Acusan a Sanguinetti de "manipular" los "verdaderos costos" de refinación del crudo

Mujica reclamó a Ancap que publique en Internet cifras "reales" de refinería

«Vemos una falta de transparencia; por eso reclamamos que Sanguinetti publique en Internet las cifras con los costos reales de la refinería de La Teja», exigió el senador encuentrista José Mujica, del Movimiento de Participación Popular. Mujica cuestionó la carencia de información precisa que se percibe en la página que Ancap mantiene en la red Internet.

Germán Riet, secretario general de Fancap, dijo por su parte que las cifras utilizadas por Sanguinetti «encierran contradicciones» que el sindicato está dispuesto a revelar en los próximos días. Las cifras, agregó, «parten de una base de realidad, pero terminan comparando elementos incomparables como si habláramos de alfajores de dulce de leche y croquetas de arroz».

El empresario Sanguinetti, presidente del Directorio de Ancap, había comparado supuestos costos de refinación en países de la región y el mundo para luego manifestar, públicamente, que la refinación de petróleo en Uruguay implica para el consumidor uruguayo un sobreprecio anual de 190 millones de dólares debido a una presunta «ineficiencia» operativa en la refinería de La Teja.

Sanguinetti basó sus opiniones en «un informe» elaborado por «una consultora privada estadounidense» que, según informaciones extraoficiales obtenidas por LA REPUBLICA, sería la firma «Solomon Brothers», una entidad privada que fija a pedido de parte «un índice» de productividad «en base a datos suministrados por las mismas empresas que son evaluadas». La confección del índice y la divulgación del informe final tiene un costo para las empresas que se interesaron por el servicio.

Mujica anunció además su voluntad de conocer el informe de la presunta «consultora» que fuera citada por Sanguinetti.

 

«Las cifras no cierran»

Tras la divulgación ayer por la mañana de las opiniones de Sanguinetti respecto a la estrategia que debería seguir Ancap, LA REPUBLICA consultó por la tarde a dirigentes políticos y líderes sindicales que coincidieron en señalar que las afirmaciones del jerarca son discutibles y desmentibles.

«Si tomamos por verdadera la cifra que manejó el propio Sanguinetti respecto a que la refinación de petróleo en Uruguay tiene un costo de once dólares por barril», comentó una de las fuentes consultadas, «deberíamos concluir que los 13 millones de barriles de petróleo que se refinan en Uruguay por año tendrían un costo de 143 millones de dólares por año».

«No entendemos de dónde sacó esa cifra de 190 millones de dólares por sobreprecio», agregó la fuente, que pidió permanecer en el anonimato. «No se explica, simplemente, porque a Sanguinetti no le cierran las cifras».

 

«3,8 por barril y no 11″

Uno de los informantes de LA REPUBLICA consultados ayer dijo que «no se ajusta a la realidad» la cifra utilizada por Sanguinetti para decir que la refinación de petróleo en Uruguay tiene un costo de once dólares por barril.

«Los costos anuales de refinación en la planta de La Teja», explicó la fuente, «son de unos 50 millones de dólares por año. Si dividimos el costo total entre los 13 millones de barriles que refinamos por año llegamos a la conclusión de que la refinación de cada barril de petróleo nos cuesta tres dólares con un poco más de 80 centavos, una cifra promedialmente muy acorde con los costos de refinación que tienen todos los países de la región. Cuando Sanguinetti habla de un costo de once dólares por barril está sumando a la refinación los otros costos de Ancap, cosa que no hace cuando analiza los costos de refinación de los demás países de la región y el mundo», concluyó el informante.

 

«Ignora leyes de mercado»

En su interpretación de la realidad del ente energético, el empresario y presidente de Ancap sostuvo que resultaría más conveniente que Uruguay dejara de refinar petróleo para dedicarse a comprar combustible producido en otros países. Citó además presuntos costos de refinación en otros países, cifras que serían sólo hipotéticas.

Los dirigentes políticos y líderes sindicales consultados por LA REPUBLICA opinaron, por el contrario, que la refinación de petróleo por parte de una empresa estatal uruguaya es «un objetivo estratégico» que el país deber perseguir para garantizar su independencia energética y geopolítica.

Pero señalaron, además, que «una cosa son las cifras hipotéticas dichas como al pasar, y otra cosa sería si Uruguay tuviera que salir a comprar petróleo: en ese caso operarían las leyes de mercado, leyes que Sanguinetti ignora, leyes que nos obligarían a pagar mucho más caro si no tuviéramos otra alternativa». Uno de los informantes puso, a modo de ejemplo, el caso del supergás: «Uruguay produce supergás, pero todos los inviernos resulta insuficiente y hay que salir a comprar afuera. Vaya casualidad: cuando Uruguay tiene que comprar todos los países de la región se ofrecen a vender pero a un precio que, todos los años, pasa a ser más caro que en Uruguay».

Las fuentes también señalaron que las «cifras hipotéticas» utilizadas por Sanguinetti deberían tener en cuenta que «una cosa es el costo de la refinación del petróleo en otros países, y otra cosa es el precio que terminaría pagando Uruguay por importar combustible, una operación que implica gastos por traslados, impuestos financieros, stoqueamiento, y costos por la importación en sí misma». El costo de importación, explicaron, incrementaría el precio del combustible «en no menos de un 15 o un 20 por ciento».

Los sindicalistas de Ancap desmintieron también que la refinería de La Teja emplee diez veces más de funcionarios que las refinerías instaladas en otros países de la región, (como sostuvo Sanguinetti también en base al «informe» de la «consultora»), y destacaron que la planta, de medianas dimensiones, «es una refinería compleja» con personal especializado que atiende las diversas unidades que refinan los distintos tipos de combustible. «Sanguinetti entrevera el número de los funcionarios presupuestados con la cantidad de los trabajadores contratados, pero además», dijo uno de los informantes, «lo que hace el índice de la firma que hace los rankings es calcular una ecuación entre horas por hombre y producto».

Según indicó una de las fuentes, «la planta refinadora de La Teja podría triplicar su producción empleando el mismo número de funcionarios. Lo único que necesitamos es que de una vez por todas permitan que el ente pueda expandirse y conquistar mercados en otros países».

«Es cierto que tenemos una relación hora/hombre por producto un poco mayor que otras refinerías de las Américas», admitió un informante, quien, sin embargo, destacó que «es un proceso que estamos revirtiendo a medida que mejoramos la gestión, y es una deficiencia que superaremos por completo en tanto podamos expandirnos a nuevos mercados».

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