Suárez Mason indagado por caso de desaparecidos uruguayos
El ex represor argentino Carlos Suárez Mason fue insultado y abucheado por militantes de organismos humanitarios, que impidieron su ingreso en el juzgado federal de la ciudad de La Plata (sur), donde debía declarar ayer, por supresión de identidad de una menor (hija de uruguayos) nacida en cautiverio en la última dictadura.
Al ser interceptado por integrantes de la agrupación Madres de Plaza de Mayo, la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos e HIJOS, Suárez Mason fue sacado del lugar por la Policía y alojado en la alcaldía de los tribunales platenses, sin haber declarado. Entre los manifestantes estaba Pablo Díaz, ex detenido-desaparecido en la dictadura, quien cuando repudiaba al represor recibió un bastonazo policial en la cabeza que le produjo una herida sangrante, reflejaron las cámaras de televisión.
Díaz fue uno de los estudiantes de la conocida ‘Noche de los Lápices’, cuando la noche del 16 de setiembre de 1976 fuerzas de seguridad de La Plata secuestraron de sus respectivos domicilios a ocho secundarios que habían reclamado un boleto escolar (precio más bajo para el transporte público). Todos menos Díaz siguen desaparecidos.
El ex comandante del Cuerpo del Ejército I, alias ‘Pajarito’, detenido con prisión domiciliaria desde 1999 por su responsabilidad en el plan sistemático de robos de bebés en la dictadura (1976-83), debía declarar ayer en la causa que investiga la supresión de identidad de una menor nacida en el cautiverio de su madre. Se trata de Carmen Sanz, nacida el 27 de diciembre de 1977 en el centro clandestino de detención conocido como «Pozo de Banfield», en esa localidad de la periferia sur de Buenos Aires, luego de que sus padres, dos ciudadanos uruguayos, fueran secuestrados por un «grupo de tareas». Por esta causa, fueron arrestados la semana pasada el médico policial Jorge Bergés y el represor (ex comisario) Miguel Etchecolatz.
Suárez Mason fue trasladado a tribunales por personal de la Policía Federal, acompañado por su abogado Jorge Appiani, socio en su buffet, del ex militar y letrado Jorge Olivera, quien estuvo detenido en Italia el año pasado, a pedido de la justicia francesa. Olivera es acusado por el secuestro y desaparición de Marie Anne Erize, una ciudadana franco-argentina, aunque luego fue liberado mediante un documento apócrifo.
Por su parte, Suárez Mason fue condenado en ausencia a prisión perpetua por los tribunales romanos en una causa por la desaparición de ciudadanos italianos en Argentina.
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