"A punta de revólver"

Denuncian conflictiva situación en Diamantis

Dirigentes gremiales de la construcción relataron ante el Parlamento la conflictiva situación laboral que atraviesa la obra del complejo Diamantis Plaza del Buceo y denunciaron que, cuando han intentado organizarse sindicalmente, la empresa los ha «corrido a punta de revólver» de los centros de trabajo.

La Comisión de Legislación Laboral de la Cámara de Diputados, presidida por el frenteamplista Luis Puig, recibió a una delegación de trabajadores del complejo de viviendas Diamantis Plaza, que se construye en el predio de ex Cristalerías del Uruguay, ubicado en la intersección de Rivera y Comercio, quienes denunciaron despidos, rotación permanente de trabajadores y el no reconocimiento de los derechos sindicales. Señalaron que pese a buscar el entendimiento a través de distintos ámbitos de negociación, la empresa «no tiene voluntad para ayudar a solucionar» los problemas.

La delegación estuvo integrada por Carlos Martín Barboza, Enrique González, Eduardo Daniel Rodríguez, Faustino Ellecer Rodríguez, Oscar Donato Monzón y Jorge Fabián Benítez, junto con el delegado del Sunca Gabriel Nánchez.

Los trabajadores responsabilizaron de las irregularidades y de la complicada relación laboral a la firma Madobul SA y a los empresarios Leonardi y Antonio Novino. El dirigente Oscar Monzón dijo que «estas personas no sólo son empresarios de la construcción, sino grandes inversionistas en el país, pues son dueños de varios edificios, hoteles, cinco locales de Abitab y creo que también tienen un Macromercado». Por su parte, el dirigente del sindicato de la construcción, Gabriel Nánchez, dijo que la obra debería ocupar actualmente a 600 obreros, pero tiene menos de 200.

Nánchez narró a los parlamentarios: «Si analizamos la historia de la empresa, notaremos que es complicada la represión que se ha vivido en los centros de trabajo. La historia que tenemos con esta firma es totalmente negativa. Los compañeros que han intentado organizarse han sido corridos de los centros de trabajo a punta de revólver y acá no estamos exagerando en nada». Agregó que «la historia más reciente de esta firma fue la Torre Imperial en Maldonado, la última. Sabemos que en Maldonado desde 1993 hasta hace poco no había sindicatos. En el primer año, entre el Sunca, la Intendencia, el BPS, el Banco de Seguros y la Inspección General del Trabajo, bajamos la informalidad al 60%». «Nosotros, como gremio, tenemos una historia negativa con esta empresa. Recientemente, cuando se echó a los delegados de seguridad, paramos dos meses, fuimos al ámbito de negociación y un juez laboral dictaminó retomar al compañero», relató Nánchez.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje