Lanzaron ayer una "nueva cruzada libertadora" por la defensa de Antel
La primera rúbrica correspondió al presidente honorario del PIT-CNT, José D’Elía, luego siguió el representante del EP-FA en el acto, senador Rodolfo Nin Novoa.
Tras la ejecución del himno nacional, hizo uso de la palabra D’Elía, quien señaló que en la jornada comenzaba el debate del destino histórico del Uruguay. El hambre, la miseria y la desocupación son los principales problemas que padece la sociedad, sostuvo el dirigente histórico de la central sindical.
Una señal de los problemas que esperan al país, agregó, es la situación argentina a consecuencias de las privatizaciones realizadas.
D’Elía llamó a aumentar el tono de la movilización obrera y de todos los sectores de la sociedad, para impedir que «el capital financiero internacional» no se haga con las empresas públicas. Luego recordó cuando las aseguradoras inglesas presionaban al presidente José Batlle y Ordóñez y éste contestó con la creación del Banco de Seguros del Estado. D’Elía marcó las diferencias de aquel período con el rumbo actual del Partido Colorado, advirtiendo que no se sabe hacia dónde se encamina.
Por su parte, Nin Novoa remarcó la importancia del uso de los instrumentos democráticos como el referéndum. Si el gobierno tiene el derecho de impulsar políticas, «el pueblo tiene también el derecho constitucional que impida la consagración de un modelo que ha llevado a una formidable concentración de la riqueza y de una formidable exclusión de gran parte de la sociedad uruguaya». Más adelante señaló que en el mundo entero se revisa la política de privatizaciones «iniciadas a caballo del neoliberalismo».
Nin Novoa llamó a la conciencia democrática de los uruguayos, para que habiliten la discusión sobre el destino del país. «Hoy la discusión es saber si los bienes públicos van a estar a disposición y en beneficio de la mayoría de los uruguayos o lo harán en beneficio de unos pocos», concluyó Nin.
También hicieron uso de la palabra, el representante de Fucvam, Víctor Fernández, y el delegado de la Comisión Nacional de Organizaciones Sociales del Uruguay (Conosur), Teófilo Bonifasino. Finalmente, la presidenta de Sutel, Carmen Zurano, dio lectura a la proclama de la Comisión de Defensa del Patrimonio Nacional, que LA REPUBLICA transcribe a continuación.
Nueva cruzada libertadora «Montevideo, 19 de abril de 2001
176 años nos separan del comienzo de la Cruzada Libertadora. Aquella histórica proeza, que hoy recordamos, daba inicio a una etapa más en la lucha del pueblo oriental por conquistar su independencia. Aquella cruzada alcanzó, no sin esfuerzos, su objetivo: algunos meses más tarde, el 25 de agosto, podíamos declarar nuestra independencia.
Era, además, la cristalización de un largo proceso iniciado por nuestro prócer: el general don José Gervasio Artigas, muchos años antes.
Herederos de su legado, aquel puñado de hombres que desembarcó en la playa de la Agraciada constituye todo un símbolo que hoy queremos especialmente recordar, porque el propósito que animaba a aquellos espíritus tiene muchas semejanzas con este presente.
Aquella independencia, que entonces se conquistara, debemos defenderla día a día, casi llegando hasta el punto de buscar «reconquistarla» hoy para preservar nuestros valores, nuestras riquezas, nuestro patrimonio.
El pasado 20 de marzo se instalaba la Comisión de Defensa del Patrimonio Nacional. Hoy se concreta el inicio de la recolección de firmas con el objetivo de promover la derogación de los artículos 612 y 613 de la Ley de Presupuesto Nacional.
En los próximos 10 meses nuestro querido paisito se verá recorrido, en toda su extensión, por un verdadero contingente de militantes de diversas organizaciones que, reviviendo el llamado de nuestra historia, repitan una verdadera «cruzada» para alcanzar las firmas necesarias que pongan freno a la venta de Antel.
Intereses foráneos, también hoy como ayer, se opondrán a nuestro propósito de defender lo que se construyó con el esfuerzo y sacrificio de tantos uruguayos. Pero, igual que en el pasado, los orientales sabremos cumplir.
Ya lo hicimos en 1992; entonces, la inmensa mayoría de nuestro pueblo demostró que participaba de un profundo sentimiento de rechazo a la privatización de las empresas públicas y, especialmente, a la venta de Antel.
El tiempo (por si acaso no hubiera alcanzado con las urnas) nos dio la razón: pasaron más de 8 años y el ente estatal de las telecomunicaciones uruguayas hizo mucho más que sobrevivir, se colocó en un lugar destacado no sólo en Latinoamérica sino en el mundo, demostrando un crecimiento sostenido en los servicios y su economía.
Hoy, lamentablemente, la actitud soberbia de un Poder Ejecutivo que propone y una mayoría parlamentaria que vota, olvidando el pronunciamiento popular y de espaldas a la propia Constitución, nos coloca ante el desafío de encarar la segunda gesta histórica contra la privatización de Antel.
Esta Comisión, que está abierta a la integración de todas aquellas organizaciones políticas, sociales, religiosas, así como también compatriotas en general, que compartan nuestros objetivos, apunta (a través de la derogación de los artículos ya aludidos) a defender el resultado del Plebiscito del 92 y, por ende, el patrimonio nacional.
Las telecomunicaciones, por la importancia estratégica que poseen, no deben tomarse puramente como mercancía y deben permanecer en la órbita estatal y así, en ese marco, desarrollarse ampliando y mejorando sus servicios.
Por todo esto, hoy los convocamos a todos los presentes, y a partir de aquí a la ciudadanía en general, a acompañar con su firma este recurso, para poder –en definitiva– legarles a nuestros hijos un Uruguay mejor.
Por una Antel nuestra, rentable y eficiente hagamos con nuestro accionar realidad la consigna artiguista: «No venderé el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad».
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