Reclamo. Defensa de De María pide que lo trasladen del Penal de Libertad

Jueza intima a Ministerio del Interior: 3 días para trasladar a De María

Washington De María, que lleva 15 años y medio en prisión, debe recibir nuevas condiciones de detención según una resolución judicial del 11 de enero. El Ministerio del Interior no apeló esta sentencia y el 19 de enero, dentro del plazo otorgado por la magistrada, le ofreció a De María ser trasladado al Sector Barracas, a lo cual el detenido se negó. Su negativa consta en acta firmada el 19 de enero.

De María permanece en la celda 154 del sector 1º B del Penal de Libertad, en un aislamiento prácticamente permanente. Su abogado defensor, el doctor Guillermo Payssé, dijo a LA REPUBLICA que la negativa de De María a ser trasladado a las barracas se debe a que allí hay 39 reclusos, varios de ellos de extrema peligrosidad, como los trasladados por poseer arsénico mezclado con sal.

«Si lo que se pretende es salvaguardar la vida de De María, de acuerdo a lo manifestado por el Ministerio del Interior, se hace todo lo contrario poniéndola en riesgo día a día en uno de los dos establecimientos mas sangrientos y problemáticos del sistema penitenciario nacional, como lo es el Penal de Libertad, conjuntamente con el Comcar», alegó Payssé.

Agregó que no se trata de la misma situación de principios de julio de 2009, cuando De María fue ubicado en las barracas, sólo por un mes, en el marco de un proyecto laboral, junto a otros 10 internos, donde terminó de vuelta en el celdario, sin mayores explicaciones y perdiendo dinero de su propio bolsillo que había invertido en esos trabajos. Payssé recordó que en las audiencias recientemente realizadas, varias autoridades policiales dieron razón a sus argumentos. Entre los declarantes se encuentran los comisarios Gustavo Fontes Villalba, Ariel Marshall Kelly, ex director y subdirector del Penal de Libertad, respectivamente, quienes actuaron bajo directivas del ex director Nacional de Cárceles Jorge Szas. «La resolución ministerial, sin ninguna explicación a las autoridades del Penal, generó que fueran puestos los cargos a disposición y el apartamiento de los jerarcas del Penal de Libertad», expresó Payssé. El comisionado parlamentario, doctor Alvaro Garcé, pidió entonces explicaciones sobre los hechos, respondiéndosele por parte del Ministerio del Interior con las explicaciones aportadas en sede judicial por el Director Nacional de Cárceles, Horacio Zaugg Zerpa.

El doctor Payssé sugirió a la jueza otros lugares de reclusión para De María, como el Centro de Reclusión 2 (CR2, próximo al penal de Libertad), el Centro Nacional de Rehabilitación (CNR), el Establecimiento Penitenciario Nº 8 (EP Nº 8 de Punta Arenas), donde los índices de violencia son mínimos, como también ocurre en chacras policiales o en algunas cárceles del interior del país dependientes de las respectivas jefaturas departamentales.

El abogado insistió en que resulta extraña la actitud del Ministerio del Interior, ya que se aduce exceso de celo por cuidar la vida de su defendido, de acuerdo a las disposiciones judiciales que así lo ordenan, único argumento alegado por el Ministerio del Interior en estas actuaciones. La sentencia de la jueza doctora Alejandra Sánchez Altieri, del 11 de enero, establecía que el Ministerio del Interior debía adoptar las medidas necesarias a los efectos de cesar la situación carcelaria de aislamiento de Washington de María en el plazo de seis días.

En el Considerando III de la sentencia, la magistrada destaca: «Surge de autos que Washington De María Fernández desde hace casi cuatro años vive una especial situación de vida carcelaria: con aislamiento absoluto del resto de la población reclusa, con encierro permanente durante las veinticuatro horas diarias en un espacio muy reducido, con un tiempo de recreación mucho menor al del resto de los internos, esto es, una hora los días viernes y una hora los días sábados, siempre y cuando no se den problemas de servicio en el establecimiento, en un sector en donde hay alojados psiquiátricos que están permanentemente gritando, no teniendo actividades deportivas ni laborales; todo ello bajo la égida de que con respecto al mismo existe solicitud judicial para preservar su integridad física ­lo que surge probado a fs. 89­. Las relacionadas no son medidas aconsejadas por ningún método pedagógico o psicológico para perseguir la «reeducación», «aptitud para el trabajo» y la «profilaxis del delito». Antes bien, la situación relatada de vida del recluso que lleva un ya extenso período de tiempo, pone en inminente riesgo su salud física, psicológica y emocional».

Más adelante la jueza destaca que las garantías a los derechos humanos «no deben cesar por el solo hecho del ingreso a un Establecimiento Penal, como así tampoco por la adopción de medidas para salvaguardar la integridad física de la persona, máxime por tan extenso período de tiempo.

«El régimen carcelario no puede dejar de observar principios esenciales consagrados en la Constitución: 1) que la cárceles no pueden servir para mortificar; 2) que están «para asegurar a los procesados y penados»; y 3) que en las cárceles debe perseguirse «la reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito» (art. 26). En el mismo orden de ideas se inscribe la Convención Americana de Derechos Humanos (arts. 5.4 y 5.6).»

Según Payssé, «el Ministerio del Interior reconoce y admite las condiciones a que somete a De María, segregándolo del resto de la población carcelaria y no ofreciéndole otra cosa que encierro, lo que atenta contra lo que debe ser el derecho penitenciario en un estado democrático. Ello generará la imposición de una acción en su contra en vía civil por daños y perjuicios, más allá de las responsabilidades penales que pudieren corresponder».

En su último recurso presentado hasta ahora, el abogado solicitó que se le exija al Ministerio del Interior el cumplimiento de la sentencia y de no hacerlo aplique la Sede astreintes (multas) diarias al incumplidor. Payssé también presentó el título expedido por el Ministerio de Educación y Cultura a Washington de María Fernández como profesor de Educación Física, alegando que su defendido se ha ofrecido a que una vez recuperado físicamente de la reclusión que padece, brindarles clases de educación física a otros internos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje