Tractebel. Propuesta a largo y corto plazo incluye participación en central térmica a carbón en el sur de Brasil

UTE recibió el interés de privado para adquirir en Brasil energía más barata

La administración frenteamplista ha logrado concretar una doble necesidad que debilitaba y exponía peligrosamente el sistema energético nacional con la puesta en marcha de la interconexión de 500 MW de energía con Brasil: Uruguay refuerza sensiblemente el respaldo energético (para un consumo que en su pico no alcanza a los 2.000 MW), comienza a equilibrar su relacionamiento de intercambio con nuestros dos vecinos y, no menos importante, se da un importante paso en la integración regional energética.

El acuerdo político existe y el financiamiento para las obras de infraestructura necesarias también (tendido de redes exclusivas en Brasil, tendido en Uruguay ­unos 500 km­, Planta Conversora de potencia en Cerro Largo).

El otro soporte de esta propuesta es el no menos importante acuerdo para sentar las bases para contar con un precio adecuado de la energía. Ahí está el punto a definirse en los próximos meses.

Ha sido un problema histórico el alto precio de la compra de energía en el mercado spot brasilero, que ha llegado hasta los 450 dólares el MW. UTE ha sido quien ha llevado adelante las negociaciones con el fin de encontrar un mecanismo que nos permita acceder a precios lógicos. No se trata de un tema de fácil resolución habida cuenta que Brasil exporta la energía sobrante proveniente del mercado spot que, en general es la más cara ya que cuenta con un sobrecargo que supera con creces el precio de la energía en el mercado interno norteño.

Mientras el intercambio con Argentina a veces es muy simple y barato ya que proviene de Salto Grande (aunque no siempre es así) recién ahora se comenzará a explorar un sistema acordado entre UTE y Eletrobras (la estatal brasilera) para recibir energía a precios que no signifiquen una erogación desproporcionada para la empresa uruguaya. Este mecanismo que aún no ha sido explicitado a la opinión pública será testeado con la pequeña interconexión que tenemos hoy con Brasil en Rivera-Santa Ana do Livramento.

Esta experiencia permitirá ir dilucidando al ente, no solamente el mecanismo de fijar el precio sino también si se inclina por un contrato de energía firme a largo plazo u opta por recurrir al mercado spot cuando necesite energía pero, con algunas condicionantes que impidan precios abusivos.

Hasta ahora, se podría señalar que en UTE se inclinan más por esta segunda variante que por la primera aunque, claro está, las diferencias en el precio del MW serán las que definirán el sistema más allá de la opinión técnica a nivel gerencial.

El ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman, ratificó a LA REPUBLICA que «todas las opciones están abiertas hoy en día», refiriéndose a un contrato firme, al apelar al mercado spot e incluso a acordar con alguna central ya funcionando o, por el contrario, acordar contar con una central que básicamente produzca energía para nuestro país. Como los trabajos de tendido de redes están en su etapa inicial, aún hay tiempo para estudiar el menú, pero tampoco puede dejarse pasar mucho tiempo.

 

Propuesta en el escritorio

Al respecto ya existe una propuesta muy concreta a nuestro país por parte de Tractebel, integrante del Grupo Suez de capitales franceses, el mayor proveedor privado de Brasil.

Este proyecto presentado al ex ministro del ramo Daniel Martínez, surgió a raíz del Acuerdo de Interconexión Eléctrica firmado entre los presidentes Vázquez y Lula en 2006.

La empresa posee en Seival, Río Grande del Sur, reservas comprobadas de carbón por 360 millones de toneladas y propone levantar una central que generará unos 350 MW hora, que en una primera instancia no significará erogación alguna para el país y se podría contar con su producción en 36 meses.

Al mismo tiempo, si Uruguay firma un contrato de este tipo, a los 30 años podrá tener la propiedad de la central. Por otro lado, la empresa se compromete, mientras tanto, a proveer de energía a nuestro país a un precio conveniente mientras se construye la usina.

Esta «generosa» oferta parte precisamente de los 360 millones de toneladas de carbón propiedad de Tractebel que, por sus características geológicas (alta concentración de agua y ceniza) no pueden valorizarse como un comoditie, abaratando sensiblemente su precio.

