Langón impugnará el testimonio de la testigo procesada que acusó a Curbelo
Días pasados, tomó estado público una nueva denuncia contra la titular de una inmobiliaria de Maldonado, que ya había sido procesada por estafa, al quedarse con dinero de alquileres de propietarios e inquilinos.
En esta oportunidad fue denunciada por una ciudadana brasileña. La empresaria inmobiliaria fue el testigo clave en que se basó la Fiscalía y el juez para procesar al conocido abogado, Carlos Curbelo Tammaro. La testigo fue clienta del Dr. Curbelo, quien la defendió en su litigio penal. Fue convencida por la Fiscalía para colaborar en la causa contra el abogado, actuando bajo la figura del «testigo arrepentido». Al respecto, el Dr. Langón anunciando que tachará ese testimonio por ser «inválido y nulo», declaró a LA REPUBLICA que la figura del colaborador o testigo arrepentido es un mecanismo creado para otras culturas. El arrepentido dijo Langón- lo maneja el fiscal, que depende del Poder Ejecutivo, sin control del juez y sin control de la defensa. Luego agregó: «Nosotros hasta ahora no sabemos qué pacto se le ofreció a esta mujer de Punta del Este, qué le dieron, ya que se supone que estuvo en connivencia con el criminal lavador de dinero y a esta persona se le da la impunidad a los solos efectos de incriminar al abogado, que además era el abogado de esta persona». Sobre el fondo del asunto el Dr. Langón consideró que el doctor Curbelo no cometió ningún acto criminal. Para el defensor, es una causa muy importante porque lo que se juega es el libre ejercicio de la profesión de abogado; esto es, el derecho de las personas de elegir a un defensor de su confianza y el derecho del abogado de cobrar sus honorarios. «Lo que le imputan a Curbelo es una cosa absurda, es haber lavado dinero (él no ganó ni un peso), cuando la única ‘ganancia’ entre comillas es el cobro de sus legítimos honorarios», dijo el abogado defensor.
Entiende Langón que impera actualmente una doctrina que se conoce como «honorario maculado», según la cual todo aquel que cometa un delito con connotaciones económicas (una rapiña, un hurto, una defraudación tributaria) no podría ser defendido porque el abogado por el mero hecho de defenderlo siempre estaría colaborando con el criminal. «El abogado no tiene por qué saber de dónde viene el dinero con que la familia le paga sus honorarios», enfatiza Langón. «Un estafador que ha ganado millones con su maniobra no podría ser defendido ya que se le dice al abogado ‘no, usted no puede cobrar honorarios porque es dinero malhabido’. Esto es absurdo, nunca se planteó en la historia. Se da, así, un proceso de satanización de ciertas conductas que nos lleva al Medioevo. Las brujas, los hechiceros, los herejes, no podían tener defensores porque se consideraba que el que los defendiera se contaminaba como si el acusado fuera un apestado… Es algo muy totalitario que en el Uruguay lo vivimos bajo la dictadura: los abogados que defendían a los sediciosos caían bajo sospecha y eran sancionados: Shurmann Pacheco, Aníbal Barbagelata, entre otros, fueron procesados por colaborar con la sedición porque defendieron presos políticos. El que defiende a un sedicioso no es sedicioso sino que simplemente está ejerciendo la profesión para la que se preparó».
En lo que tiene que ver con las escuchas telefónicas, Langón no vacila en afirmar que son ilegales. «Las conversaciones entre abogado y cliente son sagradas, es una actividad propia del ejercicio de la profesión, derecho consagrado por la ley, que valora más el derecho de defensa que los excesos o errores que se puedan cometer. De otro modo se genera una autocensura de los abogados, y no se podría trabajar».
Y finalmente, Langón gestiona que se otorgue a Curbelo la posibilidad de prisión domiciliaria. «La otra lucha que tengo en el caso Curbelo es la negativa de los magistrados a cumplir la ley que establece la prisión domiciliaria para los mayores de 70 años. Si la ley es manipulada y hecha un chicle, lo que se pone en riesgo es la certeza y la seguridad jurídicas», culminó diciendo el Dr. Langón.
Te recomendamos
autoconvocado
Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad