Tres listas compiten en el Colegio de Abogados
El desarrollo de un nuevo acto eleccionario en el CAU, por el cual se renovará en forma parcial el Directorio, implicará una disputa electoral distinta a lo acontecido en los anteriores comicios. Tres sectores competirán por la presidencia: el oficialismo («Por el Derecho y la Profesión») por el cual se postula al doctor Jorge Abramo; la agrupación «20 de Mayo», vinculada con Frezelmi, que postula al doctor Martín Esposto; y la nueva «Corriente Renovadora», agrupación de profesionales vinculados a los partidos tradicionales, encabezada por el doctor Angel Landoni. LA REPUBLICA dialogó con todos ellos para presentar sus propuestas.
Agrupación «20 de Mayo»
Martín Esposto, integrante de la agrupación «20 de Mayo» es el más jóven de los tres candidatos a la presidencia del CAU. En diálogo con LA REPUBLICA, Esposto y sus compañeros de lista Diego Camaño e Ismael Blanco, explicaron cuáles son sus propuestas, entre las cuales se destaca el «abrir las puertas» del CAU y la creación de un comisionado del abogado para la defensa de los intereses del agremiado.
¿Por qué surge la intención de presentarse en este acto eleccionario? y ¿cuáles son las principales propuestas de la agrupación «20 de Mayo»?
Martín Esposto Entendemos que en el CAU hay una nueva realidad. En las elecciones pasadas hicimos un acuerdo político-electoral con la línea histórica, lo que posibilitó que la doctora (Griselda) Volonteiro hoy sea la presidenta, e intentamos participar desde dentro del CAU en determinadas actividades. Eso no se pudo dar, nosotros entendemos que cualquier cosa que se haga dentro del CAU debe ser una construcción colectiva y eso no lo vemos. Es un CAU de puertas cerradas y nosotros queremos un CAU de puertas abiertas. Un insumo que nos preocupó mucho es una encuesta que se hizo sobre fines del año pasado con datos alarmantes: de una muestra de 800 abogados las 2/3 partes opinaban que el CAU no era creíble, que había poca o escasa participación. Es un CAU de puertas cerradas, tenemos una imagen pobre y deteriorada.
Ismael Blanco Nuestra lista es una lista plural, abogados medianamente jóvenes de distintas vertientes ideológicas, pero con una visión progresista, de cambio del CAU.
¿Cuáles son la principales críticas hacia la actual administración?
Blanco Fundamentalmente vemos que el CAU no representa al gremio de los abogados. Funciona más como una especie de club social que como defensa concreta de los abogados. Por eso uno de nuestros postulados es la creación de la figura del comisionado o defensor del abogado. Sería una figura técnica que ante determinada situación de inoperancia de la Justicia, de abuso de autoridad de los jueces o de inoperancia de la oficina judicial haría un informe elevado al Directorio del CAU, con copia hacia la SCJ, para hacer pública la problemática que se tiene. Esto es conceptual: el Poder Ejecutivo es un poder que se modifica, la gente tiene la posibilidad de cambiarlo cada cinco años, lo mismo el Parlamento; el Poder Judicial es el poder más conservador, es un poder muy importante, fundamental para un Estado de Derecho, pero si no funciona correctamente o si las anomalías de este poder no pueden ser autocompuestas por los propios operadores (abogados, fiscales, jueces, funcionarios) es un poder que funciona mal.
¿La idea es que el CAU sea puesto en defensa de los intereses de sus propios afiliados?
Blanco Sí, pero no sólo de los abogados. Es una visión más global: si la Justicia no funciona no está afectando solamente a los abogados, está afectando al justiciable, al buen funcionamiento que debe tener el Poder Judicial en defensa de los derechos y en particular de los derechos humanos. No es casualidad que esta agrupación se llame «20 de Mayo», simboliza una concepción de la Justicia.
Diego Camaño El tema de un compromiso con la defensa de los derechos humanos es una materia pendiente, porque el CAU no se ha pronunciado públicamente en muchos temas que tienen que ver con los derechos humanos como, por ejemplo, la problemática carcelaria.
El CAU tiene que tener un rol activo. Hay temas muy concretos, como la prisión preventiva, el ejercicio de la profesión y los derechos del justiciable, que hacen a los derechos humanos, donde el CAU no está teniendo un rol activo. La propuesta es que el CAU esté comprometido, que sea de puertas abiertas, que mire a la sociedad, lo que está pasando, se pronuncie y participe activamente en los proyectos de ley sobre temas de derechos humanos.
