Agora republicano. Segundo seminario con el ministro Rosadilla y el director del Cudeg

"Una verdadera reforma del Estado no se logra en un período de gobierno"

El segundo seminario sobre la reforma del Estado, organizado por LA REPUBLICA y el Cudeg, tuvo lugar anoche en el anfiteatro «Ramón Trabal» del Ministerio de Defensa, en Avenida 8 de Octubre frente al liceo Nº 8. Instituto de enseñanza que Rosadilla asistió durante algún tiempo el e hizo referencia a ello en la presentación del seminario.

Rosadilla señaló que seguramente el 80% u 85% de los asistentes no conocían el anfiteatro donde se encontraban probablemente por primera vez, «que es propiedad de ustedes», agregó. «Es propiedad del Estado uruguayo, es administrado por el Ministerio de Defensa» y «debe estar al servicio de toda la nación», dijo el ministro. «Estamos buscando que la sociedad se apropie de este local y de muchas otras cosas que son de ella», subrayó Rosadilla, quien indicó que esto también es parte de la reforma del Estado.

«El Estado tiene que estar al servicio de sus ciudadanos, instituciones y de los medios de comunicación», dijo. También añadió que ese anfiteatro con 144 butacas, con aire acondicionado, donde se pueden exhibir películas, con un excelente nivel de confort, se está intentando que el liceo ubicado enfrente pueda también utilizarlo. «¿Qué sistema funciona en nuestra cabezas que creemos que esto es de alguien, de tal ministerio?», expresó Rosadilla. «Acá todos somos administradores pasajeros, por suerte, de los bienes del Estado que los pagamos todos nosotros», dijo el ministro.

A continuación el ingeniero y psicólogo Daniel Heugas, director del Cudeg, inició su disertación y advirtió que no se trataba «de una conferencia magistral, sino del aporte de alguien que hace muchos años está metido en el tema de la gestión.»

El Estado uruguayo se ve necesitado de cambios que deben ser interaccionados entre todos y para lo cual es necesario plantear una serie de dudas que generan el movimiento, dijo Heugas.

Refiriéndose al tiempo que se necesita para la reforma Heugas indicó: «Todo el mundo, de una u otra manera, directa o indirectamente, pide ayuda profesional a un psicólogo, no logra superar esa temática en una semana, en un mes, sino que lleva un tiempo muy largo para salir», reflexionó el director del Cudeg. «Para un cambio individual, el ser humano debe procesar un conjunto de cosas que en su interior no está del todo bien o cree que no está bien, necesita de un buen tiempo para poder salir y avanzar», dijo Heugas. A lo cual agregó que la reforma del Estado no será posible en un solo período de gobierno, sino que ella llevará al menos unos veinte años como mínimo. En la industria privada, lograr mejores rendimientos, según la experiencia de Heugas, lleva varios años. «Una empresa mediana, pequeña, no hace un proceso de cambio profundo en menos de al menos tres años de trabajo», señaló. Esto es propio de los seres humanos que están acostumbrados a hacer las cosas de una manera determinada, que parece que es la única manera de hacerlo, aunque hay otras maneras de hacer las cosas y de hacerlas bien, dijo.

El director del Cudeg destacó que en el área privada existe una improductividad de cerca de un 50%. «El 40% o el 50% de la riqueza de nuestro país se esfuma. Eso no le sirve ni a los empresarios ni a los trabajadores. Hay una dificultad individual para procesar los cambios, sabiendo incluso que se acude a profesionales por sentirse mal, para querer cambiar, pero eso cuesta», indicó Heugas.

El proceso de cambio cuesta incluso una vez que se ha hecho un diagnóstico es «¿cuál es la dificultad para procesar un cambio en 250 mil personas, que en última instancia forma el Estado uruguayo? y que si se lo multiplica por cuatro integrantes de las familias de esas personas que trabajan para el Estado uruguayo, se llega a un millón de seres humanos», señaló el director del Cudeg.

Corolario: la tarea es tremendamente compleja y hay que asumirlo con una gran humildad, más allá de fechas, porque la reforma del Estado abarca a más de la tercera parte del Uruguay, que van a estar afectados, positiva o negativamente por este cambio. Todos ellos van a estar pensando u opinando, de una u otra manera, donde algunas apoyarán el cambio y otras no.

«¿Es viable usar las herramientas de la gestión moderna que se aplican en el sector privado para el sector público?», se preguntó Heugas. «Y si es viable, ¿cuáles?», agregó.

El ingeniero señaló que no hay soluciones fáciles, que se lograrán avances pero también retrocesos. Una vez que se ponga el pie en el acelerador para arrancar con la reforma del Estado. La primera pregunta que surge es sobre el tipo de Estado que se quiere, cuya respuesta, señaló Heugas, no era para discutirla anoche, sino para que sea discutida entre todos los actores de la sociedad. También señaló que hay diferentes modelos de Estado, hay quienes desean un Estado pequeño pero efectivo, otros lo quieren más amplio y también efectivo, que redistribuya la riqueza. Para discutir sobre ello es necesaria la participación de los sindicatos, las cámaras empresariales, las instituciones políticas, sociales, las Fuerzas Armadas y cada una de las fuerzas vivas de nuestra sociedad.

«Reformar el Estado significa que el conjunto de las instituciones cumplan sus funciones con idoneidad y efectividad, contando, por supuesto, con los recursos necesarios», destacó Heugas.

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