FA veta a Lara para ocupar cargo
El gobierno ya tiene definido qué nombre de los 56 que vayan a proponer los partidos de la oposición para integrar los organismos públicos no tendrá cabida en ninguno de ellos.
El del ex senador blanco Julio Lara es el nombre que el oficialismo no quiere ver ni siquiera garabateado en la nómina de personas que está redactando por estas horas el Partido Nacional y que oficialmente presentará a fines de este mes al Poder Ejecutivo, para que eventualmente esas personas vayan a integrar los cargos públicos ofrecidos por el gobierno. Lo de «eventualmente» es porque la última palabra de los propuestos la tendrá el presidente José Mujica, quien definirá si se aceptan o se descartan. Hasta ahora el único nombre que no tendrá cabida en la estructura del Estado es el de Julio Lara, manejado en la interna del Partido Nacional para una de las dependencias públicas, según se pudo saber anoche desde este diario. El secretariado del Frente Amplio trasladó en los últimos días hacia las altas esferas del gobierno que Lara no es aceptable para los sectores de la izquierda como propuesta del nacionalismo y es el único hasta el momento que ha despertado esa férrea posición de negación. Julio Lara ejerció como senador hasta el pasado 15 de febrero pero no pudo conservar su escaño para la presente legislatura. Fue uno de los que más actuó y promovió juicios políticos contra el ex vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, instancias de las cuales, la mayoría de ellas, no tuvieron andamiento jurídico y fueron posteriormente archivadas.
La disputa de un sillón
En total son 56 los puestos a cubrir por dirigentes y técnicos de lo tres partidos de la oposición en empresas públicas, entes autónomos, servicios desconcentrados y unidades reguladoras. La nómina de candidatos no se ha terminado de escribir y nada está definido aún.
De los 56 lugares disponibles, 34 (o 33) serán ocupados por el Partido Nacional, 20 (o 19) por el Partido Colorado y 2 (o 3) para el Independiente, siempre según los resultados obtenidos en las últimas elecciones y si se aplica la regla de cociente decreciente. El número de lugares a repartirse podría alterarse en algo si se rigen en base a acuerdos políticos. Si bien las negociaciones entre fundamentalmente blancos y colorados han avanzado bastante, hay aún un lugar vacante que ha impedido sellar los acuerdos y cerrar las carpetas. Y es el que se deben repartir en la Ursea y en la Ursec. Para cada una de estas dos unidades reguladoras hay un lugar para la oposición y aún no se han puesto de acuerdos entre blancos y colorados quién va para cuál. La Ursea es, de las dos unidades, la más deseada y tanto unos como otros quieren que el sillón reservado para la oposición esté ocupado por alguien de su divisa. Pero la física es una de las ciencias exactas y donde cabe uno no caben dos. La Ursea es la Unidad Reguladora de Energía y Agua.
La Ursec es la que regula los Servicios de Comunicación. Hoy la Convención del Partido Colorado informará a los convencionales lo debatido hasta ayer viernes y se espera que este órgano partidario apruebe y avale la integración del partido en el gobierno de Mujica. No sería descabellado ver hoy que algún convencional proponga rechazar la participación del PC en el gobierno del Frente Amplio pero, como está planteada la correlación de fuerza y por todo lo ya hecho, apenas se escuche esa voz disonante en la magna sala de las asambleas, seguramente será acallada.
Compartí tu opinión con toda la comunidad