Hay dos ejes que son importantes. El del sistema penitenciario y los proyectos legislativos, pero no se agota ahí. El tema de derechos humanos es amplísimo, no sólo casos de la dictadura, sino también cuestiones que hacen al trabajo de los propios abogados en los Juzgados. Eso está relacionado con la reforma de la Justicia. Ahora se viene un gran tema como es la Reforma del CPP y creemos que el CAU debería tener una posición clara en cuanto a si está a favor o en contra de un proceso acusatorio. Hasta ahora no ha mantenido una posición clara ante sus asociados.
Blanco Hay temas donde el CAU no ha dado una discusión. Cuando se planteó la discusión de la Ley de Caducidad no pretendíamos que el CAU tomara una postura, sobre que la ley violenta todos los pactos internacionales y que es una ley mal nacida, como si quisiéramos nosotros tres, sólo pretendíamos que se diera una discusión y se dijera que esa ley, tal cual está planteada hoy, implica que Uruguay puede ser condenado o al menos se generara un debate con distintos integrantes y distintas visiones dentro del mundo de la abogacía. Ni siquiera se da esa discusión porque se plantea que es un tema político.
El candidato de la lista oficialista (Jorge Abramo) plantea no querer que se reproduzcan en el CAU determinados debates que se dan en la Udelar. Nosotros decimos lo contrario, bienvenido sean los debates que se dan en la Udelar que son altamente democráticos. Queremos romper determinados estilos y formas de actuar. Los otros colegas que se presentan como renovación o como renovadores (la agrupación encabezada por Angel Landoni), para nosotros son más de lo mismo, son aplicadores de la misma lógica, simplemente no han sido participes activos de los últimos 20 años.
Esposto Es un tema de principios. Es prioritario que el CAU sea un ámbito de debate, discusión, de peleas o lo que sea, pero que se tenga un ámbito que hoy no se tiene.
¿Pero esa discusión de ideas no puede implicar efectivamente una politización del gremio?
Camaño Un gremio por definición es una asociación política, nadie va a pretender hacer política partidaria, la intención no es reproducir las discusiones que se dan en la arena política. Pero en el sentido amplio de la política, toda discusión jurídica tiene un trasfondo político. Pero bajo la excusa de que ciertos temas son políticos muchas veces se silencian.
Blanco Dos ejemplos. A los 35 años del golpe de Estado, el CAU, que en definitiva agremia a aquellos actores que tienen un rol muy importante en un Estado de Derecho, nunca se había pronunciado formalmente en su contra. Nuestra agrupación propuso que el CAU no podía hacer silencio, eran 35 años, era una fecha que no era cualquier cosa; se dio un debate, presentamos una propuesta donde dejábamos marcados a aquellos abogados que habían participado en la dictadura o que habían sido redactores del decreto de disolución de las Cámaras, y eso fue borrado. Se logró sacar una resolución «lavada» haciendo referencia a los estatutos porque no se quería politizar o porque no se quería hacer referencia a aquellos malos abogados que atentaron contra el Estado de Derecho.
Pero el CAU es contradictorio porque dice que no hay que politizar con relación a la Ley de Caducidad pero sí tomó posición con relación al IRPF y la situación de Evo Morales en Bolivia, en esos temas si se mete. Es decir, hay un doble discurso, no nos metemos en temas escabro
sos que implican debatir con el poder político, debatir con el Poder Judicial, y cuando me refiero al Poder Judicial digo con la SCJ no con un juez Departamental de Paz, sentarse en la misma mesa y decirles: «Señores ustedes son los responsables del Poder Judicial y en esto, esto y esto, no estamos de acuerdo y queremos debatirlo».
¿Cuáles son las otras reivindicaciones?
Esposto Nosotros planteamos una reforma administrativa. Entendemos que la gestión del CAU no es la adecuada para los tiempos que corren. Queremos dejar en claro que esto no es contra nadie ni tiene nombre ni apellido, pero entendemos que hoy en día la gestión del CAU no es la adecuada y tiene que ver con una visión hacia adentro y hacia muy pocos, por lo cual hay que brindarle más transparencia.
Otra punta importante es el rol activo y decidido que debe tener el CAU con los recién egresados, con los nuevos abogados. El CAU tiene determinadas actividades hacia los recién egresados, pero no es atractivo, les da muy poco. Tiene una bolsa de trabajo que funciona poco y mal y queremos revitalizarla, hacer talleres de consultas y dudas de forma sistemática y ordenadas, impulsar el trabajo en pasantías. Se hacen cursos de iniciación en la profesión donde al recién egresado se le cobra, ¿por qué el CAU no puede asumir el costo de esos cursos y ser austeros en otros gastos?
Otra idea es impulsar la presencia de un estudiante del CED en el Directorio, será procurador, estudiante avanzado, queremos discutirlo, pero queremos un estudiante sentado con el resto del Directorio, que tenga voz y voto, para revitalizar el CAU y que sea una transición natural entre estudiantes y egresados.
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