Alcaldías y descentralización: "No fuimos capaces de instalar el debate en la sociedad"
Ana Olivera es la intendenta electa de Montevideo. Tiene 56 años, es profesora y comenzó con la militancia gremial y política a muy temprana edad, se inició en el MLN pero luego se afilió al Partido Comunista. Trabajó en la IMM durante 10 años, fue subsecretaria del Mides y estuvo exiliada durante la dictadura militar. Recibió a LA REPUBLICA en un modesto despacho provisorio ubicado en el Hotel Klee a una cuadra de la Intendencia.
¿Cómo comenzó su vida política?
Soy militante desde los 16 años, empecé militando en el movimiento estudiantil, y soy una militante política vinculada con las organizaciones sociales o con otros sectores políticos.
Siempre me tocó desarrollar ese tipo de tareas, pasé 10 años en la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) haciendo lo que me gustaba, más allá de que nunca dejé la docencia en todos estos años.
En la Intendencia me tocó lo que tenía que ver con el vínculo con las organizaciones sociales.
Como dije el día que Tabaré me hizo la propuesta del Mides, me tocó el «sueño del pibe». Participamos en la construcción del Mides junto a Marina Arismendi y un equipo, llevamos adelante algo inédito en este país que fue el plan de Emergencia Nacional.
Comenzamos a construir las políticas permanentes de carácter social, comenzamos a articular el Estado. Porque creo que la Reforma del Estado comenzó con la creación del Mides. Romper con los feudos , las chacras y trabajar todos juntos en función de promover el ejercicio del derecho de los ciudadanos.
Ahora soy la intendenta electa de Montevideo, esto no quiere decir que haya dejado de ser el resto de las cosas.
¿En algún momento imaginó estar en este lugar?
Muchas veces me lo plantearon a lo largo de los años. Con sinceridad, en algún momento me propusieron en el segundo período de Mariano (Arana) como primera suplenta.
El Partido Comunista del Uruguay (PCU) hizo un acuerdo con el Partido Socialista por el cual el primer suplente sería Ernesto de los Campos, por lo tanto no quedé como primera suplenta de Mariano, porque no tuve los votos del PCU.
Eran dos votos que faltaban y esos votos para que Ernesto fuera suplente eran los votos del PCU.
En la elección anterior surgió como candidato para la Intendencia Rosadilla, allí el PCU plantea mi candidatura. El Partido me preguntó que opinaba, la Intendencia realmente me apasiona.
La Intendencia tiene esa cercanía con la gente en absolutamente todo, porque la Intendencia es un almacén de ramos generales en grande.
Tenés desde el Teatro Solís, la policlínica, la recolección de residuos o la atención a las víctimas de la violencia doméstica.
En ese momento, cuando estaba en debate la candidatura a la Intendencia, aún no había surgido la posibilidad de que fuera Ricardo Erlich. En esa época el presidente electo Tabaré Vázquez, nos plantea a Marina Arismendi y a mí la posibilidad de encabezar el Plan de Emergencia.
Cuando Marina vino a la IMM para plantearme ese enorme desafío, fue cuando dije: este es el sueño del pibe. Lo que cualquier militante de izquierda podría haber soñado para transformar la vida de la gente.
Cuando en este período estuvo planteado el tema del Mides, el Partido debatió y cuando Mujica hace la propuesta para el Mides fue con nombre y apellido, plantearon el nombre de Ana Olivera.
En ese momento yo estaba convencida y creo que la mayoría de los compañeros del PCU también, de que el candidato a la IMM iba a ser Daniel Martínez.
Por lo tanto el PCU aceptó la propuesta del Mides y estuve trabajando en la transición. Empezamos a trabajar en diciembre de 2008 con la institucionalización flexible del Mides y después, cuando Tabaré planteo el armado de la transición, fui la responsable.
Trabajé ahí hasta que surgió el planteo de que no había manera de resolver la interna del FA con el tema de la candidatura a la IMM.
Un tema complejo, porque ahora con el «diario del lunes», son interesantes algunas evaluaciones que uno escucha.
Todos los sectores políticos estaban convencidos por diversos motivos de que tenía que haber una candidatura única.
Para algunos era un tema vinculado con que es un solo programa y por lo tanto debe ser un único candidato. Para otros era un tema de estrategia política en Montevideo, no se precisaba ir con más de un candidato.
Por lo tanto había unanimidad en torno a este tema, aunque no se llegaba a los números. A lo que exige el estatuto de 1993.
Lo digo porque hubo quien me dijo: Bueno, es una estructura de 1971 y eso no es así. Estuvimos dos años discutiendo el estatuto, porque antes el FA resolvía por consenso, nadie podía oponerse.
