Reunión. Agrupa a jóvenes provenientes de distintos sectores de la izquierda

"Ir" de Frente: surgió nuevo espacio en el FA

Un grupo de frenteamplistas sectorizados e independientes decidieron conformar un nuevo espacio político en el Frente Amplio (FA), al que denomina «Ir». Buscan «democratizar la participación» en la estructura orgánica e incidir en la resolución de temas de importancia. Señalan que el FA carece de capacidad para motivar la militancia y generar debates y pretenden «recuperar la esencia perdida».

Bolivar Moreira (31), Gustavo Robaina (26) y Romina Napilotti (25), forman parte de un nuevo sector de la izquierda, por frenteamplistas, algunos sectorizados y otros independientes que decidieron crear una nueva opción dentro del FA, a fin de «traer aire nuevo» a la fuerza política. Se sirven de los modernos medios tecnológicos para debatir y comunicarse, y pretenden estar en la orgánica para reivindicar los viejos postulados, pero con un formato actualizado. El grupo se denomina «Ir», y lo integran mayormente jóvenes, algunos de ellos muy conocidos, como Macarena Gelman y el secretario del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Alejandro Zavala.

En esta nueva agrupación se encuentran dirigentes provenientes de sectores orgánicos como la Vertiente Artiguista o el Partido Comunista, pero la mayoría viene por fuera de la estructura del FA, relacionados con las Redes Frenteamplistas.

«Este es un espacio nuevo de participación, para aportar hacia el FA y hacer política. Nuestra intención es poder incidir en algunos problemas que tiene la fuerza política que nos preocupa, y en algún momento quizá sí convenga ingresar a la estructura. Pretendemos generar una primera experiencia de participación. Por el momento nos consideramos un híbrido entre un sector y organizaciones como las Redes», explicaron.

Una de sus formas de militancia es explotar la vía electrónica, para involucrar a mucha gente en la toma de decisiones y de opiniones, que seguramente no pueda físicamente participar de una reunión. No obstante también recurrirán a otros medios, como ser una revista barrial, para que puedan participar. «Eso va a implicar mucho ensayo y error, y mucho ingenio», aclararon.

A modo de ejemplo, Robaina recordó que el año pasado, la población le negó la posibilidad a los uruguayos radicados en el exterior de incidir en las resoluciones. Piensan, como posibilidad incorporar a la diáspora en la discusión de los temas que involucran a todos los uruguayos, así también a los uruguayos que viven en el exterior del país.

Moreira aclaró que muchas veces los frenteamplistas no participan en política activa, no porque sean individualista, sino que falla la forma de convocatoria.

En tal sentido, Robaina aclaró que se perciben serios problemas en la forma dentro del FA, «de cómo se toman las decisiones y de cómo se discute. Es que la situación de hoy no es la misma que en el año 1971 o en 1985. Tiene que haber una revisión, y nosotros pretendemos aportar».

Napilotti enfatizó sobre la necesidad de «democratizar la participación para no quedar afuera en la discusión de los temas». A lo que Robaina aclaró que dentro del FA hay poco espacio para presentar las críticas constructivas, que a su entender, también son de izquierda y necesarias.

Moreira acotó que uno de los problemas que tiene la fuerza política hoy está relacionado con el tema del medio ambiente. «Se acabó el discurso del FA, con relación a la problemática del desarrollo sustentable, y que seguramente tenga que ver con el tema de Botnia, y las contradicciones que eso generó, donde reivindicamos por un lado, la capacidad de generar bienes y servicios para dar confort a las personas, en el marco de un equilibrio de desarrollo ambiental», sostuvo.

Robaina señaló que la postura del gobierno sobre la instalación de las pasteras eliminó el debate de otros temas que no estaban directamente relacionados, como las plantaciones de soja, la forestación y la extranjerización de la tierra. Dijo que no se ingresó a ese análisis, mayormente por disciplina «porque se entendía que se ingresaba en un juego de antibotnia, y se consideraba que se tiraba piedras contra el Poder Ejecutivo».

Moreira enfatizó que en los últimos años, la izquierda se acostumbró a tolerar una cantidad de temas que «nosotros venimos a cuestionar, y no nos interesa consagrarlas». Robaina sostiene que su intención no es ingresar a la orgánica del FA para tirar piedras, sino que «sobran los motivos para darnos un espacio de crítica y darnos un baño de humildad para discutir realmente qué es lo que nos pasa. La gente nos está marcando, por las vías que puede, que por ahora es sólo la electoral, cierta disconformidad».

Considera que pretende un FA con un rol no solamente pegado a lo gubernamental, sino también discutiendo y produciendo políticamente aquellos contenidos que van a orientar a los electores del gobierno que viene. Reconoció en la izquierda, una carencia de capacidad para motivar a los militantes, y procesar discusiones.

«Queremos rescatar desde la militancia, el rol de la fuerza política, y fortalecer a las organizaciones sociales», indicaron.

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