Es en estas condiciones que la empresa adelanta que el costo de su producción es previsible al depender de una sola variante, el IPC en Brasil

Tractebel no realiza su oferta por generosidad, sino que el carbón del sur de Brasil «no posee características geológicas que permitan su tratamiento como commoditie debido a la alta concentración de ceniza y agua que convierten inviable su transporte», según voceros de la empresa. Estas características del carbón condicionan su precio que está muy lejos del que rige en el mercado internacional «lo que nos permite trabajar con un costo perfectamente previsible en el tiempo», agregaron.

Un plus de este proyecto es que la planta, si bien cercana a la frontera uruguaya, estará en Brasil y, según los proponentes, contará con «la última palabra en tecnologías de quema limpia de carbón, que garantiza índices de emisiones y reducción de partículas inferiores a cualquier norma ambiental vigente en el mundo» lo cual evita posibles discusiones ambientales en nuestro país.

Tractebel estima que la inversión relativa a la infraestructura de preservación ambiental será en el entorno del 30% del total del costo de inversión de la usina.

Paralelamente, este tipo de proceso de producción requiere la utilización de piedra caliza en la quema del carbón, por lo que la empresa ha iniciado conversaciones con Ancap a los efectos de recurrir a materia prima uruguaya por su alto nivel de calidad.

La planta proyectada por Tractebel ya cuenta con permisos y autorizaciones primarios por parte de las autoridades ambientales brasileñas.

Uruguay recibiría alrededor de 300MW hora y la usina se podría construir en 36 meses a partir del contrato. Adicionalmente propone que al finalizar el contrato de suministro (mínimo 20 años) la planta entera puede pasar a propiedad de UTE «por un valor contable residual».

Por su parte, conociendo Tractebel las necesidades energéticas del país, «puso a disposición de UTE su parque térmico para intercambios de energía (en la calidad de interrumpible) a un costo adecuado pero siempre en el marco del proyecto mayor de suministro permanente» señalaron desde la empresa.

La reunión de la semana pasada entre autoridades energéticas de ambos países está vinculada a esta y otras propuestas y a las necesidades de nuestro país que necesita reforzar su interconexión con Brasil y definir si la misma funcionará con contratos temporales,interrumplibles, o con contratos de suministro permanente. Si bien el gobierno de Brasil no interfiere en negociaciones con los privados sí participa en el proceso, en la medida que este tipo de negocio amerita, en primera instancia, un relacionamiento de gobierno a gobierno para concretar y regular la transferencia de energía binacional. Las conversaciones que probablemente continúen en 15 días en Brasilia, contemplan llegar a acuerdos tanto para apelar al sistema de energía interrumpible como a la permanente, e incluso al tendido de redes en Brasil, pero desde el punto de vista de las legislaciones y regulaciones en el sector energético de ambos países, sin tener en cuenta la existencia de propuestas de privados (hay dos por lo menos).

El proyecto Tractebel parece encajar en la propuesta que el presidente Lula realizara el pasado 10 de marzo al presidente Vázquez en ocasión de su visita a Brasilia, «asimismo manifestó (Lula) su intención de construir una nueva central eléctrica en Río Grande del Sur para efectivizar la conexión con Uruguay en San Carlos», según consignó la página web de Presidencia de la República.

Hasta el momento se aprobó por parte del legislativo el Acuerdo Marco de Interconexión Energética entre nuestro país y Br
asil, firmado por ambos presidentes el 16 de marzo de 2006.

En julio de ese mismo año, los ministerios de Industria y Energía de ambos países suscribieron un Memorando de Entendimiento que contemplaba el compromiso de construir «una interconexión de gran porte» y su utilización «para suministro firme» de energía que «estará condicionada a la existencia de contrato firme de acuerdo con la legislación de cada parte».

En diciembre de 2008 se acordó instrumentar una propuesta de previsibilidad de precio de energía interrumpible (spot) y Brasil propuso que para ello UTE apelara al mecanismo de subasta en Brasil con el objetivo de establecer techo a las ofertas, así como los correspondientes criterios de ajuste de dichos valores.

Para un contrato firme, Brasil planteó las bases que «deberán ser analizadas y ajustadas de acuerdo al tipo de contrato», entre otras sugerencias de solución jurídica para brindar seguridad tributaria al proyecto de interconexión.

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