Cuando ganamos en 1989, uno de los temas que había producido la ida de la lista 99 y del Partido Demócrata Cristiano (PDC), estaba vinculado a la forma de resolución interna en el FA.
Estuvimos dos años discutiendo la manera de resolver en el FA y por primera vez se alcanza una representación en el máximo órgano de dirección después del Congreso, el Plenario Nacional donde el 50% de la representación es de la estructura de base del FA y el 50% de los sectores políticos.
Y simultáneamente con eso se establecen las mayorías para resolver. Las mayorías que se exigen para determinadas resoluciones son muy grandes.
Pero es la estructura que todos nos dimos.
Esto no quiere decir que no haya que debatir la mejor forma de funcionamiento del FA. Las estructuras no resuelven los problemas políticos pero a veces facilitan la incorporación y el ejercicio de la democracia en la interna de nuestra organización política.
Cuando no se consigue esa mayoría tan grande que se necesita para hacer un candidato, es que aparece la posibilidad de mi candidatura.
Allí me plantean lo que algunas coordinadoras habían propuesto, sobre la necesidad de buscar una tercera opción si se trancaba esto.
Los compañeros del PCU tenían una definición planteada, respaldar la candidatura de Daniel Martínez y Ana Olivera no competiría ni con Carlos Varela, ni con Daniel Martínez. Era una opción por fuera en caso de no llegar a un acuerdo. Y eso fue lo que sucedió.
Incluso, fui a conversar con el PCU y el presidente electo Mujica para conocer su opinión y en ambos casos se me planteó que la definición final la tenía yo. Lo digo porque alguien me dijo que no tuve más remedio que aceptar.
Sin embargo, mi amiga Marina Arismendi, siempre dice que en la vida uno opta y elige. Nadie te pone un revólver en el pecho para tomar determinadas decisiones y dije que sí, porque entre otras cosas la IMM es un extraordinario lugar para trabajar.
Y es un desafío también…
Sí, tiene otro componente que me gusta, un aspecto de la Intendencia que nunca dejé de seguir: el proceso de participación y descentralización.
Una apuesta que hace 20 años le propusimos a la ciudadanía, que cada tanto había que zamarrearla porque corría peligro de resecamiento.
Desde hace 20 años que nos planteamos la posibilidad de que hubiera gobiernos locales electivos. El proceso de descentralización no podía depender nunca de la voluntad de los intendentes.
Hace años que escuchamos que hay que modificar la ley orgánica municipal y esta no se ha modificado. Dándole atribuciones a los gobiernos departamentales y muchos esperamos porque en la reforma constitucional de 1996 así lo habilitaba que se tomara una decisión en el Parlamento respecto al tema de la electividad de los gobiernos locales.
Porque si no, los gobiernos locales quedaban en manos de los gobiernos departamentales de instalarlos o no.
La Ley prevé la existencia de un tercer nivel de gobierno, este tiene que tener un presupuesto y de dónde sale el mismo.
O sea, sale del gobierno departamental y de un fondo especial del gobierno n
acional, además de que puede obtener recursos de la cooperación internacional.
Establece su competencia sobre los temas de carácter local y dice que el gobierno departamental tendrá que ir transfiriendo paulatinamente este tipo de competencias.
Me parece que esta es una de las cosas más importantes que tiene el próximo gobierno departamental.
Es un desafío a nivel nacional, pero Montevideo tiene una particularidad, no tiene localidades.
Y no estamos inventando nada, el tercer nivel de gobierno en las ciudades capitales del mundo hace años que existen.
Es cierto que no es lo mismo tener un gobierno local como el consejo local del Chuy que tiene identidad propia, que construir una identidad en una ciudad capital. Seguramente será uno de los desafíos que tengamos.
¿No son pocos Municipios para la cantidad de habitantes de Montevideo?
Algunas alcaldías tienen una densidad de población muy grande y otra menor. Pero tendremos un tercer nivel de gobierno que tendrá recursos, que podrá resolver los temas más cotidianos de la vida de la gente y obligatoriamente tendrá que consultar y rendir cuentas ante la ciudadanía.
Hay un montón de cosas que hacen a un proceso de profundización democrática. Creo que es empezar a concretar mucho más de cerca lo que hace 20 años nos habíamos propuesto y que decíamos: algún día los gobiernos locales van a ser electivos. Además creo que todos debemos asumir la cuota-parte de la responsabilidad, ¿por qué un tema que estuvo más de tres años en la agenda política no fue parte de la agenda de la sociedad?.
La gente desconoce lo que le puede aportar la descentralización en el día a día
La gente lo desconocía a la hora de votar, no estoy responsabilizando a la población, estoy responsabilizándome como integrante de un sector político, del FA. No fuimos capaces de instalar el debate en la sociedad.
