instructor y/o denunciante», expresa la carta mediante la cual Alvarez Petraglia presentó renuncia a su cargo en la magistratura por sentirse «violentado en su intimidad».
Ante esto, Alvarez Petraglia manifestó al sumariante la obligación de radicar una denuncia penal ante la eventualidad de estarse frente a un delito. «Si el doctor Cal Shabán no actúa de oficio, Alvarez Petraglia presentará una denuncia penal contra el juez Ohanian por violación de correspondencia privada», explicaron las fuentes.
En este sentido, la denuncia implicaría la presunta violación de los artículos 296 («violación de correspondencia escrita»), 297 («interceptación de noticia, telegráfica o telefónica») y 298 («revelación del secreto de la correspondencia y de la comunicación epistolar, telegráfica o telefónica») del Código Penal y el artículo 212 (Interceptación de correspondencia y otras comunicaciones) del Código del Proceso Penal, así como el artículo 28 de la Constitución de la República, señalaron las fuentes.
Indeclinable
Alvarez Petraglia presentó el pasado lunes 21 su «renuncia indeclinable» a su cargo en la magistratura, en atención de sus discrepancias con la investigación administrativa llevada adelante en torno a la presunta filtración a la prensa de información confidencial. He aquí su carta dirigida a la Suprema Corte de Justicia:
«Montevideo, 21 de junio de 2010.
Señores Ministros de la Suprema Corte de Justicia
Dr. Federico Álvarez Petraglia, Juez Letrado en lo Penal de 14° Turno me dirijo a Ustedes a efectos de poner en vuestro conocimiento mi renuncia de carácter indeclinable al cargo que ocupo.
Tal decisión está motivada, entre otras razones, por la investigación administrativa de que soy objeto, en la cual se ha intentado hacer valer como parte de las imputaciones en mi contra, supuestos correos electrónicos cuya autoría se me atribuye.
Hasta donde llegan mis conocimientos, tales correos fueron aportados a la referida investigación sin especificar el nombre de la persona que, habiéndolos supuestamente recibido, los habría entregado al instructor y/o denunciante.
Vale decir, flagrantemente, de acuerdo a la información que poseo, todo parece indicar que se ha violado el art. 28 de la Constitución de la República («Artículo 28. Los papeles de los particulares y su correspondencia epistolar, telegráfica o de cualquier otra especie, son inviolables, y nunca podrá hacerse su registro, examen o interceptación sino conforme a las leyes que se establecieron por razones de interés general»), así como los arts. 296 (Violación de correspondencia escrita), 297 (Interceptación de noticia, telegráfica o telefónica) y 298 (Revelación del secreto de la correspondencia y de la comunicación epistolar, telegráfica o telefónica) del Código Penal y 212 (Interceptación de correspondencia y otras comunicaciones) del Código del Proceso Penal, sin que el instructor pudiera dar explicaciones acerca de cómo fueron incorporados los mismos a la investigación en curso. Demás está aclarar que oportunamente solicité se diera cuenta al juez penal de turno a efectos de que estableciera la forma en que se habrían obtenido dichas misivas y si efectivamente habría sido violada mi intimidad.
A lo expuesto se suma, que fui sometido a interrogatorios en los que se pretendía saber mi vinculación personal con un funcionario de mi anterior juzgado, con qué personas el suscrito veraneaba, el nombre de mi esposa y si ésta tenía facebook, así como un completo cuestionario sobre sueltos periodísticos de toda índole (no necesariamente vinculados al objeto de investigación) donde se me preguntaba si era la fuente de los mismos, etc.
A ello debe agregarse que en el mencionado expediente administrativo, según se informó por el instructor, personas determinadas me imputan falsamente conductas inadecuadas (por decir lo menos), no pudiendo en la ocasión confrontar mi versión con dichas personas, compulsa que sí realizó el instructor entre una de las denunciantes y el funcionario que supuestamente respondía a mis indicaciones, constituyendo ello una búsqueda de prueba de cargo a mis espaldas y sin noticia, que resulta intolerable.
Señores Ministros, quien estas líneas escribe pensó al realizar la denuncia que efectuó, que lo que estaba en juego era el Estado de Derecho ante el embate de grupos criminales organizados, y ahora observa que lo que aquí se investiga es mi persona, mi familia, qué es lo que pienso o no sobre ciertos temas, con qué personas veraneo, si hablo mucho o poco con la prensa, investigación de la cual no creo ser merecedor.
Tengo plena certeza de que esta investigación administrativa no encontrará ninguna falta en mi accionar, mas no pasa por el resultado de la misma mi decisión de alejarme del cargo, sino claramente por la forma en que se sustanció y el giro que en definitiva ha tomado.
Creo sinceramente, que ninguno de mis colegas ha sido sometido a tales interrogatorios ni violaciones a su intimidad, y hago votos para que ello en el futuro no vuelva a ocurrir.
Quiero manifestar que en estos años que he servido a mi Patria como Magistrado, nunca, en el error o en el acierto, he tenido un accionar que se saliera de los márgenes legales, y que tal vez mi mayor pecado consistiera en no haber hecho diferencias entre pobres y ricos, entre poderosos y no poderosos, y ello quizás sea la mayor tranquilidad que me llevo al momento de irme.
Por último, agradezco desde ya a todos aquellos que han confiado en mi persona y en mi capacidad profesional y les digo que tengan la más absoluta de las tranquilidades de que nunca les he fallado, y que intenté en todo momento desempeñar cada uno de los cargos con que me honraron designar, con la mayor dignidad y sintiendo un enorme orgullo de ser parte del Poder Judicial.
Por todo lo expuesto es que a Ustedes solicito:
Se acepte en forma inmediata mi renuncia al cargo que ocupo como Juez Letrado en lo Penal de 14° Turno».
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