Un gallego en la media hora previa
Hubo rostros bendecidos por un escurrimiento y gestos que mal disimularon el espíritu placentero, distendido de esos legisladores.
Hubo otros tensos, endurecidos, encarnados en el dolor, de miradas huidizas, e inquietud parecidísima a la epilepsia. ¡Claro! A los primeros el clásico, iniciado a esa hora, les importaba un porongo; los demás desfallecían por zambullirse en una pantalla.
El clima fue confuso, la sensación rara: tamborileo de dedos, alocadas caminatas al ambulatorio y uso patológico de celulares. Menos mal que el saco color huevo frito a medias que lució Martín Elgue (Partido Nacional) destelló cual salvavidas de ballenero japonés y logró una concentración de segundos.
Luis Puig (Frente Amplio) introdujo a Baltasar Garzón, el juez que tan mal la pasa en España. Lo aderezó con cuanto vínculo nacional, rioplatense y latinoamericano pudo; fue tan previsible que lo quemó el alud de una indiferencia glacial.
Carmelo Vidalín (Partido Nacional), con voz de payador de tapera, se preocupó por los discapacitados en la pobreza.
Pablo Abdala (Partido Nacional) recordó el trigésimo aniversario del fallecimiento de Mario Heber; fue apologético.
Graciela Mattiauda (Partido Colorado) se condolió de los habitantes de Empalme Olmos; a sólo seis kilómetros de allí se instalará una gran usina de residuos; con finísima ironía y sin nombrarlo dijo que un blanco (¡), candidato a intendente, propuso bonificar los tributos de esos contribuyentes y Carámbula casi se cae de culo.
Oscar Groba (Frente Amplio), echando flor y truco de mano, recordó las muertes de Michelini y Gutiérrez Ruiz, levantó la voz y reclamó la anulación de la Ley de Caducidad.
Finalmente, Verónica Alonso (Partido Nacional) denunció que quinientos trabajadores perderán sus empleos, pese a pertenecer a una industria nacional exportadora y exitosa; la Intendencia de Montevideo le expropió, para el inacabable traslado del Mercado Modelo, una parte tan grande de su predio que deberá cerrar. Sonó a chiste de Gila, pero es para llorar.
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