Creo que cada uno deberá dar su respuesta, porque este tema estuvo tres años en la agenda política y no hubo grandes debates en la televisión sobre la Ley de Descentralización.
Ricardo Ehrlich mandó en diciembre de 2008 el proyecto de decreto a la Junta Departamental para crear los Municipios.
La Junta promovió debates masivos. Pero un tema que va a generar esta movilización tiene que ser de toda la sociedad.
¿Cómo voy a acusar a la ciudadanía?, uno aspira a que la ciudadanía esté ávida de informarse, pero no es eso lo que está pasando.
Muchas veces existe sobresaturación de información o ante tanta oferta informativa se busca lo que a uno le interesa, se concentra en determinada área.
Es un tema que se promovió desde el gobierno nacional. Temas que fueron parte del debate de la fuerza política durante años.
No puedo acusar a la ciudadanía, porque la gente en la calle me preguntaba sobre el tema. Incluso me habían aconsejado en la campaña que no empezara con este tema porque es «chino». Les dije que justamente por eso había que hablarlo.
Ahora el trabajo se duplica porque hay que trabajar denodadamente para la legitimación en la ciudadanía.
Uno de los alcaldes nos decía que dentro de cinco años la situación será diferente, porque la ciudadanía va a conocer el trabajo de los Municipios.
Vamos a trabajar para eso
Además los Centros Comunales no sirvieron como verdadera descentralización, porque los problemas siguen resolviéndose en la IMM
La mayor parte de los problemas se resuelven centralmente. Hubo áreas que estuvieron descentralizadas durante diez años y que en este período que está culminando, se volvieron a centralizar.
Por eso digo que es muy bueno que esté definido por decreto, cuáles son las áreas que deben estar bajo la competencia de los Municipios.
En este sentido estamos trabajando en la etapa de transición para ver cómo esos primeros temas que el propio decreto de la Junta Departamental establece como temas muy cercanos a la vida de la gente tengan una respuesta rápida.
¿Se van a redistribuir los recursos humanos?
Sí, y también una redistribución de recursos económicos en estos primeros seis meses, mientras no haya un presupuesto votado por la Junta Departamental para los Municipios.
De manera que puedan disponer de recursos y que haya alguien que los articule a medida que vayan precisando.
En el correr de estos meses van a tener que elaborar un presupuesto, luego tendrán uno votado por la Junta y podrán tomar decisiones sobre el gasto.
Durante estos seis meses la decisión va a estar determinada por la voluntad política. Después van a ser ordenadores del gasto y van a definir sobre los gastos en función del presupuesto acordado.
Volviendo a la Intendencia en sí, después de 20 años de desgaste de la gestión, ¿sería viable realizar una auditoría económica sobre la IMM?
La IMM primero que nada tiene una auditoría permanentemente instalada. Tiene el Tribunal de Cuentas en el edificio como lo tienen todos los organismos públicos. Y un organismo de contralor como es la Junta Departamental, porque ese es uno de sus roles fundamentales.
Además se creó, a iniciativa del propio ejecutivo, la figura del defensor del vecino. Es decir que desde la propia Intendencia se han generado instancias de control.
Algunos son mecanismos de carácter nacional que ya existen y hay otros desde la propia Intendencia.
Cuando asumamos el cargo se hará una Rendición de Cuentas, como se hace cada vez que se asume. Además existe una ley de transparencia que hay que cumplir como cualquier organismo.
Por lo tanto, esa Rendición de Cuentas tiene que estar colgada en la página web, tiene que ser amigable, para que la gente pueda leerla.
Digo esto porque la ley de transparencia también fue promovida por el gobierno del Frente Amplio. Eso no quiere decir que te vacune contra algún problema.
O sea, de hecho por lo que tengo entendido a nivel del gobierno departamental cuando hubo dudas se viabilizaron las comisiones investigadoras, como en el caso del Hotel Carrasco. Es la propia IMM la que realizó la investigación.
Mecanismos existen y dan garantías a la ciudadanía porque no son únicos. Hay muchos mecanismos de contralor hacia la gestión pública.
En un organismo público, salvo que por algún motivo se declare que algo es secreto, la ciudadanía tiene que tener acceso a la información.
¿Cómo van a involucrar a los funcionarios en la gestión de la IMM?
Está en la propuesta programática del FA. El programa se votó el día que no se llegó al consenso en las candidaturas de Daniel Martínez y Carlos Varela, en líneas generales.
No es por casualidad que el programa dedica mucho tiempo a discutir este tema en la departamental del FA. El relacionamiento del gobierno con los trabajadores, con el sindicato y con la fuerza política.
