Mujica reclamó al gobierno que abandone el rifle contra la aftosa

Volver a la vacunación

Mujica habló con LA REPUBLICA sobre los problemas que enfrentan los productores de Artigas, la situación del país ante los brotes de fiebre aftosa en Argentina.

«La impresión es que si tuviéramos nuevos brotes aftósicos no encontrarían al país preparado. Tengo grandes preguntas. Por ejemplo, en una zona lechera como Colonia, con cuatro o cinco industrias importantes instaladas, ¿qué hacemos con el ganado lechero?, ¿lo sacrificamos?, ¿qué le pasa a la industria, quién paga? Lo mismo puede suceder en San José y Florida».

Por consiguiente, sostuvo, deben estudiarse varios factores críticos y encontrados, a la hora de tomar medidas.

El primero, que los animales del país, «con tantos años sin vacunar no tienen inmunidad, están regalados». Luego, si existen los recursos económicos para aplicar el rifle sanitario.

Por último, Uruguay logró el estatus de «libre de aftosa sin vacunación», lo que le permite acceder a mercados más caros. Una pregunta adicional hecha por el senador emepepista refiere a la diferencia eventual de precios alcanzada por la categorización: «¿ese plus se trasladó a los productores ganaderos, o quedó en los frigoríficos?»

La realidad de los países fronterizos (con 150 focos reconocidos en Argentina) también preocupa a Mujica, ya que más allá del rifle sanitario, «si el asunto cundiera ¿estamos preparados como para cambiar de política? ¿Podemos conseguir las vacunas y dónde? En Uruguay no hay nada y las disponibles en la región las consumió Argentina».

Para el senador, Uruguay juega exclusivamente a que la enfermedad no pase. «Pero riesgo cero no existe, sobre todo cuando vemos que a países europeos con medios y organización mayores les pasa, por tanto, es bueno poner las barbas en remojo y no jugarnos sólo a la carta de que la enfermedad no aparezca».

Mujica se mostró contrario al sacrificio de 400 o 500 mil animales. «No paga», aseguró. «Cometimos un gran error en el trato con los productores de Artigas. Fue un mal ejemplo.

Necesitamos la participación militante de todos los productores para detectar a tiempo y poder operar, pero si la cosa se nos masificara y hubiera que sacrificar cientos de miles de cabezas, especialmente en una cuenca lechera, soy partidario de vacunar toda la región circundante.

No entrar con el rifle sanitario contra el ganado lechero, porque las pérdidas son irreparables por años.

Allí hay concentrado un potencial genético que no se repone con plata, necesita tiempo».

 

Penurias norteñas

Por otro lado, José Mujica señaló varios errores en la actitud asumida por el gobierno respecto a los productores de dicho departamento. El senador reconoció que el gobierno «estuvo bien» desde el punto de vista sanitario, pero no fue feliz respecto a los productores (inasistencia financiera real), sobre todo por el ejemplo dado al resto de los productores del país. «Mi gran preocupación es que el hombre que tenga una vaca con síntomas la carnee y venda el resto del ganado, se deshaga rápidamente de él. Eso sería igual a sembrar la enfermedad.

Entonces la actitud que asuma el ganadero es lo más importante, más que todos los servicios sanitarios».

Mújica relató que algunos técnicos, «no sé si del ministerio o de dónde», cuando se decidió compensar en parte el lucro cesante («esos U$S 600 que se dieron») a alguna gente no se los entregaron. Los delegados oficiales consideraron, añadió, que con dos o tres vacas no se vive. «En realidad vivían de esos animales, también del plantío de boniatos, de alguna changa. Son gente pobre que establece estrategias de sobrevivencia», comentó.

A cambio de los U$S 600 les plantearon una cantidad de iniciativas «que no se concretaron ni se concretarán, como criaderos de ñandúes, de nutrias y de peces. Esencialmente son pequeños lecheros que si les hubieran entregado, aparte de la reposición de las lecheras, un camión de terneras y no volvían nunca más, estarían mejor que ahora».

Mujica advirtió que Artigas perdió entre U$S 20 millones y 30 millones a consecuencia del foco de aftosa, «lo que es mucho para el depatamento más pobre del país, que viene con problemas desde tiempo atrás. Fue un hecho muy grave para una región básicamente pecuaria.

El departamento tiene 600 mil vacas, 1,5 millones de lanares. El rubro principal es la ganadería».

Todavía los ganados de Artigas están en cuarentena, pues los frigoríficos rehuyen comprar esa carne para la exportación, comentó Mujica. «Aunque las pérdidas van directamente al sector ganadero, agregó, repercuten en toda la sociedad norteña».

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