"Acá no va a haber Reforma del Estado, sino hay antes una reforma cultural"
El director del multimedio plural, enfatizó que estos cambios deben llevar «a la eficiencia y la solidaridad estatal, para que redunde en beneficio de un Uruguay Productivo». No obstante, advirtió que previamente a esta Reforma debe producirse en la sociedad una revolución cultural. He aquí la intervención del doctor Fasano Mertens:
«Ciudadanos de la sociedad civil y de la sociedad política, bienvenidos a este Agora republicano. Como ustedes saben, hoy cumplimos 22 años. Ya está lejano aquel 3 de mayo de 1988 en el cual tuvimos la suerte de que 5 años después, las Naciones Unidas declararan al 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Nacimos con esa suerte, y es un sino al que queremos estar muy pegados. No se nos ocurrió mejor idea para celebrar los 22 años del diario plural, que convocar este Agora Republicano sobre la Reforma del Estado.
Reforma del Estado que al decir del Presidente de la República en su acto de asunción, evocando a lo que había dicho el Dr. Tabaré Vázquez, es la madre de todas las reformas, y que no debíamos hacer esperar a nuestra madre, que era urgente convocarla. También dijo en ese acto de asunción, que esta Reforma no es contra los funcionarios públicos sino con los funcionarios públicos. Aunque también dijo «no me hago el distraído, y sé que el 90% de la eficacia del Estado está dependiendo de la eficacia de los funcionarios públicos.
En este Agora sobre Reforma del Estado, el que creemos que es un tema que va a signar este quinquenio, de este gobierno progresista, hicimos para llevarlo a cabo, un acuerdo con el Cudeg, Centro Uruguayo de Gestión, que dirige el Ing. Daniel Heugas. Aquí presente, y que hoy va a ser el moderador de este Agora. Hicimos un acuerdo para celebrar 22 seminarios sobre el Uruguay Productivo y Solidario, y su eje central, es la Reforma del Estado. 22 seminarios que van a ir desde este mayo a mayo de 2011. Un seminario por cada año que cumplió el diario La República.
Queremos por otra parte invitarlos al primero de estos seminarios, que va a ser el 17 de mayo. Que va a estar dirigido por el Ing. Daniel Heugas. Que es sobre «Herramientas de la Gestión Moderna aplicadas a la Reforma del Estado». Y ahí se va a tratar: qué Reforma queremos; qué estrategia seguiremos; ¿es viable usar las herramientas de la gestión moderna, usadas en el ámbito privado, en la Reforma del Estado?; ¿cuáles serían estas herramientas?.
Esto es el 17 de mayo, en la sede del Ministerio de Defensa, en la Dirección de Relaciones Humanas Internacionales, que se ofrecieron a llevarlas a cabo ahí.
Antes de dejar abierto este Agora, quiero dejar sembrada una simple reflexión, que es la que, por lo menos a nosotros, al diario LA REPUBLICA, nos va a llevar en el curso de estos 22 seminarios:
Para que este proyecto de Reforma del Estado llegue a buen puerto, es necesario primero, identificar a los aliados. ¿Con qué fuerzas contamos?. Eso es imprescindible. Todos dirán, bueno, contamos con la fuerza del pueblo uruguayo, que en su inmensa mayoría está de acuerdo con la Reforma del Estado. También contamos con la Central de Trabajadores, que hace pocas horas, el sábado 1º de mayo, ratificó su posición a favor de la Reforma del Estado, incluso, en una forma muy tajante y clara, al decir «no queremos como funciona este Estado. Queremos que se ponga la Reforma del Estado arriba de la mesa ya, y cuanto antes». En cuanto antes es claro, el presidente Mujica lo dijo en su asunción: no hagamos esperar más a nuestra madre, la Reforma del Estado. Haciendo uso de una idea del Dr. Tabaré Vázquez, que hablaba de la madre de todas las reformas.
Identificar a los aliados es esencial. Pero también tenemos que identificar a los adversarios. Tenemos que estar preparados para una gran resistencia al cambio entorno a la Reforma del Estado. Si uno pregunta a la gente cuál es el problema, enseguida se identifica a la burocracia. A los burócratas. Creo que no está ahí sólo el problema de la Reforma del Estado. Los burócratas y sus aliados son una parte del problema. Pero sin la burocracia no se va a poder conseguir esta Reforma del Estado. El burócrata no es sólo aquel burócrata medio siniestro que describía Mario Benedetti en su famosa novela, ni es también el gerente o los gerentes que se atornillan en sus sillones y que son reacios a todo cambio. También existe el burócrata que se transformó de funcionario público, en servidor público. Y también existen dirigentes de la burocracia, que ya ven que si no se da el salto cualitativo hacia la Reforma del Estado, el viento de la historia los va a dejar afuera. En esto la historia universal nos ha enseñado que no han sido pocas las reformas estatales que han sido encabezadas por los propios dirigentes de la burocracia estatal. Se podrá decir que es muy utópico eso, pero el camino lleva necesariamente hacia ello. Porque la burocracia, la burocracia estatal, el burócrata, las corporaciones burocráticas, también están inmersas en el seno del pueblo. Basta sólo mirar la cantidad: 255.000 funcionarios públicos. Es decir, 255.000 familias que viven directa o indirectamente de lo que aporta toda la población. Porque lo que mantiene el aparato estatal es la población del país, que es el único fin de servicio del Estado y sus servidores: servir a la población. Casi un millón de uruguayos vive de la burocracia estatal directa o indirectamente. Casi un tercio de nuestra población. Por lo tanto, hay hondas raíces en la burocracia vinculadas al pueblo. Y hay un gran temor de esa burocracia, porque siente como que está defendiendo a su propia familia.
Pero tengamos en cuenta claramente que no está el problema sólo en la burocracia. Existe una cultura de la mediocridad. Una cultura de la ley del menor esfuerzo, de la viveza criolla, del acomodo, de la cuña, del no te metás. Una cultura que es el burócrata que todos llevamos dentro. Ese pequeño burócrata, que muchas veces, cuando tenemos que poner una pequeña cuota de poder, surge con mucha fuerza. Por lo tanto, el tema no es solamente eliminar la burocracia. Al revés, hay que decirle a la burocracia que no hay temor, de que esa intermediación burocrática sea sustituida en el Estado. Hay que transformarla en eficiente y solidaria, al servicio de un Uruguay productivo y solidario. Y esa alianza de todos los sectores entorno a este tema, es la clave. Porque acá no va a haber Reforma del Estado si no hay antes una reforma cultural. Una verdadera revolución cultural, que haga posible esta Reforma del Estado. Es la idea central, la que nos ha motivado a este Agora. Y continuaremos con ella profundizándola, a través de los 22 seminarios. Es lo que quería decirles, muchas gracias por haber venido. Da comienzo el Agora Republicano».
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