Es imprescindible lograr que el conjunto de los funcionarios conozca los objetivos de la institución.
Habiendo ganado las elecciones departamentales, ya no es más el programa del FA. Ahora es del gobierno y por lo tanto es responsabilidad de la intendenta electa y del equipo que la intendenta nombre para cumplir con ese programa.
Se requiere del gobierno departamental, de los ciudadanos y de los trabajadores para llevar adelante el programa de gobierno.
Por lo tanto, uno de los objetivos es el involucramiento de los funcionarios, en lo que los ciudadanos votaron para este período.
Tienen que saberlo, ser parte de las metas, parte de la solución en el cómo. Porque hay un saber de los funcionarios que tienen que aportar.
Creo que es vital involucrar en los objetivos a los funcionarios.
Hay que trabajar con el sindicato en todo lo que t
iene que ver con las reivindicaciones de los trabajadores y en las condiciones de trabajo que es el rol del sindicato.
En ese sentido aspiramos a desarrollar en ambos casos el mejor relacionamiento. Con los trabajadores tiene que estar encabezado por quienes integren el equipo municipal, desde todo punto de vista.
Y veremos cuál es la instancia que mantiene el diálogo en representación del intendente con el sindicato de los trabajadores. De hecho el 3 de junio tenemos una reunión con Adeom.
¿Existe la posibilidad de la participación de la oposición política en el gabinete de la IMM?
No nos hemos planteado la participación de la oposición en el gabinete municipal. Sí creemos que hay temas que van a requerir el debate con todos los sectores políticos.
En la campaña lo planteamos, aspiramos a que se debata sobre la ley de capitalidad. Se ha hablado de los impuestos municipales en términos generales, más allá de la particularidad de la patente.
El trabajo que se presentó comparando los impuestos que se pagan en Montevideo con otras capitales del mundo, es algo que nos ayuda a plantear un tema importante como son los aportes del gobierno nacional a la capital.
Obviamente, que veníamos de 15 años de no recibir aportes y pasamos los últimos 5 años a tener aportes en el orden de los 20 millones de dólares anuales. Independientemente de eso, cuando se habla de lo que se paga en París o Madrid decimos que Francia y España tienen leyes de capitalidad. Tiene que ver con el rol que cumplen las capitales: aspiramos a ser capital del Mercosur, centro logístico, puerto, centro del desarrollo productivo, un montón de cosas que se ejecutan gracias a aquellos ciudadanos que pagan los «gastos comunes» de este departamento.
Por lo tanto, la contribución inmobiliaria que más allá de todo lo que se ha dicho bajó, el 61% de los padrones paga menos de lo que pagaba hace cinco años.
En cuanto a las patentes de rodados esta es cara en Montevideo. Pero lo que recibe la IMM por esta patente es el 25% de los ingresos de la comuna.
Seguramente, si recuperaran los más de 100.000 autos empadronados fuera de Montevideo, podría ser más barata, aunque hay otros factores.
Sería una buena idea que existiera una ley de capitalidad que estableciera un aporte especial a Montevideo y cortar el círculo vicioso.
Nos permitiría que volvieran muchos montevideanos que no están pagando los «gastos comunes» de este departamento y hacen que otros paguen más caro.
Este es un tema que requiere un debate nacional y hace a los partidos políticos, para ver si tiene que haber o no una ley de capitalidad para Montevideo.
El futuro gabinete todavía no está definido, incluso algunos sectores del FA todavía no mandaron su propuesta de integración.
¿Cuáles son los primeros temas para atacar desde la IMM?
La instalación de los Municipios y el Plan de Impacto de Limpieza, si queremos ser capital turística y centro cultural.
El otro día estábamos conversando con quien compró el Hotel Cervantes, donde se plantea hacer el barrio literario en conjunto con otras instituciones vinculándose con el conglomerado turístico en una zona que está bastante deprimida.
Todas las transformaciones que se vienen van a ser fantásticas, pero no las vamos a disfrutar en una ciudad sucia.
Acá hay una responsabilidad donde la IMM tiene que dar el primer paso, tiene que ver con las normas de convivencia: el barrido y el tema de los clasificadores. También es muy importante la acción que llevan adelante los comerciantes. Hay una parte importante de los comercios que utilizan los contenedores, cuando tienen que llamar y pagar un servicio especial porque los contenedores son para los residuos domiciliarios. Alguien que produce mucha basura no puede esperar el mismo tratamiento que un vecino que produce una bolsita de residuos.
También vamos a llevar adelante una campaña de carácter educativo permanente, vinculada a la educación para mantener las medidas y queremos involucrar a la ciudadanía.
Hemos instalado también una comisión vinculada a los temas del transporte, donde tenemos que seguir avanzando.
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