El gobierno busca dejarlos sin efecto. Sólo dejará vigentes aquellos que tengan significación comercial y turística

Guerra al "país de los feriados"

Hay noticias. Los trabajadores uruguayos van a tener que ir haciéndose a la idea de que la gran mayoría de los días en rojo del almanaque van a desaparecer y con ellos, la tradicional escapadita cuando se junta a un domingo transformándolo como por arte de magia en un fin de semana largo.

Desde las más encumbradas vértices del gobierno se están evaluando algunas medidas que tienen como único fin desterrar del almanaque la mayor cantidad de días feriados, tanto los no laborables como los laborables aunque para estos últimos únicamente son leídos en el sector público como días libres y sin discusión de por medio.

Uruguay es uno de los países de todo el mundo que tiene más feriados al año. Cuenta a razón de uno por mes, cuando no alguno más.

Fue cuando la dictadura que se instaló aquella modalidad de días feriados que eran pasibles de ser trasladados hacia los fines de semana e implantó el actual régimen. Esta inconsulta modalidad libertaria que estampó el decreto ley 14.977 y que por otra parte los gobiernos democráticos que sucedieron lo mantuvieron y defendieron para más tarde institucionalizarlos con una ingeniería cronológica muy llamativa, será lo primero que la actual administración removerá y dejará sin efecto.

La medida de la dictadura estableció feriados nacionales de carácter tradicional las siguientes fechas: 1° de enero, 6 de enero, el lunes y martes de la Semana de Carnaval; la sexta semana siguiente a la de Carnaval, denominada Semana de Turismo, el 1º de mayo, 2 de Noviembre y 25 de diciembre y de exaltación y conmemoración patriótica los días 19 de Abril, 18 de Mayo, 19 de Junio, 18 de Julio, 25 de Agosto y 12 de Octubre.

En la época del Consejo Nacional de Administración, el 23 de octubre de 1919, fueron designados los feriados pemanentes, quedando subsistentes los correspondientes a la «Jura de la Constitución» (18 de Julio) y a la «Independencia Nacional» (25 de Agosto), junto con los siguientes: 1° de enero (Año Nuevo), 6 de enero (Día de los Niños), 28 de febrero (Grito de Asencio), 19 de abril (Día de los Treinta y Tres), 1º de mayo (Día de los Trabajadores), 2 de Mayo (Día de España), 18 de mayo (Batalla de Las Piedras), 25 de mayo (Día de América), 19 de junio (Día de Artigas), 4 de julio (Día de la Democracia), 14 de julio (Día de la Humanidad), 20 de setiembre (Día de Italia), 21 de setiembre (Cabildo Abierto), 12 de octubre (Día de la Raza), 8 de diciembre (Día de las Playas) y 25 de diciembre (Fiesta de la Familia).

Obviamente, la mayoría de ellos ya no se festejan y caducaron como así también la denominación alejada de todo contenido religioso.

Luego sobrevinieron los traslados de las fechas conmemorativas. Si el feriado caía justo en un día sábado, domingo o lunes, se conmemora en la misma fecha y no hay discusión. Ahora, si cae martes o miércoles se corren los casilleros y se conmemora el lunes anterior al mismo onomástico.

Pero si cae jueves o viernes se conmemora el lunes siguiente.

El ejemplo más cercano es el que ya tenemos encima: el martes 18 de mayo, fecha en que se conmemora la Batalla de Las Piedras, retrocede un casillero y pasa a ser recordada, sin clemencia para los vencidos, el lunes 17. Sin embargo el martes en la ciudad de Las Piedras habrá un desfile oficial y será feriado también.

La discusión sobre la eliminación de los feriados recién empieza y no hace falta ser un sabio para predecir que vendrá acompañada de un largo debate entre las partes involucradas. Pasará todo lo contrario a lo ocurrido apenas hace un par de años atrás cuando no hubo voces altisonantes en el momento en que el entonces presidente Tabaré Vázquez dispuso eliminar todo acto oficial de las fechas, valga la redundancia, oficiales.

La pasada administración desterró de un plumazo todas las celebraciones gubernamentales y públicas del calendario y apenas se escucharon voces de menor cuantía acusando al gobierno de pretender borrar de la memoria colectiva las gestas patrias. Pero entonces, con aquella medida quedaron sin efecto las pompas oficiales de todo el año y no los feriados que, al fin y al cabo, es lo que más les importa a aquellos que ahora empiezan a ver con preocupación su inminente eliminación del calendario.

El ex presidente Vázquez quiso resumir todas las celebraciones en una: el día de nacimiento del general José Artigas, «el primer oriental». A esa fecha incluso se le había anexado un perfil más contemporáneo y se le llamó el «día del nunca más».

Hace dos años que rige esa modalidad. En la primera de las celebraciones concurrió todo el gabinete ministerial y hasta líderes de la oposición. Uno de ellos fue el entonces dirigente Pedro Bordaberry que se estrechó en un abrazo con el presidente Vázquez.

José Mujica, entonces ministro de Ganadería, cuando un periodista le consultó en aquella gélida tarde invernal del 19 de junio sobre la fecha del «nunca más» respondió como un Mujica auténtico: «¿nunca más?…¡nunca más vengo a chupar frío acá!».

Al otro año la concurrencia disminuyó notoriamente. Para la que se aproxima el 19 de junio el gobierno aún no ha dispuesto nada.

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