Preconflicto. El sindicato de los clasificadores reclamó atención sobre la precaria situación en la Usina Nº 5

"Queremos discutir de qué vamos a vivir"

Los trabajadores exigieron rápidas soluciones para su precaria situación. «Hay quince mil familias viviendo de la basura. ¿Qué pasará con ellas si privatizan la usina?», se preguntaron.

La asamblea dio comienzo un poco después de las nueve de la mañana y reunió a los distintos trabajadores de los cantones de la ciudad en la puerta de entrada de uno de los vertederos municipales más importantes de Montevideo, adonde llegan toneladas de residuos de Montevideo y Canelones. Se habló del proyecto sobre gestión integral de residuos urbanos sólidos y se definió declararse en preconflicto, en contra de la privatización y la quita de carros, como lo habían venido anunciando.

Esos fueron básicamente los reclamos de los clasificadores, que ahora esperan los resultados del domingo para analizar los pasos a seguir con la nueva administración departamental.

Es que la Ucrus observa que en el gobierno municipal que cesa no ha habido un buen relacionamiento con los clasificadores y lo definen como «un proceso de enfrentamiento» constante. «Han designado a personas para tratar el tema y lo que han hecho es perseguir al clasificador, adoptando distintas medidas que perjudican al clasificador». Esa es parte de la crítica que la Ucrus le realiza a la administración del ex intendente Ricardo Ehrlich.

El vocero de Ucrus, Jesús Scopini, dijo a LA REPUBLICA que el problema persiste desde hace diez años. «Todos los organismos que trabajan en esto lo saben, ahora queremos soluciones», manifestó.

«Se habla de sacar los clasificadores de la calle, pero no se les da soluciones. Se habla de cooperativas pero no hay presupuestos. Por eso nosotros queremos discutir de qué vamos a vivir. Hay quince mil familias que viven de la basura. Nosotros nos preguntamos qué pasará con esas familias si se privatizan las usinas, qué soluciones hay para nosotros los clasificadores», cuestionó.

Scopini defendió la fuente laboral de los clasificadores de la ciudad expresando que ellos no sólo recuperan materia prima para la producción sino que realizan «un trabajo totalmente ecológico que le sirve a toda la sociedad». Pero insistió en que el tema de la basura debe ser discutido entre todos las instituciones gubernamentales, los vecinos, los clasificadores, y que el problema «no es solamente la bolsita que vos sacás a la calle, es más complicado que eso», afirmó.

«Estamos reivindicando una forma de trabajo que tiene que ver con la labor de desclasificación y tenemos un plan para presentarle a la sociedad que ya fue discutido con la comisión de salud del PIT-CNT y con Adeom. Hace diez años que tenemos nuestro programa. Sería bueno que en el Consejo de Ministros se discutiera el plan integral de residuos urbanos y que se dijera cuál es el planteo de Ucrus antes de decir que en una asamblea puede haber represión o tildarnos de piqueteros, cuando la paralización la deciden los trabajadores pero no es esa la situación, ni el momento», aclaró a este matutino Scopini.

Con respecto a la posibilidad de interrumpir la circulación vehicular en el predio de la Usina 5, el integrante de la Unión de Clasificadores aclaró la postura de los clasificadores y señaló que si bien es un sindicato pequeño y que las reivindicaciones las realizarán como el resto de los trabajadores, puede decidir ocupar su fuente de trabajo o realizar una movilización callejera.

 

Falta educación

La Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos tiene definido desde sus comienzos un plan de Gestión Integral de Residuos que a grandes rasgos plantea la clasificación de la basura «en la casa del vecino, en el galpón de la fábrica, en donde sea, en origen», y que luego «se traslade sin volverla a mezclar (colecta selectiva) y que culmine en grandes plantas de clasificación, a introducir gradualmente en la sociedad». De esa manera los clasificadores observan que sería una buena forma de obtener circuitos limpios y se estaría dignificando su trabajo, que trata de rescatar de la basura materia prima reutilizable.

Walter Rodríguez, otro integrante de Ucrus, analizó la falta de educación que existe en la población a nivel general sobre la tarea del clasificador y separó la tarea del rol del hurgador, que muchas veces se confunde en la sociedad.

«La tarea de clasificar requiere de discusión y educación con la población, por eso ha fracasado muchas veces.

Es necesario separar los elementos secos de los orgánicos y ponerlos en los distintos contenedores como está establecido, el naranja y el verde; en algún momento fue la bolsa naranja, que no funcionó. ¿Por qué? Porque mucha gente no conocía la razón de su instrumentación», expresó a LA REPUBLICA.

 

DESDE 2001

El sindicato de los clasificadores fue fundado en 2001, en la zona Noroeste del departamento de Montevideo, en Aparicio Saravia, Cementerio del Norte, La Teja, Cerro y Casabó. Tras un tiempo de ausencia cobró vida a partir de 2004 ante el conflicto en la cantera de Felipe Cardoso, Usina de disposición final de residuos. Ese año Ucrus «triunfó» impidiendo la privatización del vertedero y firmó su primer convenio con la Intendencia Municipal de Montevideo.

Hoy vuelve a estar sobre la agenda pública la problemática de los clasificadores ante la posibilidad de que la comuna privatice la Usina Nº 5. Allí funcionan tres cooperativas de

Clasificadores: Cofeca, La Bombonera y Juan Cacharpa.

Según los datos que se desprenden del último censo oficial, realizado en 2008, unas 800 toneladas de basura domiciliaria son procesadas diariamente en la capital uruguaya por unas 5.000 familias, pero desde Ucrus se estima que son unas 15 mil familias en total las que trabajan todos los días con la basura.

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